Empresas micro y rurales, el nuevo objetivo de China

El Consejo del Estado estableció medidas para abrir compañías reafinzadoras en las provincias y dar crédito a pequeñas empresas
Las pequeñas y medianas empresas, y las compañías rurales carecen de crédito en China
Las pequeñas y medianas empresas, y las compañías rurales carecen de crédito en China (Foto: Reuters)

Bejing / Shanghai

En las últimas décadas, China vio que su población se mudó de las zonas rurales a las ciudades donde los salarios son más altos, lo que llevó a que disminuyera la contribución de la agricultura al Producto Interno Bruto. Sin embargo, la economía rural todavía representa un número desproporcionado de trabajadores. Si a esta cifra se le agrega la de las pequeñas empresas, que también utilizan gran cantidad de mano de obra, estos sectores elevan fuertemente el nivel de empleo.

El Consejo del Estado tomó medidas para establecer compañías reafianzadoras a nivel provincial para apuntalar el financiamiento para las empresas de garantía de créditos que ayudan a las pequeñas empresas a tener acceso a capital, ya que no cuentan con garantías significativas. Resolver las dificultades de las pequeñas empresas y las compañías rurales es una “medida importante que va dirigida hacia la mejora de las políticas macroeconómicas y a promover las empresas y la innovación entre la gente, apoyar a los grupos rurales como células dentro de la economía real para lograr una base sólida para la economía”, dijo el Consejo del Estado sobre la medida la semana pasada.

Las pequeñas y medianas empresas y las compañías rurales carecen de crédito en China, debido a la pequeña escala de los montos de los préstamos que solicitan, y a la falta de garantías. Muchos se ven obligados a ser avales de otros, lo que crea redes locales de empresas que se garantizan mutuamente, algo que puede provocar inestabilidad financiera si una de ellas falla.

Las empresas de garantías que surgieron para ayudarles a tener acceso a préstamos cuentan con poca capitalización y están mal equipadas para sobrevivir a los pagos. Los bancos, que disfrutan de una mayor fortaleza de capital, todavía consideran los préstamos a los grupos de propiedad del Estado un poco menos riesgosos.

“Casi una década después de su reestructuración, los banco estatales todavía no logran progresos reales sobre las actividades de comercialización. Sus decisiones de préstamos todavía se basan en las garantías y avales que perciben, en lugar de que sea en la calidad de crédito intrínseca y la capacidad de generación de flujo de efectivo de los solicitantes de crédito”, dijo el Banco Mundial en su Actualización Económica sobre China, que presentó en julio.

Los créditos a pequeñas empresas llegaron a un total de 2.6 millones de millones de dólares para finales de junio, lo que equivale a 30% de los préstamos corporativos pendientes, de acuerdo con los datos del Banco Central. Los créditos rurales llegaron a un total de 20.7 millones de millones de yuanes, o 22% de los préstamos pendientes. Sólo 3.5 millones de millones de yuanes del total se destinaron a créditos agrícolas, y del resto, la mayor parte se destinó a hipotecas rurales y firmas no agrícolas en zonas rurales.

Las pequeñas empresas representaron 150 millones de empleos para finales de 2013, lo que equivale a casi una quinta parte del empleo total, de acuerdo con las cifras oficiales. Las empresas industriales que tienen menos de 300 empleos o ingresos anuales de 20 millones de yuanes caen en esta categoría. Junto con las empresas medianas, las pequeñas empresas representan 60% del PIB, 50% de los ingresos fiscales, y 80% del empleo urbano.

A pesar de que se redujo su participación en la economía, la agricultura se mantiene como un elemento crucial para el empleo, por ejemplo, el año pasado, empleó a 228 millones de personas. El regulador bancario de China decretó que cada año, los préstamos a las pequeñas empresas y a las empresas rurales deben crecer de una forma más rápida que el total de créditos, pero los banqueros dicen que hay formas de disfrazar los préstamos a los gobiernos locales y empresas grandes y los créditos rurales y para pequeñas empresas para poder llegar a la cuota, lo que siembra dudas sobre las cifras.

“Para las empresas en las zonas rurales es difícil obtener créditos, y para los agricultores lo es todavía más” dice el analista Ma Wenfeng, de Beijing Orient Agribusiness Consultants. “Si se otorgan los créditos rurales bajo las mismas condiciones que los urbanos, los bancos incluso están menos dispuestos. Los rendimientos son mucho menores”.

Ma Wenfeng estima que los negocios como los avicultores y los criadores de cerdos, los procesadores de alimentos y las pequeñas constructoras o comercializadoras, pagan tasas de interés real de hasta 20% en préstamos sombra (shadow loans, préstamos que provienen de fondos de inversión, fondos monetarios, aseguradoras que no pasan por ninguna regulación) y otros productos financieros informales. “No hay manera de invertir en el campo”, dice. “Es verdaderamente lamentable”.