Mensajes de la Fed dividen a mercados sobre alza de tasas

Ante los mensajes contradictorios, algunos operadores apuestan a que subirá en 2016 y otros a que jale el gatillo ya.
El rondín en la sede de la Reserva Federal.
El rondín en la sede de la Reserva Federal. (Kevin Lamarque/Reuters)

/Washington y Nueva York

La Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos se dirige a la reunión crucial de esta semana para fijar las tasas de interés mientras los mercados financieros y los analistas de Wall Street muestran una profunda división acerca de si va a endurecer la política monetaria después de las señales mixtas que dio el banco central.

Los mensajes contradictorios de un organismo dividido de funcionarios de la Fed significan que los operadores de futuros apuestan contra la posibilidad de un aumento en las tasas, mientras que casi la mitad de los economistas que encuestó Bloomberg esperan que la Fed jale el gatillo la próxima semana. Otros analistas creen que el banco central de EU podría mantenerse estable hasta 2016.

La incertidumbre le presenta a la presidenta de la Fed, Janet Yellen, una prueba de liderazgo cuando presida una decisión tan polémica el jueves, en medio de datos contradictorios y un fuerte cabildeo de todas partes del mundo.

Si la Fed no realiza un alza de las tasas en septiembre, extendería un periodo de desestabilización por la incertidumbre sobre sus intenciones. También creará un gran reto de comunicación para Yellen, quien personalmente aboga por un aumento en la tasa en 2015 y tendrá que convencer a los operadores de que la Reserva Federal todavía habla en serio con respecto al tema de elevar las tasas.

Sin embargo, el fracaso de la Fed para fijar con claridad el trabajo preliminar para un movimiento, el 17 de septiembre, significa que si la Fed desafía a los inversores y eleva las tasas, existe el riesgo de una fuerte reacción después de un periodo de alta volatilidad, dijeron los inversionistas.

Algunos temen que un aumento prematuro a las tasas puede poner en peligro la recuperación de EU. "Estamos en un momento delicado", dijo Anne Richard, directora de inversiones de Aberdeen Asset Management. "Solía pensar que estaríamos bien (si la Fed elevaba las tasas de interés), pero me empieza a preocupar lo que un aumento en las tasas le hará a la economía de EU".

Las divisiones sobre si la Fed actuará quedaron claras la semana pasada, con las quejas de algunos analistas sobre las comunicaciones poco claras.

El mercado de futuros puso las probabilidades de de un alza inminente en sólo 28 por ciento, incluso después de que Stanley Fischer, el vicepresidente de la Fed, indicó a finales de agosto que el aumento de la tasa estaba en la mesa de negociaciones para la reunión de septiembre. El rendimiento de los bonos del Tesoro a dos años llegó a un máximo en cuatro años, a 0.76 por ciento, lo que sugiere que algunos inversionistas creen que el alza todavía puede estar en el horizonte.

La situación contrasta con el de los preparativos de los últimos dos periodos con un aumento de las tasas de interés en EU. El primer incremento de la tasa por parte de la Fed en 2004 se valoró casi en su totalidad en las dos semanas previas a la reunión, al igual que lo fue la de 1999, de acuerdo con George Goncalves, director de estrategia de tasas de EU de Nomura.

Torsten Slok, jefe economista internacional de Deutsche Bank, dijo que aumenta la "frustración y la confusión" entre los inversores. Argumentó que la decisión de Yellen de no hablar en las reuniones de la Fed de Kansas City en Jackson Hole, Wyoming, del mes pasado —tradicionalmente un momento clave para las comunicaciones de la Fed cada año— dejó "un vació donde se dejó a los mercados interpretar las cosas por su cuenta... y eso crea volatilidad".

A principios de este año, las comunicaciones de la Fed llevaron a muchos analistas a apuntar un aumento en junio, pero el incremento en el valor del dólar llevó a los funcionarios a dar marcha atrás. Después, en julio, Yellen defendió un caso ante el Congreso para que el banco central actúe pronto, argumentó que esto le va a permitir una serie de aumentos graduales posteriores.

Sin embargo, los responsables de las políticas de la Reserva Federal salieron de las reuniones de Jackson Hole sin llegar a un acuerdo sobre el momento adecuado para empezar a elevar las tasas, que se encuentran en niveles de casi cero, dada la volatilidad en los mercados financieros y las preocupaciones sobre la economía de China.

La caída de los precios de las materias primas y las expectativas de inflación, y el aumento en el valor del dólar se tomaron como posibles razones para que la Fed no hiciera nada. Los operadores de futuros dieron una probabilidad de 41 por ciento de que no se mueva en lo absoluto este año.

Sobre las discusiones de la Fed pesa el cabildeo de todo el mundo sobre cómo se debe fijar la política. Las instituciones globales, como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, instan a esperar al tomar en cuenta los posibles riesgos. Sin embargo, Agustín Carstens, el gobernador del banco central de México, dijo el mes pasado que un aumento en las tasas de interés de la Fed indica que la economía estadunidense es más fuerte, lo que "para nosotros serían muy buenas noticias".

Nicholas Gartside, gestor de fondos senior de JPMorgan Asset Management, dijo que espera que la Fed eleve las tasas en septiembre, pero predijo que los responsables de las políticas destacarán que solo van a endurecer más con una cautela extrema, y tal vez reduzcan sus proyecciones para futuros incrementos en las tasas de interés.

"Está el aumento y después está el mensaje, y el mensaje es la parte más importante", dijo.