Millones de usuarios, arma de Facebook en inteligencia artificial

El grupo graba datos para darle a su asistente virtual una ventaja sobre sus rivales como Siri, de Apple.
La aplicación de Facebook para teléfonos inteligentes.
La aplicación para teléfonos "inteligentes". (Shutterstock)

San Francisco

Facebook recurre a los seres humanos para alimentar de inteligencia artificial (IA) a sus productos, al utilizar a sus 1.5 mil millones de usuarios mensuales para enseñarle a las máquinas la forma cómo pueden realizar casi cualquier tarea.

La red social más grande del mundo aumentó la inversión en inteligencia artificial y contrató académicos expertos en el campo, para replantear el manual de inteligencia artificial que siguen rivales como Google y Apple, ya que todos ellos desarrollan asistentes que se activan con la voz para responder preguntas o anticipar las necesidades.

Alexandre Lebrun, director de Wit.Ai, la plataforma de inteligencia artificial de Facebook, dice que la compañía se encuentra en una “situación única”, gracias a la enorme cantidad de datos sociales que recolecta de los usuarios.

En lugar de crear las instrucciones para las máquinas, como lo hace Apple, Microsoft y Google, la empresa formó un equipo de “instructores para la  IA”. Estos son los seres humanos que trabajan con las máquinas que alimentan a M, el asistente virtual para el servicio Messenger de Facebook que ayuda a los usuarios a hacer de todo, desde cancelar una suscripción a una compañía de cable hasta comprar flores.

“Todo es una cuestión de datos. Nadie cuenta con el conjunto de datos en el mundo de las conversaciones para comprar flores, la única forma que lo puedes obtener es crearlo”, dice.

Facebook aumentó sus gastos en investigación y desarrollo en el último año, a cerca de 30 por ciento de los ingresos o casi mil 300 millones de dólares solo en el último trimestre. La compañía no desglosa exactamente cómo divide su presupuesto de investigación y desarrollo, pero se utiliza para financiar sus apuestas de largo plazo, que incluyen el desarrollo de la realidad virtual y de la inteligencia artificial.

Mark Zuckerberg, el fundador y presidente ejecutivo de Facebook, armó dos equipos de expertos en inteligencia artificial: uno se enfoca en productos como M; el otro tiene la tarea de realizar investigación académica dentro de Facebook, y lo dirige Yann LeCun, un informático que fundó el Centro para la Ciencia de Datos de la Universidad de Nueva York.

“Realmente creemos que cambiará la forma de cómo vamos a interactuar con el software y los dispositivos, y jugará un papel muy importante en tu vida en el futuro”, dice LeBrun.

Facebook adquirió la startup de LeBrun, Wit.Ai, una plataforma que realiza reconocimiento de voz para una serie de dispositivos conectados, como la tecnología que se incluye en los automóviles y los wearables (dispositivos ponibles), a principios de este año. Todavía trabaja para esos dispositivos, y combina lo que aprende de su interacción con los humanos con su conocimiento de cómo las personas usan M.

LeBrun dice que Zuckerberg está muy involucrado en el esfuerzo. “Me sorprendió mucho. Pensé que me reuniría con Mark una vez al año”, dice. “En realidad, no es así; está muy, muy involucrado en el producto en general y en especial piensa en la inteligencia artificial”.

M está a prueba con 10 mil personas en el área de la Bahía de San Francisco, pero eventualmente acumulará una gran base de datos de solicitudes y soluciones que realicen seres humanos, que es donde la máquina puede aprender.

Lebrun dice que a otros sistemas de IA, como Siri, de Apple, y Cortana, de Microsoft, les resulta difícil mejorar, debido a que los datos con los que trabajan son menos ricos. Esto se debe a que los usuarios se acostumbraron al servicio que puede y no puede realizar, y terminan usándolo solo para unas cuantas tareas. Por ejemplo, algunas personas solo utilizan los asistentes activados por voz para preguntar sobre el clima, algo que no ofrece a los investigadores muchas oportunidades de aprender.

Por el contrario, Facebook no programa M para que haga cualquier tarea, incluso las más básicas, como hablarle al usuario sobre el clima.

Después de que se utilizó internamente desde marzo, aprendió a contar chistes. “Aprendió a elegir chistes de una base de datos de bromas. Al principio no podía hacerlo, así que los instructores fueron al sitio”, dice Lebrun. “Ahora lo sabe, cuando me hicieron esta solicitud, fui a su página web”.

Sin embargo, M es un proyecto a largo plazo que enfrenta enormes retos, ya que intenta enseñarle a una máquina a funcionar en diferentes culturas e idiomas.

Lebrun, quien pasó 15 años trabajando en inteligencia artificial, dice que encontró choques culturales entre la forma cómo las empresas de Estados Unidos y de Europa creen que debe funcionar la inteligencia artificial cuando construyó un robot de servicio al cliente que funcionaba en los chats en línea.

“La cultura en Europa es que quieren que la inteligencia artificial tenga mucha personalidad, cuente chistes y si la invitas a una cita, sigue el juego y pretende que están en una cita”, dice.

“En Estados Unidos, a los departamentos jurídicos les preocupaba eso y dijeron que si los ves que piden una cita o si preguntan si eres casado, cierres el chat”.

EL DATO

1,500 millones de usuarios de Facebook que alimentan su programa de inteligencia artificial.

10,000 personas con las que está a prueba el asistente M en la bahía de San Francisco.

1,300 mdd. Inversión aproximada de Facebook en IA en el último trimestre.