Pacto con Irán da 'luz verde' a automotrices

Fabricantes de Alemania y Francia liderarán el ataque, pero tendrán que compartir el botín con las agresivas marcas chinas.
Representantes de la UE, Irán, Gran Bretaña y Estados Unidos se reunieron en Viena.
Representantes de la UE, Irán, Gran Bretaña y Estados Unidos se reunieron en Viena. (Carlos Barria/Reuters)

Londres

Desde hace varios años, los fabricantes de automóviles han tramado su asalto a Irán. Pero cuando lleguen al país que recientemente se abrió de nuevo —algo que marca un regreso muy esperado por algunos— tendrán que compartir el botín con agresivos competidores chinos.

Después de que las potencias mundiales llegaron a un acuerdo histórico con Irán para limitar su actividad nuclear a cambio de levantar las sanciones, varias marcas internacionales, desde la británica de lujo Bentley hasta los fabricantes por volumen como la francesa PSA Peugeot Citroën, compiten por ganar lucrativos negocios.

Entre las compañías que buscan entrar a esa economía alguna vez cerrada está Lotus, el pequeño fabricante de automóviles deportivos de Gran Bretaña, que señaló posibles ubicaciones de concesionarias. Bentley, el fabricante de automóviles de lujo propiedad de Volkswagen, también estudia la posibilidad de abrir su primer punto de venta en el país, posiblemente en 2016.

Pero los expertos de la industria dicen que los fabricantes por volumen de Alemania y Francia, que construyeron importantes negocios en Irán antes de las sanciones, liderarán el ataque.

"Las cosas pueden explotar de la noche a la mañana", dice Vikas Sehgal, director global de la industria automotriz del banco de inversión Rothschild.

Irán es el mercado más grande de automóviles de Medio Oriente, pues se vendieron 900 mil unidades de pasajeros el año pasado y se fabricaron un millón 100 mil. Sehgal cree que Irán tiene la capacidad de crear "una potencia industrial regional" que pueda fabricar entre 3 y 4 millones de unidades al año dentro de esta década —en comparación con la proyección de producción de un millón 400 mil vehículos este año, de acuerdo con LMC Automotive—, con el impulso de ventas de una importante clase media educada y el aprovechamiento de la demanda acumulada. "Por el lado de las ventas, se van a catapultar", agrega Sehgal.

Para algunos fabricantes de automóviles, el momento no puede ser mejor, ya que recorren el planeta en busca de nuevos mercados que puedan ayudarles a compensar la desaceleración o la caída de ventas en otras economías emergentes, como China, Rusia y Brasil. La semana pasada, UBS redujo casi a la mitad su pronóstico de crecimiento de ventas globales a solo 1.3 por ciento, la tasa más baja desde 2010.

"Irán tiene un potencial enorme", dice Bill Russo, director general de la consultoría Gao Feng Advisor. "Si buscas el espacio en blanco —los lugares donde aún no vendes— esta es una de las mejores oportunidades".

El mercado automotor de Irán lo dominaban antes las marcas francesas Renault y Peugeot, que enviaron kits para ensamblaje completo (CKD, por su sigla en inglés) a ese país para que los armaran los fabricantes locales, entre ellos Iran Khodro y Saipa.

Solo Peugeot vendió más de 450 mil vehículos en el país en 2011, alrededor de una tercera parte del mercado de ventas antes de las sanciones y de una alianza con la estadunidense General Motors, que llevó a la automotriz francesa a retirarse.

El camino de vuelta no será fácil. Los competidores, que incluyen las firmas chinas de precio competitivo, cuyos coches tuvieron poca o ninguna fuerza en los mercados desarrollados en el extranjero, actuaron para llenar el vacío durante las sanciones.

"Los fabricantes de automóviles occidentales encontrarán que el panorama cambió con nuevos competidores de China", dice Zakia Subhan, analista de LMC.

Dice que las automotrices Chery Auto, Lifan Industry y Jianghuai se beneficiaron del "vacío" que dejaron Peugeot y Renault.

Zhejang Geely, la empresa matriz de Volvo y de la marca homónima Geely, ya está en negociaciones avanzadas para abrir una planta de kits de ensamblaje completo en Irán, con una capacidad inicial de alrededor de 20 mil unidades al año. Esa será su primera operación de fábrica ensambladora después de que ya estableció actividades de ventas en el país.

Irán fue uno de los principales destinos de exportación para los autos chinos en 2014, pues la economía más grande del mundo embarcó 114 mil vehículos de pasajeros y comerciales para el país del Medio Oriente, de acuerdo con Bernstein Research.

"Desde hace tiempo tienen la mira en esa región", dice Russo. "Ahora que el resto del mundo se empieza a interesar, China ve una oportunidad más grande. Ahora es el momento de actuar".

La competencia de las marcas asiáticas y locales no disuadió a Peugeot de seguir adelante con sus planes. La marca francesa firmó un acuerdo en abril para reiniciar la producción con su antiguo socio Iran Khodro, el fabricante de automóviles más grande del país, tan pronto como sea posible. La compañía francesa, que intenta revitalizar las ventas y las utilidades bajo un plan de transformación, ya firmó un acuerdo de distribución para vender su marca de lujo DS en el país.

Pero los analistas piensan que VW, que ofrece tanto el prestigio alemán como una colección de marcas en todos los niveles de precios, puede ser el mayor beneficiario. El Santo Grial para los fabricantes occidentales será el descubrimiento de un nuevo Skoda o Dacia, una marca nacional de bajo costo que se pueda comprar y llevar a todo el mundo.

El sector automotor de Irán, que representa alrededor de una décima parte del producto interno bruto del país, fue uno de los primeros en beneficiarse con la normalización de las relaciones con Occidente, después de un acuerdo nuclear provisional que se firmó a finales de 2013. Para ese momento, la producción anual ya había caído de un millón 600 mil vehículos a cerca de 700 mil.

La escasez de partes importadas, la prohibición de exportaciones, los controles en los precios, las altos costos de préstamos, así como la falta de poder adquisitivo del consumidor pasaron factura en la industria del país, según Subhan.

Pero en el primer trimestre la producción de vehículos ligeros aumentó 31 por ciento anual. Se espera que con un levantamiento más amplio de sanciones aumente ese número.