Exxon lanza un programa de captura de carbono

La idea sigue en pruebas de laboratorio, pero si resulta, podría ser un programa piloto en unos años.
Exxon Mobil es la mayor petrolera del mundo.
Exxon y FuelCell Energy desarrollarán una nueva forma de eliminar el CO2 que emiten sus plantas de energía. (Foto: Cortesía)

ExxonMobil pone en marcha un programa de investigación de una tecnología potencialmente revolucionaria para capturar emisiones de dióxido de carbono, que ofrece una manera de continuar con el uso de combustibles fósiles mientras que se hace frente al cambio climático.

En alianza con FuelCell Energy desarrollarán una nueva forma de eliminar el dióxido de carbono de los gases de combustión que emiten sus plantas de energía a un costo mucho menor que la tecnología que usan hoy.

Hasta el momento, la nueva idea para capturar carbono solo está a nivel de pruebas a una escala de laboratorio. Si la investigación resulta bien, el plan consiste en aumentar su tamaño a un pequeño programa piloto en un año o dos.

Vijay Swarup, vicepresidente de investigación y desarrollo de Exxon, dijo que están “muy emocionados” por el potencial de la tecnología, como parte de su “cartera” de enfoques para reducir las emisiones.

“La captura de carbono nos permite reducir las emisiones, lo que supera grandes retos para la seguridad de energía”, dijo.

Unos cuantos proyectos de captura de carbono a gran escala operan hoy, pero la tecnología está llena de dificultades y retrasos.

Uno de los problemas es el alto costo para extraer un flujo puro de dióxido de carbono de la mezcla de gases que surgen de una planta de energía. El proceso puede utilizar 30% de la energía de una planta que se alimenta con carbón, o 15% de una planta que se alimenta de gas, lo que las hace poco eficientes.

La captura inicial del CO2 puede representar 80% del costo total de un proyecto de captura y almacenamiento, según Robert Armstrong, director de la Iniciativa de Energía del MIT.

El nuevo método de Exxon y FuelCell utiliza celdas de combustible que generan electricidad a partir de reacciones químicas. Los gases que emite una planta de energía y gas natural se introducen en la celda, y las reacciones generan energía y crean un flujo concentrado de CO2 que se puede capturar fácilmente.

Exxon estima que la celda de combustible puede agregar 120% adicional a la producción de 500 megavatios de una planta que se alimenta con gas.

Chip Bottone, director ejecutivo de FuelCell, dijo que la clave para el éxito de la tecnología será hacerla “tan asequible como sea posible”, así las compañías de energía querrán invertir independientemente si el gobierno impone un precio a las emisiones de carbono.

Emily Carter, directora del Centro Adlinger para la energía y medio ambiente de la Universidad de Princeton, dijo que el proyecto es “muy interesante”, pero advirtió que todavía está en una etapa muy temprana.

Armstrong dijo que dada la probabilidad de que el mundo mantenga su dependencia de los combustibles fósiles para la mayor parte de su energía hasta entrada la segunda mitad de este siglo, la captura de carbono puede ser esencial para hacer frente a la amenaza del cambio climático.

“Si no podemos encontrar la manera de hacer esto, estamos en problemas”, dijo.