Beijing recoge su basura

Beijing Enterprises adquirió a la alemana que produce energía a partir de residuos por 1,440 millones de euros.
Beijing está rodeada de tiraderos y para resolverlo construirán 300 nuevas plantas de transformación de residuos.
Beijing está rodeada de tiraderos y para resolverlo construirán 300 nuevas plantas de transformación de residuos. (Foto: Shutterstock)

Beijing Enterprises compró una empresa alemana de gestión de residuos en 1,440 millones de euros (mde), en la mayor adquisición que realiza una empresa china de una alemana. El acuerdo por EEW destaca la necesidad de enfrentar el problema de residuos.

El grupo de capital privado EQT acordó vender su operación de energía a partir de residuos, EEW, al conglomerado chino que controla el gobierno de la ciudad de Beijing y tiene intereses en la gestión de residuos y suministro de gas y agua, y cerveza. Según una persona familiarizada con el asunto, el acuerdo valora al grupo alemán en 1,800 mde, incluyendo deuda.

La incursión de Beijing Enterprises en Europa destaca la necesidad que tiene China de lidiar con los residuos. Beijing está rodeada de tiraderos que se han descrito como el “séptimo anillo” de la ciudad. El gobierno planea construir 300 nuevas plantas de transformación de residuos en energía durante los próximos tres años para hacer frente al problema.

EEW -que desarrolló tecnología avanzada para la filtración de emisiones, y hasta el año pasado la mitad era propiedad del grupo alemán de servicios públicos EON- es considerado como el líder en la industria. Con operaciones en Alemania, Luxemburgo y los Países Bajos, convierten en energía 4.7 toneladas de residuos al año. Estos residuos se queman para producir calefacción urbana, vapor para la industria, así como suficiente energía para alumbrar a 700,000 hogares. Más allá del sector de residuos, China identificó la adquisición de empresas europeas de tecnología como una forma de modernizar su economía, en un momento en que cambia su dependencia de la producción y la industria pesada a los servicios y el consumo.

La reputación de Alemania de excelencia en ingeniería -junto con la debilidad del euro- hizo que estas empresas fueran un objetivo particularmente atractivo.

En un informe de EY de esta semana se dijo que Alemania fue el destino preferido de la inversión china en Europa el año pasado, y los grupos chinos adquirieron 36 empresas alemanas, en comparación con dos que compraron en 2009. Gran Bretaña se ubica en segundo lugar con 34 adquisiciones, y Francia en tercer lugar con 20.

En 2015, el acuerdo más grande entre China y Alemania fue la adquisición de Hauck Anfhäuser Privatbank, por parte del conglomerado Fosun en 210 mdd. Pero la mayoría de las inversiones chinas se concentran en las Mittlestandalemanas, pequeñas y medianas empresas industriales, a las que algunas veces se refieren como las “campeonas ocultas”, que comprenden la columna vertebral de la economía de Alemania.

Tradicionalmente, las Mittlestand se muestran renuentes a dar la bienvenida a la inversión extranjera, pero esa actitud cambió en los últimos años, ya que hay una creciente incursión de grupos asiáticos en el panorama empresarial alemán.