Producción colombiana de café llega a niveles precrisis

Se espera que Honduras, México, Guatemala y Costa Rica tengan “una recuperación decente”.
El grano arábiga podría incrementar su precio para la temporada 2015-16.
El grano arábiga podría incrementar su precio para la temporada 2015-16. (Shutterstock)

Buenas noticias para los amantes del café colombiano. Hay muchos granos que provienen de ese país latinoamericano después de la fuerte cosecha del año pasado, y los analistas predicen que la producción mantendrá su crecimiento en los próximos años.

La producción del café arábiga del país, el grano de alta calidad valorado por los conocedores por su sabor ligero y suave, quedó devastada por la enfermedad conocida como roya. Sin embargo, los cafetaleros colombianos lograron una notable recuperación en la producción después de un extensivo programa de renovación en los últimos cinco años.

"Fue un gran avance", dice Luis Samper, director de mercadotecnia de la Federación Nacional de Cafeteros de Colombia (FNC).

El regreso de la producción a niveles anteriores a la crisis, así como la recuperación de la producción en otros países latinoamericanos a los que afectó la roya, quedó opacado por la preocupación en el mercado de café durante el año pasado por la producción de Brasil, el productor y exportador más grande del mundo.

La sequía brasileña a inicios de 2014 causó estragos en la producción de café del país y provocó nubes de incertidumbre para las perspectivas de los agricultores este año.

En Colombia, después del inicio del brote de la roya del café en 2008, la producción se desplomó a 7 millones 700 mil costales de 60 kilos de café en 2012, frente a los 12 millones 600 mil costales en 2007. La enfermedad se propagó a Centroamérica y afectó la producción en Honduras, Guatemala y Costa Rica.

Después de volver a plantar casi 3 mil 200 millones de árboles con variedades resistentes a la enfermedad a partir de 2009, la cosecha de café de Colombia en 2014 alcanzó 12 millones 100 mil costales, un aumento de 12 por ciento en comparación con el año anterior.

Un bono adicional para los productores colombianos de café es que el aumento de la producción llega en un momento en que disminuyó la producción en Brasil y esto elevó los precios del café.

El valor de la cosecha colombiana en 2014 llegó a 5 mil 400 millones de pesos colombianos, un aumento interanual de 23 por ciento, de acuerdo con la FNC.

Los agricultores en México y Centroamérica, que sufrieron daños por la roya del café, también tienen una recuperación. La producción en la región, que representa una quinta parte del arábiga del mundo, se proyecta que aumente 3 por ciento respecto al año anterior, para llegar a 17 millones 300 mil costales en 2014, de acuerdo con la Organización Internacional del Café (OIC).

Se espera que Honduras, México, Guatemala y Costa Rica tengan "una recuperación decente", dice la OIC, aunque el nivel todavía quedará 14 por ciento por debajo de 2011, antes de que la roya asolara los cultivos de café de la región.

Pero no todo es color de rosa en la región. Los que esperan un alza en el café pueden consolarse con el hecho de que no todos los países que fueron asolados por la roya pudieron organizarse para lograr una recuperación en la producción.

La recuperación productiva "es un poco variada", dice Keith Flury, jefe de investigación de Volcafe, la división de café de ED&F Man.

El Salvador sufre por una producción de 680 mil costales en 2014, la mitad de la cosecha que logró en 2012, que fue de un millón 400 mil costales. Perú, vecino de Colombia, tampoco logró superar la roya y solo levantó 3 millones 400 mil costales en 2014, marcadamente por debajo de la producción de 2011, que fue de 5 millones 300 mil costales y el nivel más bajo desde 2009, de acuerdo con la OIC.

Como el caso colombiano nos demuestra, cualquier esfuerzo de renovación tiene que ser un esfuerzo conjunto de agrónomos, técnicos y financieros y que se coordine por una organización central. Además de Honduras, muchos de los sectores cafetaleros de los países más pequeños carecen de la capacidad para organizar un programa similar, dicen los funcionarios de la industria del café.

Incluso si lo hicieran, "una buena cosecha colombiana y una ligera recuperación en la producción centroamericana no será suficiente para compensar las pérdidas de Brasil", dice Carlos Mera, analista de materias primas de Rabobank en Londres.

Se espera que la producción en Colombia y otros países cafetaleros, además de Brasil, se mantenga en el camino hacia la recuperación, pero hay un considerable nivel de incertidumbre en los cosechas de este año del productor más grande de café del mundo.

Aunque la sequía en Brasil redujo fuertemente la producción del año pasado, el daño a los árboles se espera que continúe afectando la producción de este año.

Las estimaciones varían entre 27 millones y 34 millones de costales para la cosecha de arábiga de Brasil, en comparación con un promedio cercano a 35 millones en los cinco años hasta 2013.

"El clima (de Brasil) desde principios de este año es menos que el ideal", dice Mera, quien predice una escasez en el suministro mundial en la producción de 2015-16, por lo que los precios del arábiga que ahora cotizan en cerca de 1.60 dólares por libra, aumentarán a 2.10 dólares en el segundo trimestre.

Si la estimación es correcta, los aficionados al café colombiano posiblemente tengan que pagar más por su bebida a finales de año, a pesar de la gran cantidad de suministro.

38%
Caída en la producción de la cosecha colombiana de 2007 a 2008, cuando atacó la plaga de roya

3,200 millones
Árboles resistentes a la roya que debieron ser plantados para rescatar la producción

60
Peso en kilos de cada costal colombiano de café; la cosecha creció 27 por ciento respecto a 2013