Coursera, el Netflix de la educación

La startup implementó un esquema de suscripción mensual para los 1,600 cursos que tiene en línea.
Coursera ofrece cursos de 160 especialidades.
Coursera ofrece cursos de 160 especialidades. (Shutterstock)

La startup de educación Coursera adoptó un modelo de suscripción mensual para fomentar el aumento de cursos en línea, en un momento en el que sus ingresos anuales están en camino a crecer más del doble por segunda vez en dos años.

La compañía privada, que tiene el respaldo de los capitalistas de riesgo Kleiner Perkins Caufield y Byers y New Enterprise Associates, lanzó un modelo de pago similar al que ofrecen los grupos de streaming de películas y música como Netflix y Spotify, en lugar de cobrar por curso como lo hacen sus rivales.

Tom Willerer, director de Producto de Coursera, se unió a la compañía procedente de Netflix. Dijo que Coursera logró tener dos veces y media más estudiantes que completaron los cursos, al experimentar con el método de suscripción en una pequeña parte de su base de usuarios de 22 millones de personas, a principios de este año. 

“Creo que cuando ves Netflix, comienzas con un programa y te encanta y lo ves todo de inmediato. No introdujimos un nuevo modelo de pago, más bien es un nuevo modelo psicológico. El poder está en sus manos y ellos ven que se benefician al avanzar rápidamente porque les ahorra dinero”, dijo. 

Coursera es de la generación de lo que se conoce como MOOCS -acrónimo en inglés de cursos en línea, masivos y abiertos-, que comenzaron a vincular a posibles estudiantes, desde jóvenes ambiciosos en los mercados emergentes hasta profesionistas ocupados en occidente, con cursos en las principales universidades. 

Se lanzarán suscripciones para clientes que tomen cualquier especialización -una serie de entre seis a ocho cursos en un tema-, y se les cobrarán entre 39 y 89 dólares al mes, dependiendo del tema, desde desarrollo de personal hasta ciencias de datos. Anteriormente el costo era de entre 19 y 99 dólares por curso para cada unidad de especialización. 

Willerer dijo que el precio aún es una ganga: “Para lo que ofrecemos, en un campus le tienes que agregar ceros a esa cifra: sería de 2,500 dólares en lugar de 250 dólares”. 

Los estudiantes tienen acceso gratuito al material del curso, pero deben pagar por la retroalimentación, las evaluaciones y la acreditación, que vienen en conjunto con Coursera y una universidad correspondiente.

“En los dos últimos años, en cada uno de ellos, duplicamos los ingresos y actualmente tenemos un ritmo para poder duplicarlos de nuevo este año”, dijo Willerer, quien agregó que esto demostró que el negocio está “madurando”. 

Los rivales de Coursera incluyen edX, una organización sin fines de lucro que fundó la Universidad de Harvard, el MIT y Udacity, que tiene el objetivo de enseñar habilidades que se encuentran en demanda en cursos que diseñan empresas como Google, Facebook y Salesforce. 

Los proveedores de educación más tradicionales critican a los MOOCS por las bajas tasas que tienen de personas que completan el curso. De los estudiantes que pagan en Coursera, 60% completa el curso. Willerer dijo que no cree que muchos de los que probaron el contenido gratis tuvieran la intención de tomarlo completo. 

Casi la mitad de los estudiantes de Coursera proviene de mercados en desarrollo, pero también ofrece opciones para que grandes compañías, como BNY Mellon y L’Orèal, alienten el aprendizaje en línea entre sus empleados. Actualmente, Coursera maneja 1,600 cursos con 160 especializaciones.