Escándalo de Petrobras provoca 'efecto dominó'

La exploración de una zona frente a la costa sureste de Brasil, que contiene casi tanto como los 60 mil millones de barriles de crudo del Mar del Norte, está a punto de ser la mayor víctima de la ...
Plataforma de la petrolera estatal.
Plataforma de la petrolera estatal. (Shutterstock)

Sao Paulo

Rogério Caffaro está de un sorprendente buen humor para ser alguien que trabaja en la industria de gas y petróleo de Brasil, que ahora se encuentra en crisis.

El director general de Triunfo Logística, que opera las terminales portuarias, acababa de almorzar con ejecutivos chinos para hablar sobre una posible asociación para una base en Río de Janeiro que maneja las tuberías flexibles que Petrobras, la petrolera estatal, utiliza para la extracción.

En septiembre, Triunfo ganó un contrato de ocho años para operar la base, pero el proyecto se frenó después de que los bancos retiraron el financiamiento, asustados por el desplome de los precios del petróleo y el enorme escándalo de corrupción que envuelve a Petrobras.

"Nos encontramos en el ojo del huracán, así que empezamos a buscar socios extranjeros", dice Caffaro. "La idea es que los chinos contribuyan con equipo, la construcción de la base y entren como nuestros socios para que ya no necesitemos a los bancos".

Sin embargo, no todas las compañías del sector son tan afortunadas. Mientras Petrobras todavía necesita tubería para sus proyectos esenciales, las perspectivas son mucho más débiles en otras áreas de la industria, concretamente, en las inversiones que se relacionan con sus descubrimientos en aguas profundas y yacimientos en la zona conocida como el presal.

Analistas y ejecutivos de la industria dicen que la exploración en el presal está a punto de ser la mayor víctima de la crisis que aqueja a Petrobras, junto con el sueño de Brasil de convertirse en uno de los cinco principales productores de petróleo del mundo para 2020.

"Están estrangulando financieramente (a Petrobras) y su inversión en producción futura es la que va a sufrir más", dice Paulo Furquim, académico de la escuela de negocios Insper de Sao Paulo.

Enterrado debajo de una capa de sal hasta de dos kilómetros de espesor en el fondo del mar, frente a la costa sureste de Brasil, se estima que los descubrimientos del presal contienen casi tanto como los 60 mil millones de barriles de petróleo en el Mar del Norte. El descubrimiento provocó la euforia cuando se identificaron los primeros grandes depósitos en 2007.

Sin embargo, perforar a través de capas cambiantes de sal a esa profundidad se convirtió en la parte con mayor costo de capital para el negocio de Petrobras. Aunque el petróleo presal solo representa alrededor de 30 por ciento de la producción total de la compañía, Petrobras planeaba gastar 60 por ciento de los 154 mil millones de dólares de su presupuesto de exploración y producción entre 2014 y 2018 en su proyecto de aguas profundas.

Esos números simplemente ya no son viables, dicen los analistas.

El supuesto plan de sobornos y fraudes de Petrobras, que también involucró a altos políticos y a constructoras, llevaron a Moody's a quitarle a la compañía su clasificación crediticia de grado de inversión, por lo que aumentaron sus costos de financiamiento.

Los inversionistas en Brasil y EU presentan demandas por daños y, si la compañía no puede persuadir a sus auditores para que firmen sus estados financieros anuales para mayo, Petrobras enfrentará un incumplimiento de pagos técnico.

Sin embargo, aunque la compañía no estuviera bajo presión financiera, la caída de los precios del petróleo significa que la inversión en los descubrimientos de el presal tendrían poco sentido actualmente, dice Adriano Pires, fundador del Centro Brasileño de Infraestructura y ex miembro del regulador petrolero del país, ANP.

La semana pasada el crudo estadunidense se hundió a mínimos en seis años y llegó a 43 dólares el barril, todavía superior al costo promedio de extracción de Petrobras que el año pasado fue de 32 dólares por barril, pero por debajo de 45 dólares que es el punto de equilibrio para los depósitos de el presal.

"Los problemas de Petrobras no solo son internos, también son externos", dice Pires, y agrega que la compañía no tendrá otra opción más que "hacer recortes de personal".

El colapso del precio del petróleo no pudo llegar en un peor momento. Después de pasar seis años discutiendo sobre la manera que se dividiría su nueva riqueza petrolera, el gobierno brasileño realizó su primera licitación de el presal en octubre de 2013, vendió el campo Libra —que se considera la "joya de la corona" de los depósitos— a un consorcio de compañías que incluyen a Royal Dutch Shell.

A pesar de que la producción presal de campos más pequeños que se otorgaron previamente a Petrobras alcanza ahora más de 700 mil barriles al día, la industria todavía está en sus inicios y no se espera que llegue la producción de Libra al menos hasta 2020.

A pesar de la caída de los precios del crudo y del escándalo de corrupción, Petrobras hasta el momento mantuvo su programa de inversión 2014-2018, donde se proyectó que el petróleo presal representará 52 por ciento de la producción total de la compañía dentro de esos tres años.

Sin embargo, este mes la portuguesa Galp puso en duda de que se puedan cumplir esas promesas y anunció que la investigación sobre la corrupción de Petrobras probablemente retrase al menos un año la entrega de buques para el campo petrolero presal Lula, que desarrolla con Petrobras. No solo tienen problemas de liquidez, sino que también acusaron a muchos contratistas locales a cargo de la fabricación de equipo de participar en el plan de corrupción y se les prohibió recibir pagos de Petrobras.

Si a Petrobras, que tiene casi el monopolio de la producción de gas y petróleo de Brasil, lo obligan a reducir sus inversiones presal, los efectos se sentirían más allá de la industria, advierten los analistas.

El financiamiento de investigación y desarrollo se secará y las escuelas y hospitales brasileños pueden quedarse sin recibir los miles de millones de dólares que les prometieron por las utilidades y regalías de la producción de el presal.

Por otra parte, aunque las oportunistas empresas chinas puedan llenar algunos huecos en la industria, la crisis de Petrobras ya golpea la estancada economía brasileña con olas de pérdidas de empleo en Río de Janeiro y en Río Grande do Sul, el estado del sur de Brasil donde se construyen los buques.

"Petrobras representa alrededor de 10 por ciento de las inversiones totales en el país, así que la compañía tiene un efecto multiplicador", dice André Gordon, de la Amec, la asociación de accionistas minoritarios de Brasil, y agrega que el escándalo de corrupción también aleja a los inversionistas del mercado bursátil de Brasil. "Una mala gobernanza en Petrobras tiene consecuencias para todos".