Acuerdos pequeños, retos enormes

Grandes firmas de abogados encuentran que en el marco legal mexicano los acuerdos más pequeños son los más desafiantes.
El trabajo de Nader, Hayaux y Goebel (NHG) con los menonitas en Chihuahua ha comprobado un patrón que puede ayudar a que otros productores puedan manejar sus riesgos y aumentar sus ahorros
El trabajo de Nader, Hayaux y Goebel (NHG) con los menonitas en Chihuahua ha comprobado un patrón que puede ayudar a que otros productores puedan manejar sus riesgos y aumentar sus ahorros (Cortesía del Gobierno de Chihuahua)

Londres

Estudiar detenidamente las letras pequeñas de las reformas económicas de México últimamente ha mantenido ocupados a los abogados y a sus clientes que a menudo son internacionales. Pero en el último año, dos de los acuerdos destacados del país han demostrado que lo pequeño puede ser hermoso.

Establecer el primer fondo de reaseguro en México en el sector de agricultura para una comunidad conocedora de los temas financieros, pero que en gran medida permanece cerrada puede sonar a un nicho. Pero el trabajo de Nader, Hayaux y Goebel (NHG) con los menonitas en Chihuahua ha comprobado un patrón que puede ayudar a que otros productores en otros lugares puedan manejar su riesgo y aumentar sus ahorros también es un trabajo duro.

“Algunas veces, las adquisiciones de mil millones de dólares en las que trabajamos para empresas que cotizan en la bolsa representan menos retos que trabajar en proyectos más pequeños, pero igual de sofisticados en donde las personas con las que estás tratando son los propietarios y operadores del negocio”, dice Yves Hayaux-du-Tilly L, socio de NHG.

Los socios se encontraron trabajando con cientos de familias, que hablan un tipo de alemán y que están parcialmente integrados al México moderno, en donde cada familia paga a un fondo de seguro existente. El trabajo de NHG fue ver si podía establecerse una compañía reaseguradora para llevarlos más allá de la compañía de ahorros y préstamos que ya utilizaban para financiar las operaciones, con el fin de mejorar la gestión de riesgos y mantener algo del capital.

Otro caso es el de Hogan Lovells BSTL. Ayudar a los artistas a encontrar financiamiento no bancario fue un reto igual de especializado para la firma y se logró a través de la fusión, en este año, de la firma internacional con Barrera, Siqueiros y Torres Landa de México.

La solución encontrada para Arquetopia, la primera fundación sin fines de lucro para el desarrollo de las artes en México, tuvo como resultado préstamos garantizados por la única cosa que el solicitante del préstamo tenía de apalancamiento: su producción. Evitar a la banca tradicional y usar un vehículo de financiamiento comercial para los préstamos respaldados por el arte, resultó ser más barato para los artistas y les permitió tener acceso a microcréditos  para comprar material y gastos de financiamiento sin tener que comprometer su arte. 

El socio de Hogan Lovells, Federico de Noriega Olea, dice que el acuerdo, para un segmento que no tenía acceso al financiamiento, “probablemente fue más difícil por ser una novedad”.

Pero también acuerdos más grandes han demostrado ser innovadores, especialmente en el área de fideicomisos de inversión en bienes raíces (REITS), conocidos en México como FIBRAS, o valores de renta variable estructurada conocidos como CKD.

La firma Creel, García-Cuéllar, Aiza y Enríquez, asesoró a FIBRA Prologis en la primera oferta pública inicial del mercado de este año, que recaudó 541 millones de dólares. Aunque esta fue la octava FIBRA que cotiza en la bolsa mexicana, demostró ser una que necesitaba de abogados para reaccionar rápido.

Los abogados tuvieron que trabajar con la gobernanza corporativa, las limitaciones de apalancamiento y las normas de requisitos de liquidez que habían entrado en vigor tan sólo unos días antes. Al mismo tiempo, tuvieron que dividir 177 propiedades industriales a través de tres fondos Prologis con diversos inversionistas y condiciones fiscales. También establecieron el segundo mecanismo revolvente extendido por un banco a una FIBRA y presentaron un complejo aviso antimonopolio bajo un renovado estatuto de competencia.

Aunque hubo un componente de CKD en el acuerdo de Prologis, la primera convocatoria de capital CKD en México, para la firma de gestión de activos Axis, fue manejada por NHG. Los abogados hicieron posible que la compañía emitiera un valor con una característica que nunca había sido utilizada en el mercado. El valor total de la transacción fue de alrededor de 500 millones de dólares.

El acuerdo ya ha sido repetido y se espera que conduzca a una importante transformación en la forma como la industria hace negocios.

El fondo de reaseguro en el que trabajó NHG funcionó -el tercer fondo de ese tipo en México- también se ha extendido más allá de su objetivo inicial. Los menonitas están invitando a los productores de aguacate en el estado occidental de Michoacán, y a los productores de manzana en Chihuahua a participar, y tienen planes de operar en Paraguay, que también cuenta con una gran comunidad menonita.