México, en su segunda revolución petrolera

La inversión privada es la apuesta para tratar de elevar la producción de hidrocarburos, en declive desde hace una década.
Pemex quedó fuera de la Ronda Uno.
Pemex quedó fuera de la Ronda Uno. (Paola García)

Ciudad de México

Hoy es el Día D para la reforma energética clave de México. Por casi 80 años, la industria petrolera se concentró en las manos de Petróleos Mexicanos (Pemex), la compañía estatal. Pero ya que la producción está en declive desde hace una década, el gobierno apuesta a los inversionistas privados para cambiar las cosas y poner el lento crecimiento de la economía del país en el camino de un crecimiento sustentable.

México tiene una larga tradición como productor de hidrocarburos, su primer pozo se perforó en 1869, aunque la producción comercial no inició hasta 1901. Las compañías británicas y estadunidenses dominaron durante la primera etapa de producción. Pero México nacionalizó la industria en 1938, después de serios conflictos laborales, lo que elevó el estatus del petróleo a la condición de tesoro nacional, por lo que cada año se celebra el aniversario de la expropiación, incluso por niños en edad escolar.

Por lo tanto, las licitaciones de hoy son un enorme golpe de timón. Es la primera vez que las petroleras privadas tienen autorización para operar en México; es la primera vez en la historia que se licitarán los contratos del petróleo mexicano.

Treinta y tres compañías petroleras, en su mayoría internacionales, superaron obstáculos para poder realizar ofertas. A continuación se presenta lo que se tiene que tener en cuenta.

¿Qué hay disponible?

Una “dulcería”, en las palabras de un ejecutivo de la industria del petróleo. México espera licitar poco más de una tercera parte de sus recursos posibles en cinco años. La licitación de 14 bloques de exploración en aguas someras iniciará las cinco subastas de la Ronda Uno. Las otras cuatro etapas en la primera ronda son la adjudicación de nueve yacimientos de aguas someras ya descubiertos en cinco bloques, el 30 de septiembre; la adjudicación de 26 campos en tierra, el 15 diciembre; bloques de aguas profundas en alta mar y yacimientos de petróleo extrapesado y, por último, los prospectos de esquisto.

Los detalles de estas dos últimas licitaciones todavía no se anuncian, pero se deben adjudicar en el primer trimestre del próximo año. La Ronda Dos, también con una variedad de activos, se realizará en 2016; la Ronda Tres, en 2017, y así sucesivamente.

¿Qué tan atractiva es la licitación del miércoles?

Los 14 bloques de exploración son en aguas someras en el Golfo de México, donde Pemex tuvo mucho éxito durante décadas; están cerca del sitio que contiene lo que Pemex considera sus mayores descubrimientos en cinco años. Hay mucha información geológica disponible, y la proximidad de los oleoductos de Pemex es un plus, aunque todavía se tiene que establecer cuánto tendrán que pagar las empresas para usarlos.

Un aspecto negativo, según ejecutivos y analistas, es que algunos de los 14 bloques no son nada espectaculares. “Escuchamos que tres o cuatro bloques recibirán casi toda la atención. Otros dos o tres recibirán un poco menos y es probable que no haya ofertas para algunos bloques”, dice Pablo Medina, analista de Wood Mackenzie.

Ya se retiraron cinco compañías: Pemex; Noble, de Estados Unidos; Ecopetrol, de Colombia; Glencore, de Suiza, y PTT, de Tailandia. Además, personas cercanas a Lukoil dijeron que es poco probable que la petrolera rusa realice alguna oferta.

Algo que desalienta a algunas compañías es la insistencia de México en imponer estrictas garantías corporativas —ya sea una garantía ilimitada de la casa matriz o 6 mil millones de dólares de una filial— en caso de un accidente o derrame. Pero todavía hay un impresionante número de compañías precalificadas, y cualquier compañía que no participe hoy todavía puede hacerlo en las otras licitaciones. Hay muchos prospectos de petróleo en el mundo.

¿Qué hace tan especial a México?

El país tiene dos ventajas principales: ricos prospectos sin explorar, especialmente en las aguas profundas del Golfo de México, y su ubicación a la puerta de Estados Unidos, lo que significa posibles sinergias con las operaciones o la infraestructura de allí.

¿Será un éxito la licitación del miércoles?

Eso depende de cómo se defina. El gobierno dice que su medida de éxito es la transparencia y que el número de contratos que se adjudiquen es secundario. Espera otorgar entre 30 y 50 por ciento de los bloques, algo que, sin embargo, puede ser una tarea complicada, debido a las restricciones de los presupuestos corporativos a causa de la caída del precio del petróleo y a los requisitos de las garantías.

Las ofertas tienen dos partes —la cantidad que ofrece la compañía al gobierno, además de un compromiso de inversión— y debe superar un umbral mínimo que no se conocerá hasta el miércoles. La oferta más alta gana.

¿Qué hay para México?

Los detalles financieros —la cantidad de inversión que entrará, frente a las expectativas del gobierno de cerca de mil millones de dólares por cada uno de los 14 bloques, y cuántos impuestos podrá recaudar el gobierno— no estará claro hasta el miércoles. Pero una ronda de licitación sin problemas pondrá a México en el mapa de los inversionistas de petróleo.

Una mayor inversión debe aumentar la producción, ya que la de Pemex, el único productor en México, tiene una década en declive.

También será un estímulo para el gobierno, que lucha con diferentes reveses, que incluyen la fuga de prisión de Joaquín El Chapo Guzmán, un destacado capo de la droga, que puso de manifiesto la debilidad del Estado de derecho en México.

¿Qué otras cosas más hay que observar en la Ronda Uno?

Básicamente tres cosas: petróleo extrapesado, aguas profundas y empresas conjuntas con Pemex. México espera iniciar las licitaciones de aguas profundas y petróleo extrapesado para finales de agosto. Las zonas de aguas profundas, como el Cinturón Plegado Perdido, cerca de la frontera marítima con Estados Unidos, se consideran una de las mayores recompensas, y probablemente atraiga a las grandes compañías y las grandes cantidades de dinero. Pemex tiene mucho que aprender sobre las operaciones de aguas profundas y es probable que se asocie con otros grupos líderes para hacer ofertas allí. Los campos de petróleo extrapesado en aguas someras del golfo se consideran como otro atractivo.

Pero a principios del próximo año, México también debe de otorgar operaciones conjuntas con Pemex en algunos de los campos de su cartera, para los que busca socios.

EL DATO

1,000 mdd: Entrada de inversión que prevé el gobierno de México por cada uno de los 14 bloques a subastar hoy en la Ronda 1, en aguas someras.

30%: Oferta de bloques que espera colocar el gobierno mexicano en la licitación de hoy; el máximo previsto por las autoridades del país es 50 por ciento

5 fases que tendrá la Ronda Uno de licitaciones de México; después de la de mañana habrá en septiembre y diciembre próximos y en 2016.