Estados Unidos se enfrenta al fantasma de la deflación

Debido a la fortaleza del dólar y la caída en los precios de las materias primas, el reto es mantener una inflación de 2 por ciento.
Edificio del banco central de EU en Nueva York.
Edificio del banco central de EU en Nueva York. (Cem Ozdel/AFP)

El mercado inflacionario de Estados Unidos envió un incómodo mensaje a los legisladores de ese país, pues el estímulo de la expansión monetaria (cuando los bancos centrales aumentan la oferta de dinero con el que compran activos financieros, especialmente deuda gubernamental) ha menguado y, tal vez, sea necesaria otra ronda.

Octubre marca la finalización formal de la expansión monetaria (EC por sus siglas en inglés), por parte de la Reserva Federal, que tiene como telón de fondo un dólar fortalecido, precios de las materias primas débiles y la caída en las expectativas de inflación en Europa y Japón.

Esto ha ayudado a reducir las expectativas de largo plazo de la inflación de EU, conocido como break even, a una escala que en años anteriores disparó la alarma de que la economía más grande del mundo estaba coqueteando con la deflación, impulsando a una flexibilización agresiva por parte del banco central.

Esto plantea una gran pregunta para los inversionistas y los funcionarios de la Reserva Federal ahora que el banco central termina con la EC y busca endurecer la política monetaria el próximo año; ¿esta combinación de expectativas de un dólar fuerte y de una inflación baja es una señal de que habrá grandes obstáculos para la economía?

La política de la Reserva Federal opera bajo un mandato doble: impulsar el empleo y lograr el objetivo de una tasa anualizada de inflación subyacente de 2%, sin tomar en cuenta los precios de los alimentos y energía. Desde 2008, en el punto más álgido de la crisis financiera, la Reserva Federal ha buscado combatir la deflación a través de rondas sucesivas de EC. Ahora, que el ritmo actual de compra de bonos llega a su final, el mercado inflacionario sugiere que el banco central podría quedar a la deriva.

“La única moneda que está subiendo es el dólar y eso está presionando las expectativas de inflación de largo plazo estadunidenses y en algún momento obligará a la Reserva Federal a reconocer el problema”, dice Richard GIlhooly, estratega de TD Securities. “El riesgo deflacionario pasa por Japón y Europa, los mercados emergentes y Estados Unidos”.

En cuanto a la compra de protección de inflación, los inversionistas están votando con sus carteras. Esto sugiere que los mercados impulsados durante el tercer trimestre, como los bonos de inflación del Tesoro, crédito e incluso las acciones, se vuelven vulnerables ahora que la Reserva Federal termina su compra a gran escala de activos.

En las últimas semanas ha salido dinero de un importante fondo que cotiza en la bolsa que da seguimiento a los Valores del Tesoro Protegidos Contra la Inflación, o Tips (por sus siglas en inglés); los ETF iShares Tips han visto que 767.22 millones de dólares han salido desde principios de septiembre y esto se dio después de un ingreso de 244.52 mdd durante los primeros ocho meses del año, de acuerdo con ETF.com.

James Camp, director administrativo de renta fija de Eagle Management dice: “Las expectativas de inflación tienden a ser menores y la Reserva Federal no va a llegar a la inflación subyacente que busca”.

Recientemente, la evidencia muestra que la economía estadunidense no se ha escapado de la tendencia de la deflación mundial, con la publicación de precios al consumidor de los últimos tres meses más débiles que lo previsto. El índice anualizado de precios al consumidor en EU cayó a 1.7% en agosto, y ha disminuido del registro de 2.1% en junio.

De hecho, en la reunión de políticas del mes pasado de la Reserva Federal se reconoció que la inflación “ha estado funcionando por debajo del objetivo de largo plazo del comité”.

Priya Misra, estratega de Bank of America Merrill Lynch, dice que la caída en las expectativas de inflación ha sido “uno de los más inquietantes acontecimientos en los últimos meses”, y “aunque el mercado laboral sugiere mejoras y fortalece el caso de que está al alza, los riesgos deflacionarios pueden obligar a la Reserva Federal a tomar un rumbo distinto”.

Mientras que la tasa de desempleo cayó a 5.9% durante septiembre, los salarios anualizados solamente crecieron 2%, por debajo del 2.1% de agosto, lo que sugiere que hay poca evidencia de que haya un mercado laboral más fuerte que impulse los salarios más altos.

La ausencia de una inflación acelerada, que normalmente se asocia con una recuperación más fuerte todavía, es una nube negra sobre las perspectivas económicas.

James Evans, administrador de portafolio de Brown Brothers Harriman, dice que las valuaciones para los bonos de inflación de EU son “muy convincentes y los tenedores de largo plazo probablemente sean recompensados, pero en este momento el mercado está esperando para ver si realmente hay un riesgo (inflacionario) para comprar”.

Las aguas turbias por la reducción en los precios de los energéticos y el crecimiento mundial disminuyen las expectativas de la inflación en Estados Unidos, han sido las penurias de Pimco. Bill Cross, ex gerente de Total Return Fund, era un defensor de los bonos de inflación, y los flujos masivos que salieron de Pimco durante septiembre han sacudido al sector inflacionario.

Gilhooly dice que la disminución de las expectativas de inflación ensombrecen a los mercados financieros ahora que la Reserva Federal termina con la expansión monetaria y eso “generalmente es consistente con una acción de desapalancamiento y venta masiva de activos de riesgo”.

El DATO

76.22 mdd cantidad que ha salido del fondo de valores del Tesoro protegidos contra la inflación en septiembre.

244.52 mdd monto que ingresó al fondo de los Tips durante los primeros ocho meses del año en la bolsa de valores.

1.7% indice anualizado de precios al consumidor en Estados Unidos en agosto; en junio registró 2.1 por ciento.