TAG Heuer y Google-Intel crearán 'smartwatch'

El fabricante suizo de relojes dijo que el vínculo creará "un producto que es tanto lujoso como con una conexión sin interrupciones a la vida diaria de su portador".
Jean-Claude Biver.
Jean-Claude Biver. (Fabrice Coffrini/AFP)

París

TAG Heuer anunció una alianza con Google e Intel para desarrollar un smartwatch, una señal de que quieren dar la pelea a Apple mientras la compañía de California se prepara para lanzar su Apple Watch.

El fabricante suizo de relojes, propiedad del conglomerado de productos de lujo parisino, LVMH, dijo que el vínculo creará "un producto que es tanto lujoso como con una conexión sin interrupciones a la vida diaria de su portador".

La acción indica la primera vez que una marca de lujo de la industria relojera suiza se une a la competencia por los relojes inteligentes y no deja duda de la determinación de Google para seguir los pasos de Apple para entrar en la tecnología wearable (ponible) de lujo.

Para Intel, el fabricante de chips, la alianza es una oportunidad para compensar su fracaso en el mercado de los smartphones y avanzar a pasos agigantados en el de los wearables.

Jean-Claude Biver, director de la división de relojes de LVMH, dijo ayer que la unión trasatlántica entre TAG Heuer, de 155 años de antigüedad, y Google, de 17, es "un matrimonio de la innovación tecnológica y la credibilidad de la relojería".

Para algunos analistas de la industria les resultará irónico que Biver entre al negocio de los relojes inteligentes. A él se le atribuye en gran medida la salvación de la industria relojera suiza frente a la proliferación de los relojes de cuarzo en las décadas de los setenta y ochenta, al enfatizar las virtudes de los relojes mecánicos hechos a mano y negarse a esa innovación.

Pero Biver dijo ayer al Financial Times: "Creemos que TAG Heuer es una marca de vanguardia y nuestros clientes pertenecen a una generación más joven. Hay demanda por relojes de lujo conectados y queremos satisfacer esa demanda".

Información adicional de Richard Waters en San Francisco.