Las megafusiones de empresas marcan récord

En plena recta final del proceso electoral de EU, las adquisiciones a nivel global sumaron más de 502,000 millones de dólares en octubre.
Randall Stephenson, director de AT&T, y Jeff Bewkes, CEO de Time Warner, defienden la fusión de sus empresas.
Randall Stephenson, director de AT&T, y Jeff Bewkes, CEO de Time Warner, defienden la fusión de sus empresas. (Reuters)

General Electric (GE) encabezó un trío de grupos que planean grandes compras. Con estas operaciones se elevó el valor de las transacciones que se registraron en octubre a más de 500,000 millones de dólares (mdd), en lo que inesperadamente se convirtió en uno de los meses más activos en negociaciones de la historia.

El ascenso en el número de enormes fusiones y adquisiciones es una señal de que se renueva la confianza empresarial sobre el panorama de la economía de Estados Unidos (EU), dijeron los negociadores, incluso con la conclusión de la pesada contienda presidencial en ese país.

Las condiciones de operación no cambiaron drásticamente en los últimos años: las empresas luchan para aumentar las ventas, y las tasas de interés a un nivel históricamente bajo hicieron que las adquisiciones fueran una forma atractiva para aumentar los ingresos. 

Esa combinación proporcionó el ímpetu para un auge de varios años de realización de acuerdos que se realizan en las industrias, donde las empresas buscan consolidarse para tener un mayor tamaño frente al de sus competidores y una ventaja sobre los clientes. 

“Nunca intenté pensar acerca de la política en términos de cuándo es el momento de hacer acuerdos”, dijo Jeff Immelt, director ejecutivo de GE, sobre su oferta de 33,700 mdd (incluida la deuda) para adquirir al proveedor de servicios de gas y petróleo Baker Hughes. “El momento para hacer esto es ahora, cuando hay un nivel de incertidumbre, no cuando se conocen las cosas”.

Por otro lado, CenturyLink, el grupo estadounidense de telecomunicaciones, dijo que comprará al corporativo más grande Level 3, que es proveedor de la infraestructura que le permite a las empresas conectarse a internet de forma segura, por 47,000 mdd, incluyendo deuda, y el grupo de capital privado Blackstone informó que va a adquirir TeamHealth, un proveedor estadounidense de servicios médicos, por 5,700 mdd, deuda incluida. 

Las transacciones coronaron el séptimo mes de mayor actividad para fusiones y adquisiciones a nivel mundial, con acuerdos con valor de 502,800 mdd, según los datos de Dealogic. Los intentos de empresas con sede en EU representaron 329,100 mdd de ese monto, poco menos del récord mensual que se estableció en julio de 2015. 

El notable aumento de la actividad de fusiones y adquisiciones en octubre se produce después de que 2016 fue un año lento para los negociadores. Hasta hace poco, los directores ejecutivos se mostraban renuentes a realizar grandes apuestas en EU, debido a la volatilidad asociada con la contienda presidencial y a que la administración de Obama actuó para bloquear varios mega acuerdos.

Algunos argumentan que el aumento de octubre se debe, en parte, a la creciente ventaja en las encuestas de Hillary Clinton, la candidata demócrata a la Presidencia de EU, sobre su rival republicano, Donald Trump. La decisión del FBI de revelar nuevos detalles sobre su investigación, por el uso del servidor privado del correo electrónico de Clinton, puede frenar esa tendencia.

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Scott Barshay, un importante negociador de la firma de abogados Paul Weiss, dijo que la reciente oleada, que incluye el acuerdo de AT&T para comprar Time Warner en alrededor de 108,000 mdd, incluyendo deuda, presentó acuerdos que tienen argumentos a largo plazo y pocos obstáculos regulatorios. 

“No solo se jugó con las sinergias o aspectos financieros, en vez de eso fueron muy estratégicos, combinaciones que cambian el panorama de sus respectivas industrias”, dijo Barshay. “No esperamos que ninguno de ellos tenga grandes dificultades para lograr la aprobación regulatoria en todo el mundo”.


GE y el gigante petrolero 

En octubre, GE elevó su apuesta por el gas y petróleo al llegar a un acuerdo de fusionar con Baker Hughes su división que proporciona productos y servicios a la industria, y pagar 7,400 mdd para tomar una participación mayoritaria de la empresa ampliada. 

La empresa fusionada, que se llamará “Baker Hughes, una empresa de GE”, se clasificará como el segundo grupo más grande de servicios petroleros que cotiza en bolsa, arriba de Halliburton pero debajo de Schlumberger. Tendrá ingresos anuales de alrededor de 22,000 mdd.

Jeff Immelt, director ejecutivo de GE, dijo; “Considero esto como un compromiso con el gas y el petróleo. Ya pasé por cinco o seis ciclos de inactividad de la industria, y las personas que se adelantan a esos tiempos reciben su recompensa cuando pasa el tiempo”. 

El acuerdo se da después de que se derrumbó el intento de Halliburton de comprar Baker Hughes, que se acordó hace dos años, pero que se abandonó en mayo después de que los reguladores antimonopolio de EU pusieron objeciones debido a la preocupación con respecto al impacto que tendría la transacción en la competencia. 

El acuerdo necesita la aprobación regulatoria, pero hay menos superposiciones entre las operaciones de Baker Hughes y las de GE de las que había con Halliburton. Tanto GE como Baker Hughes sufrieron desde que los precios del crudo cayeron a mediados de 2014, ya que la actividad de la industria se desaceleró drásticamente y los productores de petróleo le insistieron a las empresas de servicios que aplicaran reducciones en los precios.


Apetito por los medios

Otra de las grandes adquisiciones de ese mes fue la de AT&T y Warner. La transacción de compra de estas empresas, con todo y deuda, suma casi 108,000 mdd

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Jeff Bewkes, director ejecutivo de Time Warner, aseguró que la unión con AT&T será algo bueno para los rivales de la compañía de medios. El contenido de Time Warner ayudará al grupo de telecomunicaciones a innovar con mayor rapidez, dijo. AT&T podrá usar este contenido como “cabeza de puente” en el lanzamiento de sus nuevos servicios móviles y digitales, que también alojarán programación que produzcan otras compañías. Todo el mundo va a ganar, afirmó. 

A medida que los reguladores se preparan para profundizar en las letras pequeñas de la enorme oferta que hizo AT&T, las dos empresas y sus competidores tienen una angustiosa espera.

A los reguladores les tomará alrededor de un año examinar el acuerdo. Si lo aprueban, le dará una nueva forma al panorama de los medios y las comunicaciones.

Para Walt Disney, Netflix, 21st Century Fox, Sprint, T-Mobile y otros rivales, la fusión entre AT&T y Warner será una propuesta desalentadora. Y es que hay pocas probabilidades de que los rivales de Time Warner destapen las botellas de champaña y se pongan a celebrar. Si el futuro del entretenimiento va a ser sobre la venta directa de contenido a los consumidores, entonces, los participantes más fuertes serán los que tienen la mayor cantidad de datos de los clientes. La empresa combinada de AT&T y Time Warner tendrá un tesoro. 

Es por eso que los inversores se relamen los bigotes ante la posibilidad de que el acuerdo desencadene una ola de consolidaciones. Como escribieron los analistas de Macquarie: “la compra pendiente obligaría a todo el mundo a elevar su juego”. Si se aprueba AT&T-Time Warner, a esto le seguirán nuevos acuerdos.