Toyota acelera hacia la diversidad para afrontar sus retos

Nombra a su primer vicepresidente no japonés y a una ejecutiva occidental.
El ejecutivo francés.
El ejecutivo francés. (AFP)

Ginebra

Toyota nombró a su primer vicepresidente no japonés y a su primera ejecutiva occidental de alto nivel, ya que busca diversificar sus altos mandos y responder al llamado del gobierno para la womenomics" (en referencia a que a medida de que las mujeres se involucran más en la economía el PIB crece).

El mayor fabricante de automóviles del mundo por ventas ayer dijo que Didier Leroy, presidente y director ejecutivo de las operaciones de Toyota en Europa, se hará cargo de la unidad "número uno" de la compañía, con lo que se convertirá en el ejecutivo no japonés de más alto nivel. Leroy es francés.

Los seis vicepresidentes ejecutivos se ubican por debajo de Takeshi Uchiyamada, presidente, y Akio Toyoda, presidente ejecutivo.

La compañía dijo que nombró a Julie Hamp como directora-gerente, su primera ejecutiva de alto nivel no japonesa. Su posición se encuentra cinco peldaños por debajo de Toyoda.

Las empresas japonesas enfrentan la presión del primer ministro, Shinzo Abe, para mejorar la gobernanza y aumentar el potencial de crecimiento del país mediante la designación de ejecutivos que no se encuentran dentro de su típica estructura corporativa.

En 2013 Toyota contrató al ex ejecutivo de General Motors, Mark Hogan, como miembro del consejo asesor.

La administración de Abe también busca que las mujeres ocupen 30 por ciento de los puestos de alta dirección para 2020, frente a 8 por ciento el año pasado. Esto se compara con aproximadamente 40 por ciento en EU.

Hamp es ciudadana estadunidense y vicepresidente de Toyota Motor North America, será directora de comunicaciones y la adjunta para relaciones exteriores y públicas.

Bajo el plan que se anunció en abril de 2013, Toyota se dividió en cuatro unidades de negocios, que se conocen como Toyota número uno; Toyota número dos; Lexus internacional y "centro de unidad", como una forma de "descentralizar" y dar más autonomía a las operaciones regionales.

Leroy tomó el mando de la operación europea en 2010 cuando Toyota perdía grandes cantidades de dinero en la región. Él supervisó una transformación.

El fabricante de automóviles registró una pérdida de operación de 995 millones de euros en Europa en los 12 meses hasta finales de marzo de 2009. En los primeros nueve meses del año fiscal actual, la utilidad de operación se situó en 474 millones de euros. Eso a pesar del hecho de que las ventas cayeron de un millón 100 mil vehículos en Europa en 2008 a 888 mil en 2014. Mundialmente, Toyota vendió 10 millones 230 mil automóviles en 2014, con lo que superó a Volkswagen y General Motors.

El puesto de Leroy abarca investigación y desarrollo, producción, ventas, planeación de producto, diseño y competencias de motor para Norteamérica, Europa y África. Supervisará las ventas en Japón, aunque su sede seguirá en Bruselas.

Johan van Zyl, director ejecutivo de Toyota en la región de África, será presidente y director de la operación europea.