Millonarios de México son menos ricos, pero siguen en ‘top’ mundial

Carlos Slim, el hombre más rico del país, perdió la quinta parte de su riqueza, de acuerdo con la lista anual de los hombres más pudientes del orbe, publicada por "Forbes".
En 2015 la fortuna de Slim se redujo en 22 mil mdd.
En 2015 la fortuna de Slim se redujo en 22 mil mdd. (Ariana Perez)

Últimamente ha sido una época terrible para ser multimillonario en México.

El desplome del peso a mínimos históricos frente al dólar este año vez no se tradujo en una inflación galopante y agitación económica para la segunda mayor economía de América Latina, el escenario turbulento que se observó tan a menudo en el pasado.

Pero sí perjudicó mucho a los súper ricos del país, que gracias a las regulaciones, la competencia o la caída de los precios de las materias primas enfrentan grandes retos.

El titán de las telecomunicaciones, Carlos Slim, el hombre más rico del país y de 2012 a 2014 la persona más rica del mundo, perdió una quinta parte de su fortuna en el año hasta marzo, de acuerdo con la lista anual de multimillonarios de la revista Forbes.

A Ricardo Salinas, el magnate de medios, cadenas minoristas y banca, le fue peor: su fortuna neta se redujo casi a la mitad. Germán Larrea, multimillonario del sector de minería y el segundo hombre más rico de México, y Alberto Baillères, otro multimillonario del sector de minería y tiendas minoristas, perdieron un tercio de sus fortunas.

Para Slim, de 76 años, fue una media vuelta brusca: su riqueza creció 5 mil 100 millones de dólares (mdd) en la lista de 2015, en comparación con la calificación en 2014, y fue el quinto con más ganancias entre los 10 más ricos del mundo ese año. Pero todo cambió a medida que empezó a avanzar 2015: se convirtió en el multimillonario con más pérdidas, por mucho, su fortuna neta perdió 22 mil mdd para finales de año.

Del mismo modo, Slim tiene una reputación por la simplicidad y preocuparse menos sobre el dinero que por dejar a sus hijos inversiones en sus empresas que puedan manejar prudentemente.

La caída de su riqueza refleja los tiempos difíciles que enfrenta el imperio de telecomunicaciones de Slim, América Móvil. La compañía recibió golpes por las pérdidas del peso en su paridad con el dólar; por el desplome de la economía en Brasil, que tradicionalmente fue el mercado de mayor crecimiento; las duras reglas de competencia en México, y por un nuevo participante más agresivo como AT&T. El año pasado, América Móvil registró una caída de casi 25 por ciento en sus utilidades netas.

Sin embargo, desde que se publicó la calificación de este año en la revista Forbes de marzo, la suerte de Slim en realidad recuperó algo de terreno, casi 10 mil mdd para ser precisos.

Eso vino después de un inesperado incremento de las tasas de interés del Banco de México para frenar la caída en picada del peso frente al dólar e inyectar un poco de confianza en el sentir de los mexicanos familiarizados con las punzadas de temor de que el reciente, aunque tibio, crecimiento económico estaba a punto de descarrilarse.

La mayor parte de la cohorte nacional de Slim también disfrutó de una recuperación: Larrea, de Grupo México, tuvo un crecimiento de 27 por ciento de su fortuna, y Baillères quien dirige Industrias Peñoles y es dueño de las tiendas departamentales de lujo El Palacio de Hierro, tuvo un aumento de 19 por ciento desde que se publicó la lista de 2016.

La excepción entre los multimillonarios más importantes del país es Salinas. Es dueño del imperio de televisión TV Azteca, donde los ingresos de publicidad están bajo presión, así como de la cadena minorista Elektra y de Banco Azteca. El valor de las acciones de Elektra vale 39 por ciento menos que a principios de 2015, y la riqueza de Salinas, de 4 mil 300 mdd en la lista de 2016, subió apenas a 4 mil 700 mdd.

Muchos mexicanos tienen poca simpatía por una clase que parece vivir en un mundo distinto al de ellos. En un estudio de Oxfam que realizó el año pasado Gerardo Esquivel se encontró que el número de mexicanos millonarios creció un tercio entre 2007 y 2012, mientras que en el resto del mundo, la cifra cayó 0.3 por ciento.

Diez por ciento de los mexicanos, de acuerdo con el informe, tiene casi dos tercios de la riqueza total del país, una terrible y aparentemente insalvable brecha de desigualdad. Pero los mexicanos de clase media tienen un respiro: los costos de la telefonía móvil cayeron drásticamente en los últimos meses después de que el gobierno abrió el sector de telecomunicaciones que Slim dominó durante mucho tiempo. Con eso quedan más pesos en sus bolsillos, que alimentan un auge de consumo que impulsa a la economía.

Así que ya sea por el placer por el mal ajeno o por simple curiosidad de un hombre cuya riqueza puede, de acuerdo a una estimación, mantener a 10 por ciento de las familias más pobres de México durante 14 años, una nueva biografía del empresario reacio a la publicidad, se vende bien. Slim, del periodista Diego Enrique Osorno, está lleno de color y contexto, pero a pesar de siete horas de entrevistas, no tiene nuevas revelaciones sobre lo que le apasiona a este experto en manejar números y entusiasta de los cálculos, al que se conoce como “El ingeniero”.

En cierto momento, Osorno visita la ciudad de Nueva York. “Es una decepción para cualquier admirador del despilfarro que la primera compra de Slim en la Gran Manzana sea un aburrido edificio”, escribe, después de describir un edificio de 11 pisos anodino en la esquina de la Quinta Avenida y la Calle 38. Cualquiera que espere confesiones francas o escuchar consejos de enseñanza de los labios del hombre más próspero de México y probablemente el empresario menos extravagante de México, caerá en la misma decepción.

Tal vez algo que es más revelador que cualquier cosa en el libro es la reciente demostración de Slim de mantener la cabeza fría en su visión para los negocios que lo hizo tan exitoso en primer lugar.

Cualquier cosa que sintiera al ver que el precio de las acciones de América Móvil cayeron en enero a su nivel más bajo en seis años, o que su propia fortuna cayó de una manera tan fuerte, Slim no lo demuestra. En su lugar pasó los seis meses a febrero gastando calladamente medio millón de dólares para aprovechar el precio barato de las acciones y apoderarse del capital de América Móvil.

Tal vez su lección más grande es su confianza.

A pesar de las dolorosas normas que impusieron los reguladores mexicanos para equilibrar el campo en el sector de telecomunicaciones, que Slim dominó durante un cuarto de siglo, aún es el operador móvil mexicano que atrae la mayor cantidad de suscriptores.

EL DATO

27%

Recuperación de la fortuna de Grupo Larrea en marzo.

19%

Aumento que logró la familia Bailléres, dueña de Industrias Peñoles y El Palacio de Hierro.

10%

De mexicanos tiene casi dos tercios de la riqueza del país.

10 mmdd

Pudo recuperar la fortuna de Slim en marzo, de acuerdo con la calificación publicada por Forbes.