Los alemanes le temen a Donald Trump

La industria germana cree que puede haber un retroceso comercial en el mundo por las políticas del nuevo presidente electo en EU.
Al sector industrial, al que pertenece esta planta de Kärcher en Buhlertal, Alemania, le preocupa que China se desborde en Europa porque Donald Trump enfoque su política comercial en el proteccionismo de EU.
Al sector industrial, al que pertenece esta planta de Kärcher en Alemania, le preocupa que China se desborde en Europa si Donald Trump enfoca su política comercial en el proteccionismo de EU. (Shutterstock)

La política de “Estados Unidos primero” de Donald Trump puede llevar a que China venda sus productos baratos en Europa, lo que provocaría represalias por parte de Bruselas, dicen líderes industriales alemanes en una seria advertencia sobre la posible reacción en cadena de una política de proteccionismo de EU sobre la economía mundial.

“Si Trump impone aranceles punitivos a China, eso puede llevar a grandes desviaciones de los flujos comerciales hacia Europa”, dijo Ulrich Ackermann, jefe de comercio de VDMA, la asociación alemana de herramientas y maquinaria, uno de los órganos comerciales más influyentes del país.

“Buscarán otros mercados, y su atención puede cambiar hacia Europa. Entonces debemos proteger nuestros mercados”. China ya maneja un superávit comercial con la Unión Europea de 180,000 millones de euros.

La élite empresarial y política de Alemania se sacudió por los resultados de las elecciones en EU y por el referéndum del Brexit, ya que aumenta el temor de que el estado de ánimo popular en occidente cambió de forma decisiva a estar en contra del libre comercio y de la apertura de fronteras, y que cualquier movimiento proteccionista por parte del gobierno entrante de EU podría desatar una guerra comercial.

Eso podría ser desastroso para la economía alemana, donde casi 1 de cada 4 empleos depende de las exportaciones. Los fabricantes alemanes exportan 50% de los bienes que producen en el extranjero. Berlín vio con alarma cuando hace dos semanas Donald Trump hizo el anuncio de que liquidaría la Asociación Transpacífico (TTIP), el primer día de su gobierno.

Durante la campaña electoral, también amenazó con imponer aranceles punitivos a China para detener el superávit comercial que tiene en el comercio bilateral con EU, que es de alrededor de 400,000 millones de dólares al año. Su equipo desestimó la posibilidad de un impuesto general. Mientras tanto, el TTIP, un gran acuerdo comercial entre EU y Europa, está cerca de colapsar. 

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Aumenta la preocupación de que un retroceso en el libre comercio puede afectar directamente a las empresas alemanas que venden al mercado estadounidense. El año pasado, EU se convirtió por primera vez en el socio comercial más importante de Alemania, superando a Francia que se ubicó en el segundo lugar. Las empresas alemanas exportaron bienes  a Estados Unidos con un valor de 114,000 millones de euros durante 2015.

Hay temores de que Alemania, que al igual que China maneja un enorme superávit comercial con el mundo, podría ser un blanco del proteccionismo de Trump. El año pasado, el superávit dio un salto y pasó de 213,600 millones de euros a alcanzar 247,800 millones de euros en 2014. El superávit de cuenta corriente más general de Alemania también alcanzó un récord de 249,100 millones de euros.

Una gran preocupación es que se podría bloquear a los coches que las automotrices alemanas fabrican en México para exportar a EU a causa de mayores aranceles, si Trump sigue adelante con su promesa de renegociar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) entre EU, México y Canadá.

Apenas hace dos meses, Audi inauguró una nueva ensambladora en San José Chiapa, México, que fabrica coches para su exportación a nivel mundial, mientras que Volkswagen tiene una enorme planta de producción en Puebla.

Una renegociación del TLCAN “puede perjudicar  realmente a las automotrices alemanas en Puebla y otras partes”, dijo Matthias Wissmann, jefe del grupo de cabildeo de la industria automotriz alemana, la VDA. “Será un gran problema para toda la inversión en Norteamérica”.

Ulrich Grillo, jefe de BDI, la asociación industrial alemana, dijo a FT que el proteccionismo de Trump ofrece una apertura para que China tome el liderato en el comercio. “Una nueva política comercial estadounidense sin duda llevará a que el centro de gravedad de la economía mundial cambie más rápidamente a Asia”, dijo.

Agregó que las señales de eso ya surgieron en la cumbre anual de Cooperación Económica Asia-Pacífico que se realizó a principios de octubre en Lima. “Con excepción de EU, los países de la Cuenca del Pacífico ahora quieren tener una relación más cercana con China”, dijo.

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Steffen Kampeter, jefe de BDA, la Asociación empresarial alemana, dijo que el fracaso del TTIP llevará inevitablemente a que China tenga un papel más importante. “Uno de nuestros principales argumentos a favor del TTIP es que le ofrece a la Unión Europea y a EU la oportunidad de establecer las reglas para el comercio internacional”, dijo. “Si dejamos pasar esa oportunidad, los chinos llegarán y lo harán en su lugar”.