Microsoft Band, el brazalete deportivo rey antes de Apple

El creador de Windows lanza un híbrido de monitor de 'fitness' y 'smartwatch'.
El accesorio mide los signos vitales y tienen integrado un GPS para reportar cada paso.
El accesorio mide los signos vitales y tienen integrado un GPS para reportar cada paso. (Especial)

San Francisco

Hace un año los monitores de acondicionamiento físico wearable (vestibles), como los brazaletes de Fitbit o el UP24 de Jawbone, no lograban ofrecer un valor lo suficientemente mayor al de muchas de las aplicaciones de smartphones que pueden monitorear gratis tu actividad.

Estos dispositivos consistían principalmente en contar los pasos y monitorear el sueño; este año la industria de los wearables se fue por el corazón. En las últimas semanas Apple, Microsoft, Jawbone, Fitbit y Basis dieron a conocer dispositivos para monitorear la frecuencia cardiaca, uniéndose a los brazaletes y smartwatches anteriores de varias marcas, incluyendo Samsung, Motorola, Adidas, Garmin, Timex y LG.

Muchos de estos dispositivos no están todavía a la venta. El Apple Watch, que se espera que salga a la venta el próximo año, se está convirtiendo en el dispositivo que establece el ritmo al prometer la combinación de estilo con las aplicaciones y funciones que van desde la salud hasta la comunicación, aunque por un precio alto que inicia en 349 dólares. La pulsera UP3 de Jawbone, que se espera que salga a la venta en unas semanas, ofrece más sensores, incluyendo frecuencia cardiaca y temperatura corporal, que su predecesor el UP24 por un precio menor que el Apple Watch, pero que no cuenta con una pantalla. El nuevo monitor cardiaco de Fitbit, el brazalete Charge HR y el smartwatch y monitor de fitness Surge, no estarán a la venta hasta el próximo año. Mientras tanto, en el papel, Microsoft se convirtió en el improbable líder en la incómoda categoría de "wearables antes de Apple".

El creador de Windows es más responsable de la proliferación de computadoras en nuestra vida diaria que cualquier otra empresa. Así que tal vez es un ejercicio de reequilibrio kármico lo que lo llevó a lanzar la Microsoft Band, un híbrido de monitor de fitness y smartwatch. Nos promete liberarnos de nuestras computadoras de escritorio y pantallas telefónicas al incluir una minicomputadora en nuestras muñecas y monitorear nuestros signos vitales todo el tiempo.

La Microsoft Band tiene un precio competitivo de 200 dólares, especialmente si se tiene en cuenta la amplia gama de funciones, que incluyen monitor de frecuencia cardiaca, GPS para monitorear el ejercicio sin necesidad de un teléfono, y notificaciones desde un smartphone con Bluetooth. Puede monitorear el sueño, guiarte a través de una sesión de entrenamiento e, incluso después de terminar tu sesión, te permite pagar en Starbucks, a través del monedero digital de la cadena de cafeterías.

Su pantalla rectangular de color muestra el tiempo y la medida que elegiste de actividad (frecuencia cardiaca actual, pasos realizados, etc.) en su pantalla de inicio. Al cambiar a touchscreen revela una serie de miniaplicaciones que muestran mensajes de texto, la siguiente actividad en tu calendario, tuits, publicaciones en Facebook, el clima y precios de las acciones. Una suave vibración te alerta de llamadas y mensajes.

La vida de la batería de la Microsoft Band tiene una sólida duración de dos días, y es compatible con iPhone y Android, así como los teléfonos Windows. La aplicación de salud de Microsoft que la acompaña ofrece las mismas gráficas de sueño y actividad de la mayoría de los competidores, y promete conocimientos "holísticos" y "para poner en práctica" basados en datos que provienen de otras fuentes, como el calendario de Outlook, aunque no pude probar esta función.

En el brazo, ¡uff! Te hace enojar casi de la misma manera que cualquier brazalete o smartwatch con una lista de funciones. ¿Pero cómo se siente usarlo?

Desafortunadamente, Microsoft Band es la última de una larga serie de wearables negros, grandes y de plástico. Es menos grueso que el ahora extinto Nike Fuelband o que el próximo Super Watch de Fitbit, pero es notablemente más grande y pesado que el UP3 de Jawbone.

Con tres opciones de tamaño, la Microsoft Band no es incómoda, solamente digamos que no es muy elegante y es poco manejable. Su pantalla horizontal significa que las pequeñas líneas de texto que muestra aparecen de lado cuando volteas a ver la pantalla en tu muñeca, y para revisar el tiempo necesitas presionar el botón para iluminar la pantalla. Si la ojeabilidad es la consigna (hecha) de los wearables, la Microsoft Band se queda un poco corta.

El veredicto, lo que Microsoft incluyó en su Microsoft Band es impresionante; pero en muchos aspectos, intenta abarcar demasiado. ¿Es un dispositivo para entrenamiento o es un asistente digital? ¿Está dirigido para corredores o para ejecutivos trajeados? Al hacerlo usable para todos, Microsoft pasó por alto la necesidad de un diseño que la gente pueda personalizar o en el que tenga la posibilidad de centrar su tecnología en sus obsesiones particulares.

Si realmente quieres un dispositivo wearable, pero no estás seguro por qué, Microsoft Band es para ti. Para todos los demás, por ahora quédense con esas aplicaciones gratis de podómetro y esperen a ver lo que van a producir Apple, Samsung, Jawbone y Fitbit en los próximos meses.

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Marcas anunciaron sus brazaletes en las últimas semanas: Apple, Microsoft, Jawbone, Fitbit y Basis.

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Horas dura la batería del Microsoft Band y es compatible con teléfonos con sistemas IOS, Android y Windows.

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Opciones de tamaño tiene el Microsoft Band, con una pantalla horizontal que debe iluminarse de forma manual.