“Tenemos que recuperar la confianza"

En entrevista con Financial Times, el presidente de México, Enrique Peña Nieto, y el secretario de Hacienda, Luis Videgaray, afirman que es fundamental recuperar la confianza de la ciudadanía.
“Podemos hacer 10 reformas energéticas y si no le sumamos la confianza, no podremos aprovechar todo el potencial de la economía mexicana”, Luis Videgaray, secretario de Hacienda.
“Podemos hacer 10 reformas energéticas y si no le sumamos la confianza, no podremos aprovechar todo el potencial de la economía mexicana”, Luis Videgaray, secretario de Hacienda. (Cortesía)

Estados Unidos

México necesitaba reformas. Ahora necesita confianza. Eso, en pocas palabras, es el diagnóstico del presidente del país, Enrique Peña Nieto, y de su mano derecha, el secretario de Hacienda, Luis Videgaray.

En entrevistas con Financial Times, los dos hombres compartieron la opinión de que deben actuar rápidamente para hacer frente a la sensación de crisis que envuelve a la presidencia desde septiembre, cuando 43 estudiantes desaparecieron, y se cree que los asesinaron en un municipio que presuntamente está bajo el dominio de funcionarios corruptos que se confabularon con los capos del narcotráfico.

De hecho, el fracaso de la construcción de la confianza pública ahora parece que debilita las reformas sin precedentes en las que los dos políticos trabajaron duro por elaborar e implementar.

Intenso y centrado, Videgaray fue una de las mentes claves detrás, y el jefe en la implementación, de las reformas estratégicas del presidente, que incluyen una revisión de una débil educación pública, el fin de casi ocho décadas de un monopolio de energía y una mayor competencia en las telecomunicaciones.

Su convicción de que esto se traducirá en un crecimiento sostenido y prosperidad es inquebrantable.

Pero Videgaray, la figura del gabinete más orientada hacia el exterior, también surgió como el primer peso pesado de la administración que llamó públicamente, si no por un relanzamiento del gobierno -a él no le gusta las expectativas que crea el mandato- sí para un enfoque en lo que ahora quieren los mexicanos desilusionados.

“Este gobierno logró cosas maravillosas”, dice Videgaray, refiriéndose a la rápida aprobación de casi una docena de reformas estructurales que se trazan una ruta ambiciosa para la segunda economía más grande de América Latina después de Brasil.

Pero añade: “Podemos hacer 10 reformas energéticas y si no le sumamos la confianza, no podremos aprovechar todo el potencial de la economía mexicana”.

Sabe que es una tarea difícil vender la promesa de un futuro mejor más allá del horizonte a una población que en los últimos meses vio escándalos que se parecen mucho al viejo estilo de corrupción que tomaron desprevenido al gobierno en los últimos meses, mientras que los impuestos aumentaron y el factor de sentirse bien todavía no se logra alcanzar.

En resumen, el paquete de reformas del gobierno es esencial, “pero esa no es la cuestión ahora. Es la confianza. Es sobre la confianza”, dice el secretario.

Peña Nieto está de acuerdo. Señala “una sensación de incredulidad y desconfianza” y un entendimiento que debe acelerar la marcha después de una respuesta tibia a la desaparición de los estudiantes.

La crisis se agravó cuando surgió que tanto la mansión de la familia del presidente, como una casa de fin de semana de Videgaray, las construyó un contratista al que favorece el gobierno.

El presidente admite que falta credibilidad y -a pesar de que los dos hombres niegan cualquier delito- le da la bienvenida a una investigación para que se puedan corroborar sus cuentas. De hecho, los dos plantean el embarazoso tema antes de que se les pregunte.

Tomar al toro por los cuernos, realizar medidas preventivas para fomentar la confianza, la recomendación de Videgaray es la misma receta de cuando implementó las medidas para proteger las finanzas públicas de la crisis del petróleo y la volatilidad de la moneda.

La confianza en una gestión fiscal prudente se recompensó el año pasado con una calificación de grado de inversión para la deuda soberana, y el gobierno sabe que no debe poner en riesgo esa confianza ya que busca posicionarse como un gran lugar para la inversión en enormes oportunidades de energía o en un sector automotriz en auge.

Así que a finales de enero, Videgaray anunció que recortará el gasto público 0.7% del PIB, principalmente para anticiparse a un drástico recorte del gasto en 2016.

Sólo ve un impacto “marginal” en el crecimiento de este año, pero un mayor peligro de no quede claro el compromiso del gobierno con las políticas económicas prudentes y estables.

“¿Qué pasaría si los mercados cuestionaran de repente nuestra capacidad para mantener bajo control las finanzas públicas?”, pregunta. “¿Cuál sería el efecto en el crecimiento?”.

Pero Peña Nieto apuesta a que cuando las reformas para crear un sistema anticorrupción se junten con los frutos de las otras reformas, pondrán a los escépticos de su lado.

“Creo que estamos a tiempo para mostrar los resultados”, dice. “Soy optimista”.

¿Qué avances se lograron con el programa de cambio de largo alcance del gobierno?

Energía

Busca: Terminar con el monopolio de energía; alentar a la inversión privada; impulsar la producción.

Cambios regulatorios: Cambió la Constitución; se fortaleció a los reguladores.

Resultado: Las licitaciones de los bloques de exploración de petróleo están en marcha; se espera que la inversión extranjera directa sea hasta de 12 mil millones de dólares al año, pero eso fue antes de que se desplomara el precio del petróleo.

Telecomunicaciones y competencia

Busca: Reducir el predominio de la cadena Televisa y de América Móvil, el grupo de telecomunicaciones de Carlos Slim.

Cambios regulatorios: Cambió la Constitución; se fortaleció a los reguladores.

Resultado Algunos cargos más bajos en las llamadas y ya hay algunas fusiones y adquisiciones de nuevos participantes, pero todavía es muy pronto para evaluar.

Educación

Busca: Mejorar la calidad de la educación y frenar el poder de un sindicato de 1 millón 400 mil maestros, el sindicato más grande de América Latina.

Cambios regulatorios: Cambió la constitución; un nuevo regulador autónomo.

Resultados: La ex líder sindical está en prisión en espera de un juicio por malversación de fondos; resistencia con manifestaciones de los profesores, especialmente en los estados más pobres del sur del país.

Impuestos

Busca: Ampliar la base tributarial y cerrar vacíos.

Cambios regulatorios: Ninguno.

Resultado: Inicialmente golpeó a la economía; las empresas y la clase media se queja de que con el aumento de los aumentos de impuestos resultaron los más afectados debido a un gran sector informal. Es demasiado pronto para evaluar si se amplió la base tributaria.

Trabajo

Busca: Reducir los costos de contratación y despido, y por lo tanto reducir al sector informal

Cambios regulatorios: Introducción de un seguro universal de pensión y desempleo, que en realidad puede reducir los incentivos para que la fuerza laboral entre al sector formal.

Resultado: El Gobierno anuncia con bombo y platillo la reducción del desempleo a su nivel más bajo en siete años.

Política

Busca: Terminar con la prohibición de un siglo en la reelección (con excepción de los presidentes) a cambio del apoyo de los partidos de oposición a la reforma energética

Cambios regulatorios: Fortalecer la supervisión de las elecciones locales y federales con el nuevo Instituto Nacional Electoral.

El resultado: Es demasiado pronto para decir si las reformas lograrán que los políticos rindan más cuentas.