Zona euro aprovecha Brexit e intenta marginar a la ‘City’

Los países del bloque quieren formar su propio mercado de capitales para hacer de lado a las financieras londinenses.
Fráncfort es la sede del Banco Central Europeo.
Fráncfort es la sede del Banco Central Europeo. (Shutterstock)

Bruselas

Los países de la zona euro planean aprovechar el brexit para hacer a un lado a la City de Londres y construir su propia unión de mercados de capital, empezando con una apropiación regulatoria de las empresas con denominación en euros.

Altos funcionarios europeos dicen que la salida de Gran Bretaña elimina un obstáculo para centralizar la supervisión y aprobación de las operaciones, con base en todo el bloque de moneda única. Francia y el Banco Central Europeo buscan desde hace tiempo una política de ese tipo, con el argumento de que consolidar la industria financiera de la eurozona que esté bajo un supervisor del mercado único es esencial para sostener la unión monetaria.

Hasta la votación de la semana pasada, Gran Bretaña ocupaba el asiento del conductor de un proyecto de la UE para crear una “unión de mercados de capital” con monedas diversas en la que los fondos de inversión y los operadores pudieran operar libremente en el bloque de 28 países. El plan estaba en las manos de Jonathan Hill, comisionado de Gran Bretaña para la UE, quien renunció tras el referenedo.

“Los británicos siempre han sido un freno para esos instintos. Ahora que ya se fueron, esto es un cambio fundamental para la City”, dijo un alto funcionario de la Unión  Europea. “No hay marcha atrás”.

Si bien los banqueros de la City especulan con la posibilidad de que el plan pueda no funcionar sin Reino Unido, los funcionarios de la Comisión Europea planean darle una nueva vida, en parte con la expectativa de que algunas instituciones financieras van a llegar al continente tras el brexit.

Dependiendo de los términos de la salida de Reino Unido, la City corre el riesgo de perder los llamados “derechos de pasaporte” en el mercado europeo. Por su parte, el Banco Central Europeo se prepara para revivir planes para obligar el proceso de las operaciones con denominación en euros en la eurozona, de acuerdo con funcionarios. Se abandonó la llamada política de ubicación después de una batalla legal de cuatro años con Reino Unido.

François Hollande, el presidente francés, estableció un marcador en la cumbre de la Unión Europea de esta semana. “La dura lucha de Londres para el derecho a autorizar las operaciones fue una situación exorbitante”, dijo. “En el momento en el que Reino Unido no es parte de la Unión Europea, no hay razón para que esto continúe”.

Altos funcionarios y legisladores de la Unión Europea dicen que el brexit es una oportunidad para renovar la visión de lord Hill para la unión de mercados de capital, que se mantuvo alejada de mayor intervención o grandes pasos para transferir más poderes de supervisión de mercado a nivel de la Unión Europea. Como Reino Unido era el opositor más determinado de ese tipo de medidas, el cálculo político acaba de cambiar.

La  Comisión Europea calificó la “unión de mercados de capital” como un intento decidido para hacer frente a una balcanización de las partes del sector financiero de la Unión Europea que hace que sea más difícil para los negocios tener acceso al financiamiento. Los mercados de capital privado en EU son aproximadamente del doble de tamaño que los de la Unión Europea, mientras que los mercados de asignación privada para bonos son hasta tres veces más grandes.

Intentos anteriores de la Unión Europea para lidiar con el problema se encontraron con la complejidad y la sensibilidad política de desenredar las diferentes leyes de insolvencia y valores. Pero los funcionarios argumentan que la dependencia de las empresas europeas en financiamiento bancario es cada vez más insostenible en una era posterior a la crisis cuando los bancos son cada vez más aversos al riesgo.

Markus Ferber, miembro del parlamento europeo, alemán de centroderecha, dijo que “la unión de mercados de capital tiene sus méritos independientemente de si Gran Bretaña forma parte o no, o quién está a cargo de la cartera relevante en la comisión”.

De hecho, “con la salida de Reino Unido, hay una buena razón para fortalecer más los mercados de capital europeos y hacerlos competitivos a escala mundial”, dijo.

“La unión de mercados de capital fue una iniciativa adecuada con poco contenido”, dijo Sylvie Goulard, una ministra del parlamento europeo liberal francesa. Es demasiado pronto para decir hasta qué punto la salida de Reino Unido despeja el camino para que el proyecto pueda fortalecerse, dijo, mientras que otros países probablemente tengan reticencias sobre el tratamiento de sus centros financieros, y sobre partes específicas de la agenda de la unión de mercados de capital.

Una integración de políticas del mercado, que vigile un nuevo “supervisor único europeo”, fue una propuesta del año pasado que hizo el Banco Central Europeo y los líderes de otras instituciones de la Unión Europea. Francia también dio un gran respaldo para un enfoque más centralizado; una nota del año pasado para la comisión dijo que la unión de mercados de capital puede ser la puerta de entrada para una nueva “política industrial” que tenga el objetivo de cultivar a los defensores del sector financiero.

Sven Giegold, ministro del parlamento europeo del partido verde alemán, dijo: “Sin la posible amenaza de la renuencia británica hacia una integración profunda”, el sustituto de lord Hill ahora puede ser más ambicioso.

“La Unión Europea necesita armonizar la insolvencia, los procedimientos civiles, los contratos y las leyes fiscales para protegerse mejor y responder a las futuras crisis económicas”, dijo Giegold. “En este aspecto, la Unión Europea puede desarrollar una verdadera unión de mercados de capital de manera más efectiva sin Reino Unido”.