Sierra Oil, el nuevo jugador petrolero que llega a México

La empresa planea traer tecnología para la perforación horizontal, con la promesa de obtener mejores rendimientos.
La compañía está respaldada por un capital de 525 mil mdd.
La compañía está respaldada por un capital de 525 mil mdd. (Claudia Guadarrama)

Hay un nuevo chico en el barrio ahora que la reforma energética de México empieza a rodar.

Respaldada por los fondos mexicanos de pensiones y de capital privado Riverstone Holdings y EnCap Investments, la nueva empresa Sierra Oil tiene grandes ambiciones y busca traer nueva tecnología —como la perforación horizontal— a México, con la meta a largo plazo de asegurar un retorno de 15% en su inversión.

"Somos pequeños. Seguiremos siendo pequeños. Pero podemos enfrentar los grandes retos", dijo su director, Iván Sandrea, un venezolano cuyo currículum incluye puestos en Statoil, BP y la OPEP.

Su equipo de 15 personas es fuerte, dice; tiene una experiencia combinada de 350 años en la industria y su director comercial y estratégico, Edgar Jones, participó en el desarrollo de la extensión productiva de la gasera Marcellus en Estados Unidos desde su inicio. Sierra está buscando los bloques que se ofrezcan en la primera ronda de licitaciones el próximo año (están disponibles 169 campos) y estaría abierto a asociaciones, pero quiere seguir siendo el operador.

¿Qué es lo que busca Sierra? Como otros en la industria han dicho, México tiene una tentadora "dulcería" con una variedad de prospectos, que van desde las aguas profundas hasta petróleo no convencional, aguas someras y convencional en tierra. Los campos maduros y algunos de aguas someras han llamado la atención de Sandrea, así como tal vez el gas shale en un par de años más.

Como todos los directores, de hecho, Sandrea dice que también sabe en qué no está interesado en la perforación en aguas profundas, porque es demasiado caro y riesgoso para un pequeño jugador como Sierra. Tampoco ha plasmado una suma de inversión. De hecho, pocos en la industria han preparado una cifra para poner en sus ambiciones, aunque el director de Pacífico Rubiales, Ronald Pantin, la semana pasada dijo a Bloomberg que contaba con mil millones de dólares para gastar en México.

Sandrea dice que uno de los grandes beneficios que México puede obtener con su histórica liberalización es el influjo de experiencia e innovación que llegará. Sierra, dice, puede ser creativo y eficiente: los pozos de perforación horizontal constituyen menos de 50 de los cerca de 30 mil pozos perforados en México, y aunque pueden ser costosos, la producción puede ser cuatro veces mayor que la de los pozos convencionales.

Él, como todo el mundo, está ansioso por llegar a México y ganar dinero. ¿Qué tanto? Bueno, a quienes lo respaldan (que han puesto 525 mil mdd con la opción de duplicarlo) les gustaría un mínimo de 10% de retorno, dice, pero estima que "en el largo plazo buscamos que el retorno sea un poco más grande... más de 15%". Y quizá cotizar en la Bolsa Mexicana de Valores, algún día...