Mercados emergentes, con dificultades para ponerse al día

Los países en desarrollo se pueden beneficiar con previsibilidad y transparencia en su creación de políticas.
China sufre desaceleración económica.
China sufre desaceleración económica. (Kim Kyung-Ho/Reuters)

Es difícil ponerse al día. Después de ver durante más de un siglo cómo sus ingresos quedaban por debajo de los países ricos, en el último par de décadas muchas naciones en desarrollo avanzaron para estar cada vez más cerca; sin embargo, esos esfuerzos se desaceleraron considerablemente.

En una investigación del Banco Mundial se muestra que la velocidad a la que los mercados emergentes convergen con los ingresos de los países ricos cayó muy por debajo de los niveles de pocos años antes de la crisis financiera. No hay una solución mágica que pueda levantar a los mercados emergentes en su conjunto para que vaya por un camino de mayor crecimiento. Pero muchos se pueden beneficiar si introducen la previsibilidad y la transparencia a su creación de políticas, para que de esta manera los consumidores, las empresas nacionales y los inversores extranjeros tengan un entorno más fiable donde operar.

Hay pocos temas donde la panacea de la economía convencional fue tan espectacularmente equivocada durante tanto tiempo, como el argumento de que los países pobres deberían buscar ponerse al día con los ricos. Con los mayores rendimientos de inversión y una mayor adopción de la nueva tecnología que las economías maduras, ponerse al día debería ser una simple cuestión de dejar que los mercados hicieran su trabajo. Pero entre finales del siglo 19 y la década de los años 90 había, como se puso en un documento académico, “divergencia enorme”.

Sin embargo, la situación cambia, y no solo en China. Para el momento en que golpeó la crisis financiera en 2008, alrededor de 80% de las economías emergentes empezaba a converger con los niveles de PIB per cápita de EU, el doble de proporción que a principios de la década de los 90. Ese crecimiento produjo el primer descenso en la desigualdad mundial desde la revolución industrial.

Pero esos días vertiginosos se esfumaron. A partir de 2008, la proporción de países que se ponen a la par con EU cayó a niveles de 1990. Entre 2003 y 2008 los mercados emergentes crecieron en promedio a un nivel con el que lograrían alcanzar el PIB per cápita de EU de 2015 en 40 años; para 2013-2015, el lapso se extendió a más de 60 años.

Cuando se tiene en cuenta el entorno externo de gran apoyo para muchos mercados emergentes en los primeros años poscrisis —los altos precios de las materias primas y el endeudamiento externo barato, en parte gracias a la expansión cuantitativa de la Fed— preocupa ver que no pudieron avanzar más. Ahora que esos apoyos disminuyeron, su tarea se vuelve aún más difícil.