Canadá amenaza con dañar plan estabilizador de la OPEP

Exporta 3 millones de barriles de crudo a Estados Unidos, lo cual lo convierte en un proveedor de petróleo a la par de los miembros de la organización.
Instalaciones de Suncor en Alberta.
Instalaciones de Suncor en Alberta. (Todd Korol)

Nueva York

Mientras la OPEP observa con miradas asesinas el aumento de la producción de esquisto de Estados Unidos, que amenaza con descarrilar su intento por equilibrar el mercado, tal vez quisiera echar una mirada un poco más al norte. Canadá, hogar de las terceras mayores reservas de petróleo del mundo quizá vio que los productores redujeron el gasto de capital durante el declive del petróleo de tres años, pero las inversiones anteriores en el país seguirán elevando la producción al menos durante los próximos 18 meses.

Un pronóstico que publicó este mes la Asociación Canadiense de Productores de Petróleo (CAPP, por sus siglas en inglés) considera que la producción del país aumenta 270 mil barriles al día en 2017 e incrementará otros 320 mil barriles diarios el próximo año. Eso, junto con el incremento de dos años de Canadá, equivale a casi un tercio de los recortes de la producción que acordó la OPEP junto con aliados como Rusia a principios de este año en un esfuerzo por elevar los precios.

Kevin Birn, director senior de IHS Markit, dice que en los próximos años el crecimiento de Canadá “solamente lo va a superar el de Estados Unidos y su ajustada máquina petrolera”, refiriéndose al desbloqueo de la industria estadunidense de hacinados depósitos petroleros en esquisto y rocas similares.

Gran parte del petróleo canadiense ya se vierte en los tanques de almacenamiento en Estados Unidos, lo que puso nerviosos a los comerciantes que la semana pasada llevaron los precios a un mínimo en medio año.

La aceleración de la producción de Canadá a pesar de los bajos precios mundiales del petróleo reflejan los factores económicos de las arenas bituminosas de Alberta, el corazón de la industria petrolera canadiense. Debajo de los bosques boreales de la región se encuentra el bitumen, un hidrocarburo pegajoso que se extrae a tajos o se extrae con vapor. Los nuevos proyectos requieren de años de planeación y miles de millones de dólares de inversión, pero siguen avanzando una vez que comienzan.

Los proyectos autorizados cuando el crudo todavía se encontraba a un precio de 100 dólares por barril ahora comienzan a abrir. “Todavía vemos un crecimiento del suministro este año y el siguiente con base en las decisiones que se tomaron hace cinco o seis años”, dice Jackie Forrest, directora de investigación del Instituto de Investigaciones de Energía ARC en Calgary. Este contrasta con el petróleo de esquisto, donde los productores pueden acelerar rápidamente la producción durante un periodo de meses al desplegar o frenar las plataformas de perforación y equipos de fracking.

La OPEP y la Agencia Internacional de Energía advirtieron que solo con el esquisto se puede batallar para satisfacer los incrementos de la demanda a escala mundial sin tener inversión en proyectos de menor velocidad.

En las arenas bituminosas, los nuevos proyectos que están listos para su inauguración este año incluyen la mina de Fort Hills que opera Sucor, que eventualmente alcanzará volúmenes máximos de casi 200 mil barriles diarios y un periodo de operación durante el próximo medio siglo.

La compañía Canadian Natural Resources amplía su mina de arenas bituminosas Horizon en 80 mil barriles diarios. Los proyectos de arenas bituminosas se encuentran entre los más caros del mundo para desarrollar. El regulador de energía de Alberta dice que el precio mínimo que debe tener el petróleo para que un proyecto de minería pueda recuperar los gastos de capital, los costos de operación, las regalías y los impuestos, en 2016 se encontraba entre 65 y 80 dólares por barril, mientras que el precio para las plantas in situ que utilizan vapor era de entre 30 y 50 dólares por barril, utilizando el grado West Texas Intermediate como referencia. El crudo WTI estuvo a 45 dólares por barril el jueves.

El crecimiento de producción de este año se mantendrá sin cambios en comparación con el año pasado después de los incendios que arrasaron los bosques secos en las arenas bituminosas y que envolvieron a la capital de la industria Fort McMurray, con lo que se interrumpió la producción.

El mercado petrolero se fijó en los niveles de suministro de la OPEP y de EU. En mayo, la producción de los miembros del cártel aumentó 336 mil barriles diarios en comparación con la de abril, impulsada por los incrementos de producción en Libia y Nigeria, de acuerdo con las fuentes secundarias que recopiló la secretaría de la OPEP.

En EU, la producción en tierra se desplomó más de un millón de barriles al día desde el máximo en 2015, solo para recobrar parte de las pérdidas en una recuperación que sorprendió a los analistas.

Estados Unidos importa más de 3 millones de barriles diarios del crudo de Canadá, lo que lo convierte en un proveedor extranjero tan grande como el de todos los países de la OPEP combinados.

Los barriles canadienses llegan principalmente al medio oeste estadunidense, incluyendo Cushing, Oklahoma, el centro de depósito, que es el punto de entrega para los futuros de petróleo del West Texas Intermediate.

Sin embargo, después de 2018 el crecimiento de los volúmenes de Canadá se va a desacelerar a sólo entre 1 y 2 por ciento anualmente, estima CAPP.