Piëch, creador del imperio Volkswagen, en el destierro

El constructor del gigante automotriz se topó con una poderosa alianza de directores.
El ex presidente del grupo y su esposa.
El ex presidente del grupo y su esposa. (Fabian Bimmer/Reuters)

Fráncfort

La ciudad de Braunschweig, al norte de Alemania, sabe una cosa, o dos, acerca de nobles caídos. Cerca de la catedral, una estatua de bronce de un león le rinde honores al duque medieval Enrique el León, quien buscó la expansión territorial y fundó la ciudad de Múnich, pero al final quedó aislado y lo despojaron de sus tierras y quedó en el exilio.

El sábado, en el aeropuerto de Braunschweig, derrocaron a un león muy moderno y creador de un imperio corporativo, después de un enfrentamiento con directores clave.

Ferdinand Piëch, de 78 años, llegó al aeropuerto como presidente de Volkswagen, un coloso automotor con más de 600 mil empleados e ingresos de 200 mil millones de euros. Condujo a casa dos horas después de entregar todos sus títulos del grupo VW. Fue el final de una era que empezó en 1993, cuando Piëch se convirtió en director ejecutivo de VW, y continuó en 2002 después de que asumió el cargo como presidente.

Hasta que este mes, cuando inició una batalla por el liderazgo del grupo, el nieto del inventor del Volkswagen Sedán estaba acostumbrado a salirse con la suya. Normalmente contaba con el apoyo de los representantes sindicales, que cuentan con la mitad de los asientos del consejo de supervisión de VW. Aunque las familias Porsche y Piëch —que juntas controlan 51 por ciento de las acciones con derecho a voto de VW— frecuentemente tenían diferencias, al final solían llegar a terreno en común.

En Braunschweig, Piëch se topó con una poderosa alianza de directores de la compañía procedentes del comité de dirección de VW. Su primo y presidente de Porsche, Wolfgang Porsche; Stephan Weil, primer ministro de Baja Sajonia, y Berthold Huber, vicepresidente y líder sindical, estaban hartos de las maquinaciones del presidente.

Después de dos horas de una tensa discusión le dijeron a Piëch que podría enfrentarse a ser destituido en la junta de todo el consejo de supervisión del 4 de mayo, de acuerdo con una persona familiarizada con las discusiones. No dispuesto a soportar más humillaciones, el presidente y su esposa, Ursula, renunciaron al consejo. La oficina de Piëch no quiso hacer comentarios ayer, cuando las acciones sin derecho a voto cerraron con un alza de 5.3 por ciento, para llegar a 245.45 euros.

Funcionarios de VW aún no pueden comprender por qué Piëch desencadenó la crisis de liderazgo el viernes 10 de abril. Su comentario a Der Spiegel de que estaba “distanciado” del presidente ejecutivo del grupo, Martin Winterkorn, de 67 años, encendió las alarmas en Wolfsburg.

Probablemente Piëch estaba enojado. Der Spiegel estaba por informar la intención del presidente de posicionar a su esposa para que lo sucediera como jefe de la junta de supervisión. Insistió que eso no era verdad y entonces lanzó la andanada contra Winterkorn.

De manera fundamental, el presidente habló el 10 de abril antes de asegurar aliados. Los representantes sindicales y de Baja Sajonia inmediatamente respaldaron a Winterkorn, y el domingo siguiente Wolfgang Porsche —a quien Piëch venció cuando Porsche no logró concretar su intento de adquirir VW en 2008— dijo que el presidente no solicitó el apoyo de la familia antes de hacerlo público. Siguió un periodo frenético de diplomacia telefónica que culminó en una reunión del comité de dirección en Salzburgo el siguiente jueves.

La victoria de Winterkorn llegó al día siguiente, cuando el comité de dirección de VW lo declaró como el “mejor CEO posible” del grupo. Piëch sufrió un enorme revés.

Sin embargo, el miércoles de la semana pasada, Piëch convocó a una reunión fatídica con los miembros de la familia Porsche y Piëch en Stuttgart. Los medios alemanes informaron al día siguiente que el presidente nuevamente intentó echar a Winterkorn y propuso a Matthias Mueller, presidente ejecutivo de Porsche, como una alternativa.

Los altos directivos estaban furiosos porque el comité de dirección declaró plenamente su apoyo a Winterkorn únicamente unos días antes. Su enojo solo aumentó cuando Piëch negó que intentara sacar a Winterkorn unas horas después.

La noche del sábado, después de viajar de Braunschweig a su oficina en Hanover, Weil salió para decir a la prensa que ya no había la “confianza necesaria” que se requiere para trabajar con Piëch en el consejo. El viejo león acababa de perder su batalla más grande.

EL DATO

5.3%

Alza que registraron las acciones sin voto en comité del Volkswagen  ayer, tras la renuncia de Ferdinand Piëch.

 

13

Años que duró la presidencia de Ferdinand Piëch en Volkswagen; fue CEO de la empresa de 1993 a 2002.

 

51%

Acciones con derecho a voto en el comité de dirección que controlan las familias Porsche y Piëch en el Grupo Volkswagen.