Pemex se prepara para un reflorecimiento productivo

El gobierno mexicano estableció el objetivo de aumentar la extraccción en 500 mil barriles diarios hacia 2018.
Plataforma en la sonda de Campeche.
Plataforma en la sonda de Campeche. (Claudia Guadarrama)

Ciudad de México

La producción de Petróleos Mexicanos tocó fondo después de una década de declive, según el director de Exploración y Producción del grupo de energía mexicano de control estatal, y una nueva era de acuerdos con empresas privadas debe estimular su recuperación.

“Las cosas se ven bien”, dijo Gustavo Hernández a Financial Times en una entrevista a solo semanas de que se den a conocer los primeros contratos con operadores privados, el 13 de mayo.

La declaración puede sonar precipitada; la producción del que fue el único productor de hidrocarburos en México por casi 80 años empezó a hundirse inexorablemente desde 2004, cuando el enorme campo de aguas someras de Cantarell llegó a su punto máximo de producción, y la compañía ya recortó este año su pronóstico de extracción  para 2015.

Además, Pemex, el principal contribuyente al presupuesto federal, asume el peso de los recortes en el sector público en un empuje de austeridad del gobierno con el que busca ahorrar cerca de 4 mil millones de dólares este año.

El último objetivo oficial de producción es de 2 millones 290 mil barriles de petróleo crudo al día, inferior al que se esperaba, de 2 millones 400 mil barriles diarios (bpd) este año y muy lejos del máximo de 3 millones 380 mil bpd en 2004. La producción promedio, que Hernández dijo fue de 2 millones 330 mil bdp este mes, también se mantiene por debajo de la última cifra de abril pasado, de 2 millones 480 mil.

Sin embargo, Hernández dijo que cree que la producción tocó fondo: “Estamos en el proceso de revertir la tendencia... para que deje de caer y empiece a crecer”.

La producción actual se mantiene ligeramente por encima del objetivo anual. Esto a pesar de la explosión en una plataforma el 1 de abril, con el clima frío en enero, que redujo la producción, y el cambio al horario de verano, que significa que solo se contabilizan 23 horas de producción al día, dijo. “Me puedo sentir confiado de que llegaremos a nuestro pronóstico”.

El gobierno estableció el objetivo de aumentar la producción mexicana de petróleo en 500 mil barriles diarios para finales del mandato del presidente Enrique Peña Nieto, en 2018. Poco más de la mitad de eso se espera que provenga de aguas someras y campos ultrapesados que se licitarán este año, dijeron los funcionarios.

La década de disminución en la producción y la incapacidad de Pemex para invertir más para hacerla crecer —porque la compañía entrega la mayor parte de sus ingresos como impuestos para el Estado— son los motores detrás de la histórica reforma energética de México, que busca abrir las puertas a la inversión privada en exploración y producción.

Las empresas se limitaban a contratos de servicios con Pemex, pero eso cambiará a partir del 15 de junio, cuando México otorgue el primero de los yacimientos y bloques que se encuentran en una ronda de licitación este año. Eso significará que Pemex tendrá que competir con operadores rivales por primera vez desde su creación en 1938, después de que se expulsó a las compañías petroleras internacionales y se expropiaron sus bienes.

Pero las primeras alianzas de Pemex con empresas privadas vendrán el próximo mes. Ya empezó a “migrar” los primeros 11 de sus 22 contratos de servicios a un nuevo estilo de acuerdos, junto con incentivos fiscales para impulsar la producción, dijo Hernández, que en algunos casos significará la entrada de nuevos operadores.

Pemex negoció la transferencia de los 11 contratos —una petrolera latinoamericana y un fondo de capital privado dijeron a FT que llegaron a acuerdos, pero no quisieron que se dieran sus nombres—, pero Hernández dijo que la Secretaría de Hacienda todavía tiene que finalizar los términos fiscales acuerdo por acuerdo.

“Tendremos la primera migración el 13 de mayo, y después vendrán las otras en cascada”, dijo, aunque se negó a dar el nombre del yacimiento o de los inversionistas que participan. “En algunos casos, los contratistas de servicios (actuales) no querrán tomar el riesgo y se retirarán”, agregó.

Pemex también busca socios para los 14 campos que conserva en su portafolio, una práctica conocida como farm-outs. Esas sociedades serán aprobadas en conjunto con las rondas de licitación este año y Hernández dijo que la caída de los precios del petróleo no llevó a la compañía a aumentar sus planes de farm-outs, porque “si colocamos más campos, no cumpliremos con los plazos”.

El regulador elegirá a los socios farm-out después de un comentario de Pemex.

Por su parte, la compañía intenta resistir el entorno de bajos precios al buscar la misma reducción de entre 15 y 30 por ciento en los costos de tarifas diarias de los contratistas, de la misma forma como las petroleras internacionales aprietan a los suyos, dijo Hernández.

Pemex está en medio de un proceso de renovación de su estructura corporativa para volverse más eficiente y centrado, y apuesta a que su profundo conocimiento, tanto de las perspectivas de hidrocarburos en México como de su entorno empresarial, le darán la ventaja en lo que se ve será un nuevo panorama ferozmente competitivo.

“Nos preparamos para competir y ganar”, dijo Hernández. “Veremos quién conoce su trabajo. Estamos entusiasmados”.

EL DATO

2.29 millones

Meta de producción de barriles diarios que proyectó Petróleos Mexicanos para este año; el máximo histórico es de 3 millones 300 mil bpd en 2004.

14

Campos que Pemex conserva en su portafolio para asociaciones, una práctica conocida como farm-outs; esas sociedades serán aprobadas con las rondas de licitación.