Vendedores o guardianes de datos

Aquellas empresas que garanticen la privacidad de la información, estarán tomando una importante ventaja competitiva en la era del big data.
“Google o Facebook, cuyas empresas básicamente son negocios de publicidad dirigida, obtienen casi todo su dinero al vender la información más específica que tienen sobre sus usuarios”.
“Google o Facebook, cuyas empresas básicamente son negocios de publicidad dirigida, obtienen casi todo su dinero al vender la información más específica que tienen sobre sus usuarios”. (Especial)

Las compañías de tecnología que extraen información tal vez pronto tengan que definir si son vendedores de datos o guardianes de los mismos. ¿Nos monitorean y venden nuestra información personal al mejor postor, como lo hacen Google y Facebook? ¿O tienen un modelo de negocio diferente?

En las últimas semanas, tanto Apple como IBM, iniciaron esfuerzos en sus estrategias de relaciones públicas para posicionarse en el segundo campo, en el de guardianes. 

Apple lanzó un nuevo sitio web de privacidad para mostrar, de mejor manera, las funciones que considera que diferencian a la compañía de competidores como Google, incluyendo búsquedas algorítmicas que funcionan a nivel de dispositivos individuales en lugar de la nube, lo que le da a los usuarios más control sobre lo que puede ver la compañía. 

Mientras tanto, Ginni Rometty, directora ejecutiva de IBM, se reunió con los comisionados europeos y los miembros del Parlamento Europeo para anunciar un nuevo conjunto de principios y prácticas de datos que tienen como objetivo aumentar la confianza en los grandes grupos de tecnología. Estos incluyen la promesa de nunca entregar los datos de los clientes a ningún programa de vigilancia gubernamental en ningún país, así como la promesa de que los clientes no solo tendrán los derechos de sus datos, sino de cualquier “aprendizaje” que obtenga el algoritmo de los mismos. 

El mensaje claro e interesante es que en un mundo donde las compañías tienen más información personal sobre nosotros como nunca antes, y tienen datos que pueden usarse de maneras nefasta (por ejemplo, el escándalo de Rusia y Facebook), la privacidad se volvió una ventaja competitiva. 

“Entramos en una era donde los datos pueden usarse para resolver todo tipo de problemas urgentes, pero solo si hay confianza en la forma cómo se manejan los datos”, me dijo Rometty, en una entrevista telefónica. “Nos consideramos los guardianes de los datos de los clientes. Y no necesitamos que nos regulen para hacer lo correcto. Hacemos lo correcto desde hace 100 años”. 

El comentario fue una clara crítica a Google y Facebook. Los reguladores nacionales de privacidad ya multaron a ambas empresas por sus métodos de recopilación de información. 

¿Cómo funcionará esto en la práctica? IBM, que atiende principalmente otras empresas y gobiernos, ahora cuenta con el argumento de ventas de que no mantiene ningún dato de propiedad en sus servidores durante más tiempo del periodo específico del contrato, y que la riqueza de información generada por el uso de la inteligencia artificial para analizar esa información será propiedad de los mismos clientes.

Por ejemplo, si un servicio nacional de salud le da a IBM los historiales de salud, la compañía no va a monetizar con la información sobre el hecho de que ciertas poblaciones en zonas específicas del país tienen una tasa promedio más alta de cáncer. 

Ese es un modelo diferente al de Google o Facebook, cuyas empresas básicamente son negocios de publicidad dirigida, y que obtienen casi todo su dinero al vender la información más específica que tienen sobre usuarios individuales como les es posible. 

Al igual que Apple, que es una empresa de consumo, presume una técnica conocida como “privacidad diferencial”. Esto le permite a la empresa obtener conocimientos sobre lo que hace, mientras conserva una cierta cantidad de privacidad al transformar matemáticamente los datos antes de que salgan del dispositivo de un usuario, de tal forma que Apple no puede relacionar los datos que recibe con algún usuario en particular. 

Los datos se utilizan para mejorar los dispositivos y los servicios que se venden dentro del ecosistema de Apple, en lugar de enviar a los clientes anuncios hiperdirigidos de otras empresas, que para empezar no saben desde dónde se obtienen la información. De nuevo, esto es un modelo de negocio bastante diferente al enfoque de Google y Facebook. 

El modelo de negocios de Apple no se presta para influir en una elección, como intentó Rusia en las de Estados Unidos a través de Facebook.

También es grato escuchar a Tim Cook decir que cree que la “privacidad es un derecho humano fundamental”. Pero no tengo la sensación de que la compañía tenga una idea profunda sobre cómo compartir mejor las utilidades dentro del ecosistema de tecnología (hay que ver sus batallas con Qualcomm y otros proveedores). Y no espero que pronto dejen de tener su efectivo en el extranjero.

De cierto modo, IBM es un interesante caso de estudio donde la economía digital puede evitar convertirse en un juego de suma cero. Si bien se exagera el poder de la inteligencia artificial de Watson, la idea de decir simple y llanamente a los clientes que “son dueños de los datos, y son propietarios del aprendizaje” es único, y, en la medida en que los clientes puedan realmente monetizar ese aprendizaje, es impactante. 

De cualquier forma, es una buena campaña de relaciones públicas, y, sin duda, es algo que las grandes compañías de tecnología pueden hacer en estos días.