China busca nuevos amigos

La caída de los precios del petróleo y la desaceleración alejan a China de Venezuela y lo acercan a Brasil y Chile.
El primer ministro chino, Lee Kigiang, visitó Brasil en mayo de este año y durante su estancia otorgó un préstamo por 10,000 mdd al país.
El primer ministro chino, Lee Kigiang, visitó Brasil en mayo de este año y durante su estancia otorgó un préstamo por 10,000 mdd al país. (Foto: Shutterstock)

Brasil lentamente asume el papel del estandarte de la inversión china en América Latina ya que la república popular se diversifica lejos de sus aliados ideológicos que dependen del petróleo como Venezuela.

La creciente presencia de Pekín en lo que Washington considera su “patio trasero” permitió a los líderes latinoamericanos una bien recibida cantidad de independencia de Estados Unidos y los liberó de buscar proyectos personales. Entre 2010 y 2014, los préstamos por 90,000 mdd de China a Latinoamérica superaron los desembolsos en la región del Banco Mundial y del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), de acuerdo con un reporte de la Iniciativa de Gobernanza Económica Mundial de la Universidad de Boston.

En la actualidad, el bolsillo del otro lado del Pacífico ya no está tan abierto. La fuerte caída de los precios del petróleo se correlaciona con el debilitamiento de las inversiones de China en los países dependientes del petróleo. En América Latina, esto significa que China se aleja de los amigos “de izquierda”, como Venezuela y Ecuador, para acercarse a otros países, entre ellos Brasil y Chile.

“El gobierno chino se volvió más cauteloso con respecto a los préstamos desde que Xi y Li asumieron el poder, especialmente los préstamos a países como Venezuela y Ecuador”, dice Li Renfang, analista para América Latina de la Universidad Southwest de Ciencia y Tecnología, sobre Xi Jinping y Li Keqiang, presidente y primer ministro de China, respectivamente.

“En el pasado, la inversión china en esos países tuvo connotaciones ideológicas y políticas, pero en la actualidad le dan más peso a las preocupaciones económicas”, dice Renfang.

La interdependencia que se construyó durante más de una década de auge de las materias primas no se puede cambiar fácilmente. La desaceleración del PIB de China afectó fuertemente a las monedas latinoamericanas. El desplome de la bolsa de valores de Shanghai en agosto mandó al mercado de valores brasileño a su nivel más bajo desde 2009.

Un estudio de Eileen Fahey, de Fitch Ratings, mostró que los países y empresas en América Latina que están más expuestos a la desaceleración de la demanda china son los que comercian con, o solicitan más préstamos a China. Esto crea un potencial círculo vicioso, ya que China y los mercados de materias primas se enfrían en conjunto.

“Se pudo apreciar una disminución tanto en el número de transacciones como en el valor total de proyectos”, después de la caída de los precios de petróleo y de las materias primas en el verano de 2014, dice Andrew Davenport, director operativo de RWR Advisory.

Antes del desplome, las transacciones crecieron constantemente después de que aumentó la actividad en 2011. Si bien puede pasar algún tiempo antes de que China realmente diversifique sus inversiones en América Latina, Davenport dice: “Hay evidencias de que el cambio va en esa dirección”.

El cambio favorece a Brasil, la potencia de materias primas que ya es el segundo mayor proveedor de China de mineral de hierro y soya.

“Brasil es un destino de primera línea para las inversiones de China”, dice Fan Hesheng, director del Instituto de Estudios Latinoamericanos de la Universidad Anhui. “Venezuela conlleva muchos riesgos porque depende demasiado del petróleo. Su estructura económica no está bien organizada y si recibe un golpe por una caída de los precios de las materias primas, presentará muchos problemas”.

La apertura de China se produjo después de que Brasil empezó a tener dificultades para tener acceso al capital de los bancos occidentales. Un escándalo de corrupción impide que la compañía estatal de energía Petrobras tenga acceso a los mercados de bonos. Entra China al rescate con una línea de crédito de 10,000 mdd en mayo. La mitad es para el China Development Bank, que financió la mayoría de los préstamos con respaldo de petróleo de China a Venezuela hace unos años.

Siguieron otros acuerdos. En mayo, la minera Vale, selló un acuerdo de crédito de hasta 4,000 mdd con el estatal Banco Industrial y Comercial de China (ICBC, por sus siglas en inglés). Y Three Gorges, una compañía hidroeléctrica china, compró dos presas y una filial comercial de Triunfo, el grupo brasileño de infraestructura, en agosto, por 538 mdd.

Las oportunidades que se dieron a conocer por la caída del precio del petróleo pueden abrir la puerta a la inversión directa china en Brasil que demostraron ser difíciles de conseguir en el pasado. Por ejemplo, una ola de acuerdos de fabricación china concluyó hace 10 años, la mayoría no logró materializarse, pero ahora el dinero de China puede fluir en el sector petrolero. Y las empresas chinas generalmente quedaban fuera de las participaciones directas en el sector agrícola brasileño, hasta la compra el año pasado de Cofco al comercializador de granos holandés Nidera.