Ante amagos al TLC, estudian IP de EU y México opción legal

Líderes empresariales de Estados Unidos se reunieron con Robert Lighthizer; del lado mexicano, Coparmex también “analiza estrategias y escenarios del Día D”.
Robert Lighthizer, Chrystia Freeland e Ildefonso Guajardo, en la apertura del diálogo en Washington.
Robert Lighthizer, Chrystia Freeland e Ildefonso Guajardo, en la apertura del diálogo en Washington. (Jacquelyn Martin/AP)

Ciudad de México y Washington

Los líderes empresariales de México y Estados Unidos  comenzaron a estudiar las opciones legales en caso de que el presidente Donald Trump lleve a cabo las renovadas amenazas de desechar lo que llama el “horrible, terrible” Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLC), mientras las negociaciones para actualizar el pacto se reanudan hoy.

“Analizamos las estrategias, los diferentes escenarios”, dijo Gustavo de Hoyos, presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) a Financial Times después de que los líderes empresariales que acompañaron las negociaciones repasaron algunas de las “consecuencias legales de lo que podría ocurrir en el día D”.

Los grupos empresariales estadunidenses participan en un ejercicio similar para identificar la “legislación y los litigios” para detener cualquier acción por parte del presidente de Estados Unidos para retirarse del acuerdo de 23 años de antigüedad, según una persona cercana a las conversaciones.

Robert Lighthizer, el representante comercial de la Casa Blanca, se reunió con líderes empresariales estadunidenses esta semana después de que los nuevos tuits y amenazas del presidente Trump aumentaron los temores de una retirada, de acuerdo con dos fuentes.

México cree que Estados Unidos tendrá que tomar la iniciativa en cualquier acción legislativa y no descarta eventos legales en tribunales estadunidenses, aunque eso todavía no se discute, dijo De Hoyos, quien ve con un “moderado optimismo” la segunda ronda de las negociaciones del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Canadá, del 1 al 5 de septiembre en la Ciudad de México. “Todo esto no tiene precedentes. Estamos en aguas desconocidas”, dijo un ex funcionario.

Luis Videgaray, titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores, advirtió en Washington, después de una reunión con funcionarios estadunidenses el miércoles, que su país abandonará las negociaciones si EU actúa de manera unilateral para terminar con el tratado.

Ildefonso Guajardo, secretario de Economía, parece tener más reservas en cuanto a llegar a un acuerdo: esta semana le dijo al periódico local El Economista que la amenaza de Estados Unidos de retirarse es “real y alta”. Sin embargo, De Hoyos cree que el hecho de que la ronda de negociaciones se lleve a cabo durante feriado del Día del Trabajo de EU del lunes fue una “señal inequívoca de que la mayoría de los participantes tratan de preservar esto”.

Cuando se negoció el tratado comercial por primera vez, se requirieron meses de discusiones, incluso para hablar sobre un texto para dar el punto de partida de las negociaciones.

Las tres partes apuntan a llegar a un acuerdo a principios del próximo año, para evitar encontrarse con las elecciones presidenciales de México y las legislativas de Estados Unidos de 2018, pero todavía tienen que redactar el documento a partir del cual empezarán a trabajar, apuntó De Hoyos.

De hecho, si bien Trump culpó a México y Canadá de ser “muy difíciles” y de frenar los avances en las negociaciones, Estados Unidos todavía no termina sus propios textos de propuesta para los capítulos clave del Tratado de Libre Comercio, de acuerdo con la nota informativa que pudo ver FT y personas con información del estado de las discusiones.

Entre éstas se encuentra el capítulo de inversión, en el cual EU ahora considera volver a escribir las normas que le permitan a los inversionistas acudir a paneles especiales de arbitraje en disputas con gobiernos del Tratado de Libre Comercio.

Richard Trumka, director de AFL-CIO, la federación sindical más grande de Estados Unidos, dijo el miércoles que no podía decir si las negociaciones se mueven en una dirección que beneficie a los trabajadores estadunidenses porque no hay suficiente transparencia sobre las propuestas que se presentan en la mesa.

Incluso con la reanudación de las negociaciones, el gobierno de México sigue adelante con un posible Plan B para diversificar la dependencia económica que tiene del comercio con Estados Unidos.

Los funcionarios realizaron una nueva ronda de conversaciones para actualizar un acuerdo comercial bilateral con Brasil, y el presidente Enrique Peña Nieto viajará a China la próxima semana.