Toyota se ‘roba’ a ex jefe de robótica de Google

James Kuffner, parte de un equipo para dirigir nuevo laboratorio investigador de inteligencia artificial.
El ejecutivo James Kuffner.
El ejecutivo James Kuffner. (Especial)

San Francisco

Toyota contrató al ex director de robótica de Google y ejecutivo clave en los esfuerzos de la compañía de búsquedas en el desarrollo de coches sin conductor, ya que intenta echar raíces en Silicon Valley y convertirse en líder mundial en inteligencia artificial (IA).

James Kuffner, empleado de Google desde 2009, recibió el nombramiento como director de la división de robótica de la compañía a finales de 2014, cuando Andy Rubin, creador del sistema operativo Android para smartphones, salió de la empresa. Rubin reestructuró el mundo de la robótica con una serie de adquisiciones y startups muy apreciadas, lo que le dio a Google una ventaja en el emergente campo de las máquinas autónomas.

Ayer, Toyota nombró a Kuffner como parte de un equipo de investigadores para dirigir su nuevo laboratorio de investigación de inteligencia artificial en Silicon Valley. La empresa japonesa prometió un financiamiento de mil millones de dólares para el laboratorio en sus primeros cinco años, lo que destaca la creciente importancia que tiene el software y la IA para los fabricantes de automóviles.

Las otras contrataciones de alto nivel se anunciaron ayer en una conferencia de prensa en el Consumer Electronics Show (CES) en Las Vegas, incluyen a Eric Krotov y Larry Jackel, ex gerentes de programación de la Agencia de Investigación de Proyectos Avanzados de Defensa de EU (Darpa, por su acrónimo en inglés), quienes desempeñaron un papel clave en el financiamiento de las primeras investigaciones en robótica.

El año pasado, Toyota contrató a Gill Pratt, el principal experto en robótica de Darpa, para crear y dirigir su laboratorio. El proyecto de coches sin conductor de Google se basa en un prototipo que desarrolló en la Universidad de Stanford para competir en un concurso de robótica de Darpa.

Aunque las compañías aprovechan la misma fuente de talento, Toyota traza un camino hacia la conducción asistida por IA muy diferente a lo que busca Google. La compañía de búsquedas se inclina por introducir vehículos totalmente autónomos tan pronto como sea posible, mientras que Toyota afirma que los humanos, con la ayuda de la automatización en un grado cada vez mayor, deben permanecer detrás del volante durante un largo periodo de transición.

Los reguladores de California apoyaron implícitamente la visión de Toyota sobre la conducción con ayuda robótica a finales del año pasado cuando aprobaron el proyecto de reglamento que exigirá que los humanos permanezcan en el control de los coches robóticos. Google denunció la decisión, y argumentó que esto puede llevar a más accidentes que entregar todo el control a las máquinas autónomas.

Al anunciar las tres contrataciones en el ramo de inteligencia artificial, Toyota dijo que su “meta final” es crear “un coche que no pueda ser responsable de un choque”. Haciendo eco del fuerte enfoque en el mundo japonés de la robótica de crear máquinas capaces de ayudar a una población que envejece, agregó que el trabajo inicial en el laboratorio tiene que implicar encontrar formas para aumentar el acceso a los automóviles a personas que no pueden conducir, especialmente personas con discapacidad o de edad avanzada, y desarrollar nuevas formas de movilidad en interiores.