Empresas de Grecia mantienen la calma

Directivos encuentran maneras de seguir adelante a pesar de las restricciones al crédito y la inversión.
Terra Creta, una de las firmas exitosas a pesar de la crisis.
Terra Creta, una de las firmas exitosas a pesar de la crisis. (Especial)

Atenas

El clima de negocios en Grecia empeora a medida que se prolongan las negociaciones para el rescate financiero entre el gobierno de izquierda que lidera Syriza y los acreedores del país, lo que lleva a temores de un impago de la deuda y a una posible salida de la zona euro.

Pero la vida y el comercio siguen. Los perfiles presentados a continuación ilustran cómo cuatro empresas hacen frente a la incertidumbre que rodea el futuro de Grecia.

El exportador de petróleo. La actividad del día a día de Energean, un productor petrolero griego de capital privado que genera mil 800 barriles diarios desde una instalación en el norte del Mar Egeo, sigue adelante como si nada hubiera cambiado en el país.

Una plataforma de perforación restaurada debe empezar a explorar el próximo mes en los depósitos en la concesión mar adentro de Energean.

Pero los planes de la compañía para asociaciones estratégicas con empresas internacionales de petróleo están en pausa debido a las restricciones políticas, según Matthaios Rigas, su director ejecutivo.

"Sin liquidez en los bancos, sin un claro mensaje de que Grecia permanecerá en la zona euro ni un consenso de los partidos políticos de que a las áreas estratégicas de turismo, transporte y explotación de recursos naturales no las afectarán los cambios políticos, el clima empresarial se mantendrá negativo", dijo Rigas.

Los accionistas de Energean tuvieron que financiar el plan de inversión de la compañía, de 200 millones de euros, porque los inversionistas internacionales y los bancos se muestran renuentes a respaldar a las empresas griegas y a los proyectos que se relacionan con el país, agregó.

Con 30 millones de barriles en reservas probadas y probables en su concesión del Egeo, las dos licencias de exploración en el oeste de Grecia y ofertas pendientes para otras frente a Montenegro, Energean puede esperar a que pase la tormenta.

"Por el momento no hay apetito para el riesgo griego, pero esto puede cambiar rápidamente cuando regrese la estabilidad", dijo Rigas.

El hotelero. Andreas Andreadis esperaba otro aumento de 5 por ciento en las llegadas de turistas este verano, después de registrar un número récord de visitantes a Grecia en 2014. Pero las reservaciones se redujeron por temor a que los acreedores obliguen a Atenas a imponer controles de capital, que pueden afectar a los visitantes, así como a los griegos.

"La principal preocupación es que los turistas lleguen a una isla y encuentren vacíos los cajeros automáticos", dijo Andreadis, director ejecutivo del grupo hotelero Sani y presidente de Sete, una asociación local de turismo.

La incertidumbre ya desaceleró los planes de expansión de Andreadis. Su grupo se asoció con Oaktree Capital, un fondo de capital privado que planeaba invertir 500 millones de euros en la transformación de una docena de hoteles familiares griegos poco redituables en centros turísticos de lujo todo incluido.

Una propuesta en las negociaciones para el rescate financiero de duplicar el impuesto al valor agregado sobre el alojamiento de 6.5 por ciento a 12 por ciento provocó temores de que Grecia pueda perder turistas ante Turquía y Croacia.

"Operamos dos nuevas propiedades esta temporada, pero si se aprueba el incremento al IVA tendremos que revisar el siguiente movimiento, ya que Grecia no será competitivo en el mercado del este del Mediterráneo", dijo Andreadis.

El productor de aceite de oliva. Terra Creta, un productor galardonado de aceite de oliva extravirgen, marcó el final de la recesión de seis años de Grecia al gastar 300 mil euros en una segunda línea de embotellado en su planta de procesamiento en la isla de Creta. La compañía, propiedad de tres empresarios locales, tuvo utilidades durante la crisis al cambiar a la exportación, vendió más de 90 por ciento de su producción en el extranjero.

Las proyecciones de ventas de los aceites de oliva de la marca Terra Creta se duplicaron este año a 3 mil toneladas, en parte gracias al incremento de la demanda mundial por el aceite griego de alta calidad después de las malas cosechas en España y en Italia. Sin embargo, de nuevo sus proyecciones tienen la sombra de la incertidumbre.

"Lo peor a lo que nos enfrentamos es mantener la confianza de nuestros clientes en el extranjero", dijo Constantine Angelopoulos, gerente general de Terra Creta. "En lugar de preguntar sobre la calidad y los precios, la pregunta es si seguiremos en funcionamiento después (de que Grecia salga de la zona euro)".

"Los clientes en China incluso dijeron que no podrán trabajar con nosotros si ya no somos un Estado miembro de la eurozona."

La creciente falta de liquidez de Grecia significa que hay poco dinero. El gobierno que dirige Syriza congeló los pagos del impuesto al valor agregado para los exportadores, mientras que los bancos locales redujeron los préstamos.

"Tuvimos que autofinanciarnos para poder pagar a 800 productores de olivos para hacer pagos contraentrega", dijo Angelopoulos.

El contratista. El trabajo en cinco proyectos de autopistas de cuota en toda Grecia, con un valor de casi 4 mil millones de euros, se detendrá en las próximas semanas, al menos de que el gobierno que dirige Syriza deje de retrasar los pagos por 250 millones de euros que debe a empresas constructoras locales y extranjeras.

Se crearon casi 10 mil empleos cuando los proyectos de carreteras se volvieron a lanzar hace dos años con el aumento del financiamiento de la Unión Europea, el cual puede estar en riesgo si el gobierno sigue con el desvío de los fondos de infraestructura para pagar pensiones y los sueldos de servidores públicos.

Las constructoras dependen de inyecciones regulares de financiamiento del presupuesto de inversión pública para cubrir sus necesidades de flujo de efectivo, de acuerdo con George Sirianos, un alto ejecutivo de Hellaktor, una de las tres constructoras más grandes de Grecia, y presidente de Steat, una asociación que representa a grandes empresas constructoras griegas que realizan las obras públicas financiadas por el Estado.

"Debido a los problemas de liquidez en el sistema bancario, se exprime mucho a los contratistas... por ejemplo (las percepciones del) riesgo griego (significan) que tienen que pagar por adelantado por el material especializado que se importa", dijo Sirianos.

Los funcionarios de Syriza cancelaron varios proyectos más pequeños con financiamiento de la Unión Europea, que incluyen cinco plantas de tratamiento de residuos sólidos, con un valor de 150 millones de euros, para atender la región densamente poblada de Ática, alrededor de Atenas, y los volverán a licitar.

"Nuestra esperanza es que una vez que el gobierno logre un acuerdo con la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional, y se reanude el flujo del rescate financiero, la situación rápidamente vuelva a la normalidad", dijo Sirianos.