Pedro Almodóvar : Sexo, drogas y scones en Soho

El cineasta español, que escandalizó al público desde sus primeros filmes, afirma que hace falta una manera de hacer cine más personal que continúe en el interés del público.
Pedro Almodóvar recientemente estrenó 'Julieta'.
Creo que por el momento la televisión de EU está produciendo programas más cercanos a la realidad que el cine. (Reuters)

Soho en Londres solía ser sinónimo de libertinaje, el lugar de las sex shops, tráfico de drogas y tugurios subterráneos, pero ahora está adquiriendo un aire de respetabilidad. Y qué mejor lugar, al menos en Londres, para encontrarse con Pedro Almodóvar, el director de cine que escandalizó al establishment de España y que ahora es una de las figuras más reconocidas de la cultura de aquel país. Almodóvar tiene 65 años y su carrera cinematográfica lleva ya más de tres décadas y este año filmará su cinta número 20.

En muchas de sus películas destacan escenas en las que sus personajes interpretan canciones, pero Almodóvar nunca ha hecho un musical completo. “Siempre me quedo al borde del género musical” dice. A últimas fechas, Almodóvar está retomando el género en que empezó a trabajar: la comedia indecente. En Los amantes pasajeros (2013) un avión de pasajeros y la tripulación vuela en círculos sobre el espacio aéreo español, se emborrachan y pierden el control. Muchos lo consideran una metáfora de la turbulencia del estado español actual.

Los amantes pasajeros tuvo mucho éxito en su país, pero extrañamente para una película de Almodóvar, no obtuvo elogios por parte de la crítica.  “En general (la comedia) se considera un género menor”, dice. “Pero al contrario, es un género superior”.

Almodóvar se dio a conocer durante “La Movida”, la contracultura de Madrid que tras la muerte de Franco en 1975 se liberó con gran entusiasmo del halo de opresión de la dictadura y adoptó el hedonismo junto con la liberación sexual y política. Los primeros filmes de Almodóvar escandalizaron al público y a los críticos con sus representaciones agudas y llenas de color de la vida moderna española.

Esta capacidad para escandalizar permanece intacta. El tipo de transgresión doméstica con la que se volvió famoso Almodóvar aparece ahora en la televisión de EU en series como Esposas Desesperadas, Enfermera Jackie y Breaking Bad.  “Creo que por el momento la televisión de EU está produciendo programas más cercanos a la realidad que el cine”, dice. “Breaking Bad es como lo primero de Scorsese, la televisión más ácida y brutal. Y en unas cinco series, cada episodio es una obra maestra en lo que se refiere al guión, la dirección y la exageración; no que estén exagerando la realidad sino que hacen referencia a una realidad que es de por sí extrema. Yo considero que Breaking Bad es la culminación de la TV de ficción en Estados Unidos”:

Con respecto a esto, dice, se está comiendo al cine. “Hacer cine es un negocio (para los estudios de Hollywood) pero no hay que olvidar que existen otras formas de cine… Lo que yo veo es que faltan estas otras opciones para hacer cine más personal pero que también interesa a la gente”.

Por temor a caer en estas limitantes es que Almodóvar se ha resistido a las ofertas de Hollywood, que desde hace tiempo lo busca. “Podría hacer una película en inglés, pero no necesariamente en Hollywood”.

Afortunadamente, y a pesar de los problemas económicos de España, Almodóvar todavía puede financiar sus películas y hacerlas en casa, como dice. Pero no se hace grandes ilusiones: “Para mí está bien, pero yo soy una excepción”, dice. “Se que muchos directores españoles hacen sus películas en cooperativas. Nadie recibe un centavo, ni ellos ni el equipo”:

Un comienzo sencillo no es novedad para Almodóvar. Sin embargo, la situación que enfrentan ahora los cineastas españoles es peor. Se llena de indignación cuando habla sobre la escasez de fondos para ellos. “Yo hice así mi primera película, Pepi,Luci, Bom, con un poco de dinero que junté entre varias personas, 400 mil pesetas. Se puede hacer así tu primera película, pero no se puede hacer lo mismo siempre”.

También critica el papel que desempeña el actual gobierno español que encabeza el Partido Popular que es de derecha. “Nunca imaginé que viviéramos en una situación social como la actual, el regreso al hambre de los años 50, cuando yo nací. Y ahora se escucha de nuevo en el caso de familias, niños”, dice.

Almodóvar cree que con las elecciones “todo cambiará” en 2015. “Tres años son suficientes para que la gente se dé cuenta de que el gobierno no escucha”.

Casi se acaba la entrevista y una asistente se acerca en silencio. ¿Qué hay de la nueva película, de la que sólo se escuchan rumores? El director voltea a ver a su asistente y le pregunta si puede revelar el nombre de la película y ella sale de la habitación. “Se trata de un regreso al cine de mujeres”, continúa, “de las grandes protagonistas, es un drama muy fuerte, lo cual me emociona mucho”.

Su asistente regresa y le dice que sí puede decir el título. “Se llama Silencio porque es el elemento principal que hace que le sucedan cosas horribles a la protagonista principal”.

Termina la entrevista y nos saluda Agustín, el hermano menor de Almodóvar y su productor desde 1987. Le pregunto a Agustín que cuál es el equivalente en español a “rómpete una pierna” (break a leg). “Mucha mierda”, dice y se ríe. Coincidimos en que en España seguido hay un componente escatológico, y no menos en esta época del año en la que la figura del caganer (el hombre que caga) adorna los nacimientos en muchas regiones.

Este es el toque subversivo, picaresco que nunca estaba fuera de lugar en los primeros filmes de Almodóvar. El mal gusto como herencia cultural no es un concepto nuevo después de todo.