Alemania y Francia rechazan condonar la deuda de Grecia

Berlín adoptó un tono más duro que París mientras las acciones de los bancos helenos se desplomaban.
Alpha Bank, una de las instituciones afectadas.
Alpha Bank, una de las instituciones afectadas. (Alkins Konstantinidis/Reuters)

Alemania y Francia advirtieron a Grecia que no espere que los contribuyentes de otros países paguen la cuenta de sus decisiones políticas, lo que agregó una sensación de inminente confrontación entre el nuevo gobierno de línea dura de Atenas y sus acreedores internacionales, lo que revolvió los mercados.

Berlín y París descartaron el tipo de condonación de la enorme deuda que solicitó el gobierno que dirige Syriza. Sigmar Gabriel, ministro de Economía de Alemania, dijo que si Atenas quiere cambiar los términos de su rescate de 240 mil millones de euros, debe encontrar el dinero por sí mismo.

"Si Grecia quiere apartarse de algunas de esas medidas debe cargar el costo por sí mismo, en lugar de exportarlo a otros países europeos a través de recorte de deuda o de otras ideas similares", dijo Gabriel.

El Palacio del Elíseo expresó una nota más comprensiva. Dijo que en el pago de la deuda debe tomar en cuenta las condiciones económicas, pero advirtió al gobierno de Alexis Tsipras que "trabajar en la sustentabilidad de la deuda no significa su cancelación".

Las acciones de los bancos griegos sufrieron sus caídas más grandes y los rendimientos de los bonos de deuda soberana aumentaron ayer, ya que los inversionistas se asustaron por la inminente crisis de liquidez que se avecina en medio de la creciente incertidumbre sobre el plan del gobierno para renegociar el rescate y la carga de la deuda del país.

Piraeus, el banco más grande del país por activos, lideró las caídas y su capitalización de mercado se desplomó 29 por ciento. Le siguió el descenso de 28 por ciento del Banco Nacional de Grecia y la reducción de 22 por ciento de Alpha Bank y Eurobank.

El primer ministro griego, Alexis Tsipras, intentó contener el caos del mercado y dijo en una reunión del gabinete televisada: "No entraremos en un enfrentamiento mutuamente destructivo, pero no continuaremos con una política de sometimiento".

Tsipras también dijo a los ministros que el gobierno buscará presupuestos equilibrados y no desarrollar "superávits irreales".

Yanis Varoufakis, el nuevo ministro de Finanzas, hizo eco de las palabras del primer ministro durante la entrega oficial del ministerio y dijo: "No habrá un enfrentamiento entre nosotros y la Unión Europea... no habrá ninguna amenaza".

No habrá una explosión en el gasto público por parte de la administración, se comprometió Varoufakis, entusiasmando por los días anteriores al euro, cuando los griegos vivían "frugalmente", ahorrando sus ingresos para educar a sus hijos y evitando las tarjetas de crédito. Pero al mensaje de moderación lo arrastró una tormenta de anuncios de los nuevos ministros designados que parecían ir en contra de partes del programa de rescate de Grecia, que incluyen los planes de vender las participaciones de Piraeus Port Authority y Public Power Corporation (PPC).

Panagiotis Lafazanis, el ministro de Energía que dirige la facción de izquierda más dura de Syriza, dijo a la televisión griega que la privatización de los activos de PPC se detendrá "inmediatamente".

El acuerdo de rescate de Grecia pide la venta este año de alrededor de 35 por ciento de los activos de generación de energía de PPC para impulsar la competencia y cumplir con las directrices de la Unión Europea sobre la liberalización del mercado de energía.