Frenan coches autónomos de Uber en San Francisco

La firma asegura que no los requiere, pues sus unidades son vigiladas por humanos.
Vehículo “cuestionado” en ese estado de EU.
Vehículo “cuestionado” en ese estado de EU. (Eric Risberg/AP)

San Francisco

Uber tuvo que detener su polémico programa piloto de coches de autoconducción en San Francisco, después de que los reguladores locales de carreteras revocaron los registros, lo que puso punto final a una disputa legal sobre las reglas de California en torno a esos vehículos.

Se trata de un golpe para Uber, que dijo que su programa en San Francisco es esencial para desarrollar su tecnología y construir confianza del público en los vehículos de autoconducción.

Su enfrentamiento con los reguladores es un reflejo de los pleitos legales que rodean sus servicios de transporte compartido, los cuales aún continúan en algunas partes del planeta.

Los funcionarios de Uber se reunieron con los representantes del Departamento de Vehículos Motorizados de California (DVM), el procurador general del estado y la Agencia Estatal de Transporte de California el miércoles, después de que se amenazó a la compañía de transporte con un mandato judicial por operar vehículos autónomos sin un permiso.

Uber argumentó que sus coches requieren de la supervisión constante de un conductor humano, por ello no cumplen con la definición del estado sobre “vehículo autónomo”. Por tanto, no requiere permiso, a pesar de que otras 20 compañías, entre ellas Google, Tesla, Ford y BMW, tiene una licencia.

Después de que los coches de Uber siguieron operando en las calles de San Francisco, a pesar de las amenazas legales, la autoridad estatal revocó los registros de sus 16 vehículos. “Se determinó que éstos se emitieron equivocadamente porque no se marcan adecuadamente como vehículos de prueba”, señalaron.

Uber dijo que no tiene planes para solicitar un permiso y, por tanto, detiene la prueba, la segunda después de que en septiembre comenzó en Pittsburgh. “Detuvimos nuestra prueba piloto”, dijo un portavoz de Uber el miércoles. “Ahora buscamos en dónde podemos volver a desplegar estos coches, pero mantenemos un compromiso 100% con California y vamos a redoblar nuestros esfuerzos para desarrollar reglas funcionales en todo el estado”.

“Nos complace escuchar que la autoridad aplicó la ley, algo que apoyo firmemente”, dijo el alcalde de San Francisco, Ed Lee. “Siempre he sido un gran defensor de la innovación y el desarrollo, y las pruebas de vehículos autónomos, pero solo bajo la condición de que se le dé prioridad a la seguridad de los ciclistas y peatones humanos”.

Se requiere que las empresas que obtuvieron los permisos den a conocer los accidentes de tráfico en los que participan en los 10 primeros días hábiles a partir de la colisión y que proporcionen un “informe de desvinculación” anual. Algunos críticos dicen que la renuencia de Uber a solicitar los permisos es porque no quiere dar a conocer esos datos, después de los informes de que sus vehículos se pasan las luces rojas y ponen en peligro a los ciclistas.

“No quieren dar a conocer lo defectuosos y peligrosos que son sus coches robot”, dijo John Simpson, director de proyecto de privacidad de Consumer Watchdog, un grupo de campaña.

A pesar de la oposición de Uber para pedir los permisos, el DVM invitó a la empresa a solicitar uno;  “estamos listos para trabajar con ustedes en colaboración”, dijo la agencia estadunidense.

“El DVM respalda totalmente la llegada de las tecnologías autónomas”, escribió Shiomoto. “Esta tecnología tiene la promesa de una mejora de seguridad y movilidad, pero se deben realizar las pruebas de forma responsable”.

Uber compite con las automotrices tradicionales y los recién llegados, como Apple y Alphabet, para desarrollar los coches de autoconducción.