El fisco francés catea las oficinas de Google

El monto puede ser “mucho mayor” al cobrado a la empresa de internet en GB.
Alfombra del centro cultural del grupo estadunidense en París.
Alfombra del centro cultural del grupo estadunidense en París. (Jacques Brinon/AP)

París y Bruselas

Las autoridades francesas inspeccionaron las oficinas de Google en París como parte de una investigación sobre los registros fiscales del grupo de tecnología, confirmó un funcionario familiarizado con el caso.

El registro, realizado la mañana de ayer, se relaciona con los intentos por parte del gobierno socialista francés de obligar al grupo de internet a pagar sumas potencialmente altas de impuestos atrasados.

En febrero, Michel Sapin, ministro de Finanzas, dijo que la cantidad que Google tiene que pagar al gobierno francés puede ser “mucho mayor” que el acuerdo de 130 millones de libras al que llegó con las autoridades británicas a principios de año.

Google dijo; “Cooperamos con las autoridades para responder sus preguntas. Cumplimos cabalmente con las leyes francesas”.

La investigación se produce cuando las autoridades francesas, y de otros países europeos, intentan realizar medidas enérgicas contra la forma como las empresas de Estados Unidos y otras multinacionales utilizan los programas de optimización de impuestos para enviar las utilidades al extranjero, con la finalidad de hacer su declaración en jurisdicciones con impuestos más bajos.

La Comisión Europea realiza una investigación amplia en los gobiernos de la Unión Europea que puedan otorgar exenciones fiscales ilegales a las grandes compañías multinacionales, como Apple, Amazon y McDonald’s.

Las disposiciones fiscales de Google no son objeto de una investigación completa de Bruselas, pero Margrethe Vestager, la comisionada de competencia, estudia la denuncia que presentó el partido Escocés Nacional en relación con los acuerdos fiscales de Google con las autoridades británicas.

En uno de varios casos recientes, el Ministerio de Finanzas de Francia el mes pasado le envió a McDonald’s Francia una cuenta por presuntos impuestos no pagados, como parte de una ofensiva de las autoridades francesas contra empresas multinacionales que trasladan sus utilidades al extranjero.

De acuerdo con personas familiarizadas con el caso, el Ministerio de Finanzas de Francia discrepa con la cantidad de dinero que pagó McDonald’s Francia a una filial con sede en Luxemburgo por servicios —que incluyen el uso del nombre de la marca del restaurante de comida rápida—, acción que le ayudó a reducir las utilidades gravables en el país.

McDonald’s Francia no quiso comentar sobre el caso, que algunos medios informan se presume puede alcanzar hasta 300 millones de euros, incluidos 100 millones de euros en multas.

El registro de las oficinas de Google en París se produce pocos días después de que la compañía estadunidense apeló contra la demanda de los reguladores franceses para que aplique fuera de Europa el dictamen del “derecho al olvido” de la Unión Europea.

En el enfrentamiento más reciente entre la compañía de tecnología de Silicon Valley y las autoridades de protección de datos del bloque que cada vez están más firmes, la CNIL, la agencia de protección de datos francesa, pidió a Google eliminar los resultados de búsquedas que se borraron bajo la polémica cláusula de todos sus sitios web, incluso si se encuentran fuera de la Unión Europea.