Tras el escándalo, Petrobras publica resultados atrasados

Su auditor externo se niega a validar los datos aportados.
Las oficinas centrales de la empresa, en Río de Janeiro.
Las oficinas centrales de la empresa, en Río de Janeiro. (Sergio Moraes/Reuters)

Sao Paulo

Petrobras publicó los resultados del tercer trimestre con retraso, pero no logró apuntar el monto que robaron a la petrolera estatal brasileña en el enorme escándalo de corrupción que sacudió la confianza en la segunda mayor economía emergente del mundo.

La firma dijo el miércoles, poco después de las 4 de la mañana de Brasil, que decidió publicar sus estados financieros sin auditar para los tres meses, hasta el 30 de septiembre, que originalmente estaba previsto dar a conocer en noviembre, para evitar romper algunos de sus convenios de deuda.

Sin embargo, Petrobras dijo que era "impráctico medir de forma correcta, completa y definitiva" sus pérdidas por el presunto esquema de sobornos y pagos de la compañía, que, se cree, es el más grande en su tipo en la historia de Brasil.

Los analistas esperaban abiertamente que Petrobras realizara una depreciación de valor de hasta 20 mil mdd en lo que sería el primer paso para volver a ganar credibilidad en el mercado y la confianza de los auditores de PwC, quienes se negaron a firmar su contabilidad mientras la policía investiga.

En los últimos meses la policía arrestó a cerca de 40 ejecutivos de las empresas más grandes de construcción de Brasil y ex directivos de Petrobras por el escándalo. Se les acusa de conspirar para inflar el valor de los contratos de Petrobras hasta 3% en todas las áreas, desde las refinerías hasta los buques, con el fin de pagar sobornos y canalizar dinero a políticos, principalmente del Partido de los Trabajadores y sus aliados.

Sin resultados auditados, Petrobras puede seguir con dificultades para recaudar nuevo capital y se corre el riesgo de desencadenar un incumplimiento de pagos técnico por violar los términos de algunas de las deudas, de acuerdo con analistas y abogados. A principios de este mes, algunos de los acreedores acordaron aceptar los resultados sin auditar del tercer trimestre, siempre y cuando se publicaran a finales de esta semana.

Sin embargo, los analistas dijeron que el gobierno aún puede proporcionar a la empresa fondos de emergencia, una acción que no solo le quitaría a Petrobras su calificación crediticia de grado de inversión, sino que pondría en peligro el estatus de grado de inversión de Brasil. Con más de 135 mil mdd de deuda bruta a finales de septiembre. La empresa se ubica entre las petroleras más endeudadas del mundo.

El miércoles, Petrobras dijo que tomaba medidas para asegurar no tener que "visitar los mercados de deuda en 2015".

El escándalo llega en un momento particularmente delicado para la economía de Brasil, ya que la presidenta Dilma Rousseff lucha por volver a ganar la confianza de los inversionistas con una serie de medidas favorables al mercado y evitar otra recesión técnica este año.

También llega cuando Petrobras enfrenta enormes retos de operación por el desplome de los precios del crudo. De acuerdo con los resultados sin auditar, el ingreso neto de Petrobras cayó 9%, para llegar a 3 mil 9 millones de reales en el tercer trimestre, en comparación con el mismo periodo de 2013.

Petrobras registró una depreciación de valor de 2 mil 700 millones de reales en dos de sus refinerías en el norte de Brasil.

"La compañía cree que debe cerrar esos proyectos, a la luz de los resultados económicos que se tienen hasta el momento y al considerar las tasas de crecimiento proyectadas, así como la falta de un socio económico para el proyecto", dijo Petrobras.

También aumentaron los temores por el impacto que puede tener el escándalo en la economía. Mientras la naciente industria del gas y petróleo del país se puso en pausa de manera efectiva, analistas advirtieron de posibles incumplimientos de pago de las empresas de la construcción que enfrentan una crisis de liquidez después de que se les relacionó con el escándalo.

OAS no cumplió con dos pagos de deuda después del arresto de su director ejecutivo, en noviembre, como parte de la investigación de la policía sobre el escándalo.