Noreste de Inglaterra ya es el líder mundial en tecnología marina

El sector en esa región está compuesto por 50 compañías con una facturación de mil 500 millones de libras.
La exploración en vehículos submarinos.
La exploración en vehículos submarinos. (Shutterstock)

La reciente adquisición por 130 millones de libras de un pionero británico en máquinas submarinas avanzadas, por parte de una empresa china, ilustra cómo el noreste de Inglaterra se convirtió en líder mundial en tecnología marina.

Una startup de principios de la década de los 70, Soil Machine Dynamics (SMD), ahora es el segundo mayor proveedor del mundo de vehículos submarinos de operación remota (ROV, por su sigla en inglés) y fabricante de máquinas submarinas de ingeniería avanzada. También es la única compañía que fabrica equipo para minería en aguas profundas para extraer oro y cobre del fondo del mar del Pacífico, a una profundidad de mil 600 metros.

Pionero en la aplicación de arar en el fondo del océano, SMD creció con el auge del petróleo en el Mar del Norte y el desarrollo de la tecnología de fibra óptica, se convirtió en líder en la excavación de zanjas en el fondo del océano para ductos y cables.

SMD y los académicos de la Universidad de Newcastle que la fundaron ayudaron a crear un clúster de negocios de tecnología marina de clase mundial en el noreste. CSR Times Electric, propiedad total de la compañía de equipos de transporte ferroviario China South Rail, la compró la semana pasada.

El sector submarino de la región —equipo, tecnología y métodos que se utilizan en gas y petróleo, telecomunicaciones, energías renovables y defensa— está compuesto por cerca de 50 empresas con una facturación de mil 500 millones de libras, que aportan 15 mil puestos de trabajo. El noroeste controla 7 por ciento del mercado mundial de 20 mil millones de libras, solo por detrás de Aberdeen, en Reino Unido, que en su conjunto tiene una participación de 45 por ciento.

Esa fortaleza no solo se sustenta por la innovación local, sino por la larga tradición de ingeniería marítima. La base de Wallsend de SMD, a las orillas del río Tyne, es donde en 1894 el ingeniero de Tyneside, Sir Charles Parsons, construyó Turbinia, el primer barco impulsado por una turbina de vapor y alguna vez la embarcación más rápida del mundo.

El sitio se convertirá en la sede mundial de la división de equipos de aguas profundas que establecerá su nuevo propietario chino. CSR Time Electric también ayudará a que SMD tenga una base de su subsidiaria en China para desarrollar su presencia allí.

Se pronostica que el gasto de capital en sistemas submarinos globales en 2014-2018 alcance 117 mil millones de dólares, según CSR. Sin embargo, actualmente casi no hay participación en el mercado de ROV de empresas domésticas chinas, debido al fuerte umbral tecnológico y a la alta inversión requerida. Comprar SMD le permitirá a CSR, que cuenta con 90 mil empleados, superar estos retos.

Ding Rongjun, presidente de CSR, dijo: “Pretendemos construir un clúster de la industria de océano profundo. SMD es una parte importante de eso”. El acuerdo replica con el plan del gobierno chino para pasar a la fabricación de equipo de ingeniería marítima y lograr una participación de 35 por ciento del mercado internacional para 2020, y al mismo tiempo situar más su oferta interna.

El presidente ejecutivo de SMD, Andrew Hodgson, y su equipo permanecerán a cargo de las operaciones diarias. “El centro neurálgico de SMD estuvo y estará en el noreste de Inglaterra”, dijo.

Se espera que el acuerdo mejore el acceso a los mercados, entre ellos el oeste de África y China. “Ellos (CSR) comparten nuestras ambiciones para el negocio”.

SMD fabricó tres cuartas partes de los equipos de excavación de zanjas que se suministran en el mundo. Ahora atiende a los mercados de hidrocarburos, telecomunicaciones, nuclear, energías renovables y minería, y tiene 350 empleados. La facturación el año pasado fue de 85 millones de libras, con ganancias antes de impuesto, interés y depreciación de 9 millones 600 mil libras.

Tony Trapp, uno de los académicos cofundadores de SMD, a partir de entonces ya creó más empresas submarinas en el noreste, primero Engineering Business, que vendió a IHC, después el grupo submarino y de altamar Osbit.

Otras inversiones en la región incluyen un centro de ingeniería extrema de 7 millones de libras y un centro de pruebas hiperbáricas (terapia de oxígeno), que ayuda a rejuvenecer los sitios de la riviera de Newcastle.