La vergüenza de HSBC por el histórico cateo en Suiza

La autoridad allanó oficinas corporativas y de atención a clientes del banco inglés.
Un guardia de seguridad resguarda la entrada a una sucursal en Ginebra.
Un guardia de seguridad resguarda la entrada a una sucursal en Ginebra. (Fabrice Coffrini/AFP)

Ginebra y Londres

HSBC pasó un nuevo momento vergonzoso cuando las autoridades suizas catearon sus oficinas como parte de la investigación sobre acusaciones de que el banco ayudó a clientes extranjeros a evadir impuestos.

Es la primera vez que se allanan las oficinas de un banco en Suiza por sospechas de lavado de dinero agravado, dijo un vocero de la fiscalía en Ginebra.

El operativo se dio en medio de las crecientes críticas por el tratamiento laxo por parte de las autoridades financieras suizas hacia la industria bancaria.

Es un golpe contra HSBC que ya es sujeto de investigación por las acusaciones de evasión fiscal en varios países, incluidos EU, Francia, Bélgica y Argentina.

La revisión a las instalaciones se produjo a 10 días de que reportes de prensa indicaran que el mayor banco europeo en términos de activos se coludió en un esquema de evasión fiscal de sus clientes en su subsidiaria suiza. Las acusaciones detonaron un escándalo político en Reino Unido y reanimó el encendido debate sobre la ética de la evasión de impuestos.

Patrick Emmenegger, profesor de economía de la Universidad de St Gallen, dijo que el cateo no tiene precedentes. "Es la primera vez que se ha realizado una investigación en público; una pesquisa sin previo aviso a un banco es poco usual. Esto normalmente se da detrás de escena".

El operativo, sin embargo, provocó una respuesta de incredulidad y poca confianza en Suiza. "Esto es algo tan retrasado que ya mejor lo hubieran dejado pasar. Es vergonzoso", dijo un ejecutivo de un banco privado local. Y añadió que la mayor parte de las instituciones en el país purgó sus portafolios de clientes dudosos y de alto riesgo "hace muchísimos años".

Finma, el regulador suizo, rechazó acusaciones de que actuó de manera muy laxa contra HSBC y dijo que había realizado tres investigaciones en la subsidiaria local del banco los tres años anteriores: una en la que inspeccionó sus operaciones tecnológicas y dos que implicaban violaciones potenciales de lavado de dinero.

En el cateo de ayer los oficiales se enfocaron tanto en las instalaciones ribereñas que HSBC utiliza para reuniones con clientes como en sus oficinas administrativas, aledañas al aeropuerto de Ginebra, donde las autoridades pasaron la mayor parte del día.

El operativo

La mañana de ayer las autoridades, que actuaron a nombre del fiscal general de Ginebra Yves Bertossa, empezaron a investigar las oficinas de la división suiza del banco.

"Buscamos todo y cualquier cosa que podamos encontrar, documentos y archivos", dijo el fiscal. La decisión de investigar al banco por las acusaciones de lavado de dinero agravado se tomó esta semana, añadió y afirmó que el alcance de la indagatoria afectará a las personas sospechosas de cometer o participar en lavado de dinero.

La búsqueda en las instalaciones del banco se realizó por autoridades bajo la dirección de Olivier Jornot, el fiscal general de Ginebra, y de Bertossa.

El registro tomó por sorpresa a HSBC, dijo una persona familiarizada con el asunto. El banco dijo en un comunicado anterior que cooperará con las autoridades pertinentes, pero no comentó sobre los acontecimientos de ayer.

En tanto, Guenther Dobrauz, director de servicios jurídicos y regulatorios de la oficina de Zúrich de la consultoría PwC, espera que lleguen nuevos escándalos e investigaciones de esta naturaleza en otras instituciones suizas en los próximos meses.

"Hay muchos asuntos heredados de los modelos de negocios históricos que empezarán a pasar al primer plano (...) Creo que todavía hay bastantes esqueletos por ahí, dijo Dobrauz.