Más empleo en el mundo

La tasa de personas con un trabajo supera el pico de 2007 en los 35 países de la OCDE, dice su nuevo estudio.
La mayoría de los países de la OCDE cerraron la diferencia de sueldos por motivo de género.
La mayoría de los países de la OCDE cerraron la diferencia de sueldos por motivo de género. (Shutterstock)

El número de personas que trabajan en el mundo desarrollado finalmente superó los niveles previos a la crisis, pero los empleos recién creados están más polarizados y son más inseguros que los que se eliminaron.

El informe anual de empleos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) reveló que el nivel de empleo de las personas de 15 a 74 años en la zona de la OCDE fue de 61% el año pasado. Esto superó al pico anterior de 60.8% a finales de 2007, antes de la recesión mundial.

El informe destaca lo que la OCDE llama un momento “paradójico” para el mundo desarrollado: el empleo va en aumento, pero también la ira de los trabajadores por la globalización y la desigualdad. “Si bien la diferencia laboral se cierra, muchas personas no sienten los beneficios pues hay salarios estancados y no tienen perspectivas de carrera: necesitamos un mercado laboral inclusivo que reconecte los beneficios de nuestro modelo económico con las personas que trabajan en él”, dijo Ángel Gurría, secretario general de la OCDE.

Esta ola de descontento llevó a un examen introspectivo en la OCDE. “La reacción populista en contra de la globalización desafía los consejos de políticas que ofrecieron organizaciones como la OCDE, que hace tiempo enfatizó los beneficios de la integración global”, dijo el informe.

La investigación mostró que los mercados laborales son más “huecos” en el mundo desarrollado, y hay menos puestos en la mitad de la escala de puestos de trabajo y más en la parte superior y en el fondo. La proporción de empleos en puestos de trabajo “medianamente calificados” cayó 7.6% entre 1995 y 2015 en la zona de la OCDE, mientras que la participación de puestos de trabajo altamente calificados y de baja calificación subieron 5.3 y 2.3%, respectivamente.

Alrededor de un tercio de esta polarización se debe a la destrucción de puestos de trabajo en fábricas y a la sustitución con empleos en el sector servicios de menor calificación. El resto se debe a la polarización dentro de las industrias. La OCDE atribuye esto más al desarrollo de nuevas tecnologías que a la globalización, aunque dijo que es difícil separar las dos tendencias.

La OCDE desarrolló un nuevo marco para evaluar la calidad, la inclusión y la resistencia de los mercados laborales. De acuerdo con estas mediciones, la inseguridad del mercado laboral y los niveles de bajos ingresos aumentaron en muchos países de la OCDE entre 2006 y 2015.

También hay buenas noticias: la mayoría de los países cerraron la diferencia de sueldos por motivo de género y hubo una mejor integración de los grupos desfavorecidos, como los discapacitados, al mercado laboral.

La OCDE también volvió a evaluar su consejo sobre políticas para los países miembros sobre cómo mejorar sus mercados laborales, y da un mayor apoyo a los sindicatos, sobre todo cuando se centraliza la negociación colectiva. “Es probable que el ajuste del mercado laboral a un cambio estructural probablemente avance con mayor suavidad y deje menos trabajadores detrás si los sindicatos u otras formas de representación de los trabajadores permiten que los intereses de los empleados se tomen más en cuenta”, dijo el informe.

John Evans, secretario general del Comité Asesor Sindical de la OCDE, dijo que se trata de un cambio importante en el panorama para la organización. “Ese reconocimiento ahora se tradujo en recomendaciones para fortalecer las negociaciones y el diálogo social a nivel país”, dijo. “En el pasado, a menudo las recomendaciones del FMI y de la OCDE descentralizaron y debilitaron los sistemas de negociación”.