Las recompras de acciones en EU roban el futuro de las empresas

Aunque aparentemente las oportunidades de inversión son escasas, no significa que exista una crisis, sin embargo para los analistas sí es una señal de alerta.
El propósito de las compañías es recaudar dinero en el mercado accionario para invertir en su crecimiento futuro. Lo que ocurre es, exactamente, lo contrario.
El propósito de las compañías es recaudar dinero en el mercado accionario para invertir en su crecimiento futuro. Lo que ocurre es, exactamente, lo contrario. (Shutterstock)

Estados Unidos

Los observadores de la escena político estadounidense se quejan de la falta de liderazgo. Lo mismo se puede decir del mundo corporativo. Al igual que a los políticos les cautivan las encuestas, los presidentes ejecutivos son esclavos de los precios de las acciones. El mercado alcista de EU al día de hoy se sostiene por un ingrediente clave: la recompra de acciones. Los márgenes de utilidades caen. Las oportunidades de inversión aparentemente son escasas. Todo lo que queda es reducir el número de acciones. El auge de la recompra de acciones en Estados Unidos probablemente no es una crisis del capitalismo. Pero es una señal de alerta. Cuando las compañías apuestan en la ingeniería financiera contra el futuro.

Este año, las recompras en EU están en camino de superar por primera vez la cifra de un millón de millones de dólares (mdd). Sería menos preocupante si el exceso se redujera a uno o dos sectores, digamos las grandes petroleras y las farmacéuticas maduras. Pero eso está lejos de ser la realidad. Desde Apple hasta Pepsi, los presidentes ejecutivos en todos los sectores viven con el temor de los inversionistas activistas. De la misma forma, sería menos preocupante si la tendencia sólo fuera cíclica. Pero las recompras van en aumento. El año pasado, las empresas del S&P 500 gastaron 95% de sus márgenes de operación en sus propias acciones o pagos de dividendos. Y a juzgar por la actividad desde enero, las recompras están en camino de superar 100% de las utilidades en 2015.

En teoría el propósito de las compañías es recaudar dinero en el mercado accionario para invertir en su crecimiento futuro. Lo que ocurre es exactamente lo contrario. El año pasado, el volumen de recompras fue de 550 mil mdd, según Bloomberg, mientras que la cantidad de dinero nuevo que ingresó al mercado, en su mayoría en fondos mutuos y fondos cotizados (ETFs), sólo fue de 85 mil mdd. Durante 2015, la tendencia aumentó considerablemente. No sólo aumentaron las recompras: llegaron a un nivel récord de 104 mil mdd en febrero.

Pero los inversionistas en realidad retiraron dinero del mercado. Hay buenos inversionistas que afirman que las recompras de acciones son una forma racional en que las compañías disponen de su efectivo inactivo. Entre 2004 y 2013, IBM gastó 116 mil mdd en recompras, que representó 92% de sus utilidades, de acuerdo con Brookings.

Larry Fink, el director de BlackRock -el gestor de activos más grande del mundo- tiene uno mejor. En una carta de este mes para los directores ejecutivos de las empresas del S&P 500, Fink acusó a los líderes empresariales estadounidenses de comerse su propio maíz.

Su obsesión con el corto plazo vendrá con un costo para el futuro, dijo. “Cada vez más líderes corporativos responden con acciones que pueden llevar a rendimientos inmediatos, mientras que eliminan la inversión en la innovación, la fuerza laboral capacitada o los gastos eseciales de capital que son necesarios para mantener el crecimiento a largo plazo”, escribió.

Por supuesto, la mayoría de los jefes ejecutivos ya no estarán para cargar con la culpa. Mientras tanto, hacen dinero a expensas de la sociedad. Bajo regulaciones notablemente laxas de la Comisión de Valores de EU, las compañías pueden elegir cuándo y cuánto pueden aumentar las recompensas de sus ejecutivos al compás de sus recompensas.

Entre los teóricos de eficiencia del mercado, la maximización del valor de las acciones sigue siendo la consigna. En la práctica, la maximización del valor de las acciones debe representar la reducción al mínimo del valor social. No es casualidad que el aumento de las recompras coincida con el auge de los recortes de personal. ¿Por qué invertir en las habilidades de tus empleados cuando puedes aumentar tus ganancias ahora mismo?

Es tentador creer que el auge de las recompras llegará a su fin cuando la Reserva Federal de EU incremente las tasas de interés. Una gran parte de las recompras de acciones se financian con bonos corporativos que se emitieron a tasas de interés históricamente bajas. Una vez que los rendimientos de los bonos del Tesoro empiecen a aumentar de nuevo, será más caro para las empresas volver a comprar sus acciones con dinero prestado. Pero es posible que pase justo lo contrario.

La razón de las tasas de interés en cero fue para ayudar a reactivar la economía estadounidense. Incluso antes de que terminara la expansión cuantitativa el año pasado, los márgenes de utilidad caían. Desde entonces, el aumento del valor del dólar estadounidense golpeó las ventas en el extranjero, que representan aproximadamente una tercera parte de los ingresos de las compañías del S&P 500.

Un cambio en el ciclo de las tasas de interés, probablemente impulse todavía más al dólar, y por lo tanto apriete los márgenes de las empresas estadounidenses.

¿Qué harán en ese momento las corporaciones como IBM? En un mundo perfecto, tendrían que capear el temporal para enfocarse en el crecimiento futuro. En el mundo real, tendrán mucho más presión para lograr cumplir con sus objetivos de ganancias. Fink argumenta que “el deber de diligencia y la lealtad de los líderes corporativos no es para todos los operadores que tienen participación en las acciones de la compañía en algún momento dado, sino para las compañía y
los propietarios de largo plazo”.

El futuro de la economía de EU se verá más brillante si los presidentes ejecutivos están escuchando.