Los bancos luchan para ganar confianza

Las instituciones financieras buscan recuperar su fortaleza ante los inversionistas por medio de recompras de sus bonos y acciones.
Deutsche Bank fue el primer banco en anunciar la recompra de sus bonos. Le siguió Citigroup.
Deutsche Bank fue el primer banco en anunciar la recompra de sus bonos. Le siguió Citigroup. (Foto: EFE)

Los grandes bancos lucharon la semana pasada por recuperar la confianza de los inversionistas después de varios días tumultuosos en los que muchos sufrieron de caídas de hasta dos dígitos en el precio de las acciones en medio de las dudas sobre su capacidad para lidiar con el debilitado crecimiento y las tasas de interés super bajas.

Los bancos europeos se recuperaron en los mercados después de que Deutsche Bank lideró la remontada y anunció que su “fuerte posición de liquidez” le puede permitir volver a comprar alrededor de 5,400 millones de dólares (mdd) de bonos. Wall Street continuó en una línea similar, recibió el impulso del anuncio de última hora de que Jamie Dimon, presidente ejecutivo de JPMorgan Chase, gastó 26 mdd en la compra de acciones de su propio banco, más de su paquete salarial de 2015.

Los altos ejecutivos de Citigroup y Santander, el grupo financiero español, también compraron sus acciones para buscar aumentar la confianza en los debilitados precios.

Las medidas ayudaron a estabilizar un sector que redujo cerca de una quinta parte su valor de mercado desde que empezó el año. JPMorgan, el banco más grande de EU presumió la “fortaleza” de su balance, subió casi 8% en las operaciones y jaló al resto de los grandes bancos estadounidenses con un ascenso promedio de 6%. Por su parte, Deutsche Bank cerró 12% más fuerte, gracias al impulso de la recompra y la confianza de Wolfgang Schäuble, el ministro de finanzas alemán, de que el banco más grande del país es “fuerte”.

“Deutsche Bank tiene suficiente capital”, dijo Schäuble en Bruselas después de conversar con sus colegas de la zona euro.

Pero los analistas dijeron que el mercado se mantiene tenso. “¿Ya terminó todo? Dios, eso espero, pero lo dudo”, dijo Jeff Harte, analista de Sandler O’Neill en Nueva York. Los inversionistas sufren “una especie de resaca psicológica” por la crisis que siguió al colapso de Lehman Brothers en 2008, agregó. “Esto hace que la gente dude más de lo normal en participar”.

Los bancos se mantienen bajos en lo que va del año gracias a una combinación de los temores por la caída de los precios del petróleo, la desaceleración del crecimiento, las turbulencias del mercado en China y el desvanecimiento del poder de los bancos centrales para apoyar a los mercados.

El ritmo de las ventas masivas se aceleró la semana pasada, cuando la presidenta de la Reserva Federal mantuvo abierta la opción de que EU se puede unir a Japón y a Europa en llevar las tasas de interés por debajo de los niveles de cero, en caso de que falle la economía.

La compra de Dimon de 500,000 acciones de JP Morgan es la primera que realiza en el mercado abierto en cuatro años, y se considera como una declaración de que la caída de las acciones de los bancos ya duró mucho tiempo.

En Citi, el director financiero, John Gerspach, compró 500,000 dólares en acciones esta semana, después de las compras por 1 millón de dólares que realizó el presidente ejecutivo, Mike Corbat y el presidente Mike O’Neill una semana antes. Ana Botín, presidenta ejecutiva de Santander, gastó alrededor de 1,150,000 euros en acciones de su banco desde finales de enero, mientras que Antonio Álvarez, director ejecutivo, gastó 500,000 euros. Otros cinco miembros del consejo también compraron acciones de Santander desde la presentación de resultados del mes pasado.

Uno de los legados de la última crisis financiera es que “los inversionistas se muestran escépticos de que las grandes instituciones financieras son totalmente abiertas con todos los riesgos relevan tes dentro y fuera del balance”, dijo Christopher Whalen, director gerente de Kroll Bond Rating Agency. “A pesar de varias leyes y regulaciones nuevas, los bancos internacionales todavía no logran restaurar completamente su credibilidad”.

La recompra de Deutsche es alentadora, pero no suprime totalmente los temores sobre el riesgo de contrapartida que acecha dentro del sistema, dijo Paul Gulberg, analista de Portales Partners en Nueva York.

Las acciones todavía operan a un tercio del valor en libros del banco, y solo 17% por encima del mínimo en 30 años que alcanzó el martes pasado.

“La recompra de la deuda ayuda a que desaparezcan ese tipo de comentarios. Sin embargo, recuerdo 2008, cuando la gente lo hizo y quebró un mes después”.

Información adicional de James Shotter y Tobias Buck.