Nuevo jefe de Cisco, ante grandes zapatos que llenar

John Chambers anunció el lunes a su sucesor, Chuck Robbins, y sugirió el regreso a las glorias de finales de los noventa.
Las oficinas centrales de la firma de equipos de telecomunicación.
Las oficinas centrales de la firma de equipos de telecomunicación. (Shutterstock)

San Francisco

La salida de John Chambers como director ejecutivo de Cisco dejará a Jeff Bezos, de Amazon, como el único jefe de una gran compañía de tecnología que continúa en su puesto desde el último auge y caída de las punto com.

En los últimos años se vieron cambios en los puestos más altos de Oracle, IBM, Microsoft, HP y Apple.

Después de 20 años de dirigir Cisco, Chambers anunció el lunes a su sucesor, Chuck Robbins, y sugirió que el regreso a las glorias de finales de los 90 —aunque presumiblemente no la resaca posterior— está de nuevo a la vista.

Entre los grandes monstruos de Silicon Valley, Cisco alguna vez fue el más grande, pues en marzo de 2000 superó a Microsoft como la empresa más valiosa del mundo. Pero un año después, el precio de las acciones de Cisco perdió  más de tres cuartas partes de su valor. Incluso al día de hoy, después de aumentar cerca de 27 por ciento el año pasado, la valoración de la compañía de equipos de redes todavía se encuentra a menos de la mitad de donde se encontraba en esos emocionantes días de las punto com.

A medida de que más y más dispositivos se conectan al internet de las cosas (o en la jerga de marca de Cisco, el internet de todo), la compañía tiene de nuevo la oportunidad de estar en el centro del mundo de la tecnología, dijo Chambers. “Estamos a punto de tener la oportunidad de repetir lo de los 90 ahora que ocurre una transición digital”, dijo, antes de ordenar a Robbins que “nos lleve a ser la compañía de TI (tecnologías de la información) número uno”.

A pesar de que deja su puesto como director ejecutivo, para convertirse en presidente ejecutivo, parece que Chambers, de 65 años, todavía manda. Robbins, de 49 años, quien recientemente se desempeñó como el jefe de ventas de Cisco, dijo que planea utilizar los siguientes 90 días para considerar sus prioridades estratégicas antes de asumir su nuevo puesto en julio.

Pero como veterano de 17 años que, como la mayoría de los empleados de Cisco, no conoce a otro líder que a Chambers, Robbins sugirió que hará poco para cambiar el camino que trazó su predecesor, y prometió solo “acelerar” ciertas áreas, como la seguridad y análisis de datos.

Algunos analistas en Wall Street le dieron la bienvenida a la continuidad.

Personal de Cantor Fitzgerald pidió una emotiva despedida para el “legendario CEO de tecnología” que “seguramente se extrañará”, le rindieron un tributo a Chambers por aumentar los ingresos de Cisco de mil 200 millones de dólares en 1994 a 47 mil millones de dólares el año pasado, y aumentar el valor de sus acciones 15 veces en ese tiempo. “Creemos que creó una fuerte reserva de talento ejecutivo durante su gestión”, dijo Cantor en una nota el lunes.

Otros son más cautelosos. Goldman Sachs dijo que entre los posibles sucesores, las habilidades de Robbins eran las “más parecidas a... Chambers en términos de relación con el cliente y potencial de liderazgo”, pero señaló que son “unos zapatos muy grandes que llenar”.

JPMorgan se preguntó si Chambers en realidad dejará libres esos zapatos. En una nota, sus analistas dijeron que “probablemente mantenga poder en las operaciones día a día de la compañía” y cuestionó “el grado en el que Chambers realmente entrega las riendas”.

El lunes, Chambers insistió en que aunque todavía pasará entre “50 y 70 por ciento” de su tiempo en Cisco, Robbins “será el CEO y tomará las decisiones claves”.

El consejo de Cisco pasó 16 meses para designar al sustituto de Chambers, después de que indicó su plan para retirarse hace casi tres años. El director de tecnología, Padmasree Warrior; el director de operaciones, Gary Moore, y Rob Lloyd, presidente de desarrollo y ventas, eran vistos como otros candidatos internos para el puesto.

Rod McGeary, miembro del consejo de Cisco, que dirige el área de Investigación, dijo que Robbins destacó por su “auténtico liderazgo, equilibrio cultural, agudeza tecnológica y visión”.

Mientras que Chambers describió a su sucesor como una “máquina de ejecución”, algunos analistas dijeron que Robbins, quien dirigió las operaciones de ventas de Cisco y la red de revendedores, todavía tiene que demostrar que puede concentrar la visión detrás de la ejecución.

Glenn O’Donnell, analista de redes de Forrester Research, dijo que aunque es importante “establecer una huella” en el internet de las cosas, hay retos más inmediatos con los que tienen que lidiar.

Cisco vende routers y equipo de redes que proporcionan la columna vertebral de gran parte de internet, tanto dentro de las compañías como en las redes de telecomunicaciones. En el mercado corporativo, los retos incluyen la explosión de la computación en la nube y el crecimiento de la “red definida por software”, que permite que servidores básicos ocupen el lugar de switches dedicados como los de Cisco.

“Cisco no puede poner en riesgo su enorme flujo de efectivo que proviene de sus negocios tradicionales”, dijo O’Donnell. “Tiene que reestructurarse y avanzar y (Robbins) tiene que hacer un nombre por sí mismo, pero tampoco puede poner en riesgo esos ingresos. Claramente es un dilema de un innovador”.

Robbins dijo que buscará a sus compañeros ejecutivos, a sus clientes y a los accionistas para dilucidar cómo lograr ese delicado equilibrio.

“El mercado se mueve demasiado rápido para pensar que una sola persona puede tener todas las respuestas”, dijo. “Mi meta, francamente, es hacer que la próxima década sea más emocionante que las últimas dos”.

El DATO

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Años de experiencia en Cisco que tiene Chuck Robbins, quien será el presidente ejecutivo del grupo en julio; se desempeñó  recientemente como jefe de ventas de la firma

47 mil mdd

Ingresos que obtuvo Cisco en 2014, bajo el mando de John Chambers; en 1994 las ganancias de la empresa fueron de mil 200 millones de dólares