Bloomberg funciona sin Bloomberg

Si el ex alcalde de Nueva York decide ingresar a la carrera presidencial en EU, la empresa de medios que lleva su nombre superará su ausencia. 
De regrero al gobierno, pero ahora en Washington. Michael Bloomberg está interesado en la Casa Blanca y de los 38,500 mdd en que está valuada su fortuna está dispuesto a destinar 1,000 mdd para la campaña.
De regrero al gobierno, pero ahora en Washington. Michael Bloomberg está interesado en la Casa Blanca y de los 38,500 mdd en que está valuada su fortuna está dispuesto a destinar 1,000 mdd para la campaña. (Foto: Shutterstock)

Mientras que Hillary Clinton, Donald Trump y otros candidatos que compiten por la nominación como candidatos presidenciales se preparan para el posible ingreso de Michael Bloomberg, los 2,400 empleados de su grupo de información financiera también están en ascuas sobre la posibilidad de que su jefe entre a la carrera.

Para los antiguos empleados de la compañía, la confirmación que hizo Bloomberg en una entrevista con Financial Times de que considera la posibilidad de entrar en la competencia puede parecer como que la historia se repite.

Hace 15 años, el multimillonario director ejecutivo compitió exitosamente por la alcaldía de Nueva York, ganó el primero de tres mandatos. Dejó la compañía a finales de 2001 y regresó 13 años después. Las personas dentro de la compañía creen que este año se pondrán en marcha las mismas estructuras de liderazgo si Bloomberg decide embarcarse en una campaña presidencial. Muchos altos ejecutivos clave todavía están en la empresa, sobre todo, su presidente Peter Grauer, quien dirigió la compañía en ausencia de Bloomberg cuando se convirtió en alcalde de Nueva York.

La empresa funciona independientemente de él”, dijo una persona cercana a la situación. “Hay muchos altos ejecutivos fuertes en la dirección”.

Bloomberg no quiso hacer comentarios. Grauer se sienta en un comité ejecutivo de tres personas con Bloomberg y Tom Secunda, el vicepresidente.

Todos los otros altos directivos de la compañía informan directamente a este comité, incluyendo Justin Smith, director de Bloomberg Media, John Micklethwait, editor en jefe de Bloomberg, y Jean-Paul Zammitt, quien dirige la lucrativa operación de terminales de la compañía. El lado de las terminales, que cuenta con 327,000 suscriptores a nivel mundial, genera más de 80% de los ingresos de Bloomberg.

Se considera a Zammitt como uno de los candidatos favoritos para dirigir la compañía en ausencia de Bloomberg, según varias personas familiarizadas con la situación.

“JP es brillante, está aquí desde hace mucho tiempo, y tiene la confianza”, dijo una de las personas”.

Bloomberg cofundó la compañía en 1981 y para el momento en que se postuló para la alcaldía ya era millonario. En estos días, la revista Forbes estima su riqueza en 38,500 millones de dólares (mdd). Está dispuesto a gastar 1,000 mdd en su campaña presidencial, si decide competir para la fecha límite de marzo que él mismo se estableció.

Bloomberg reestructuró las filas de alta dirección de su empresa en los dos años desde que regresó al grupo, y su presencia se sintió sobre todo en la división de noticias del negocio.

Inicialmente indicó que realiza actividades filantrópicas después de terminar la alcaldía. Pero estuvo inquieto y regresó a trabajar de tiempo completo a la compañía en 2014. A su retorno le siguió una agitación en todas las filas de su empresa de información financiera, y Don Doctoroff, hombre de confianza desde hace mucho tiempo, y quien trabajó como presidente ejecutivo, fue de los primeros en salir.

Varias figuras del lado editorial de la compañía también cambiaron de puesto con la salida de Doctoroff, entre ellos Matt Winkler, el padre de la operación de noticias de la compañía, que utiliza corbata de moño, y quien fue mano derecha de Bloomberg durante 25 años. A él lo reemplazó Micklethwait, un exeditor de The Economist. Winkler sigue como editor en jefe emérito de Bloomberg y como columnista.

Micklethwait simplificó la operación editorial, redujo cerca de 80 puestos de trabajo. Otras altas figuras editoriales salieron desde su nombramiento, entre ellas, Josh Tyrangiel, editor de Bloomberg Businessweek, y Joshua Topolsky, quien supervisó la modernización de la página web.

La reestructuración en el lado editorial llegó como parte de un mayor enfoque en las terminales de datos de la compañía, que generaron 8,800 mdd en ingresos el año pasado, en comparación con 4,000 mdd hace una década, de acuerdo con Burton-Taylor International Consulting.

En diciembre, Bloomberg pagó 781 mdd por la operación del índice de referencia de Barclays, al que se considera como una de las joyas de la corona de la industria de indexación.

Bloomberg ahora se enfrenta a nuevos competidores desde varios frentes, especialmente de Symphony, un servicio de mensajes propiedad de algunos de los mayores bancos de Wall Street, y de los operadores de bajo costo, como Money.net.

Pero la decisión de Michael Bloomberg para entrar en la carrera por la Casa Blanca tal vez resulte ser otro momento crucial de cambio para la compañía que lleva su nombre en la puerta.