Rusia arremete contra McDonald’s

En respuesta a las sanciones por el conflicto con Ucrania, el Kremlin  toma represalias: inspecciona y cierra locales de empresas extranjeras.
Fueron cerrados 12 restaurantes de la cadena.
Fueron cerrados 12 restaurantes de la cadena. (Mike Blake/AP)

Desde julio las sanciones de Estados Unidos y la Unión Europea prohíben que los mayores bancos controlados por el Estado ruso, empresas petroleras y contratistas de defensa obtengan financiamiento occidental.

El 12 de septiembre Estados Unidos fue más lejos: restringió la exportación de bienes, servicios y tecnología a empresas estadunidenses en proyectos rusos en el Ártico, aguas profundas y shale, amenazando el proyecto actual de ExxonMobil en el mar de Kara.

Pero ahora hay un contraataque ruso. El mes pasado Moscú prohibió la importación de alimentos de la Unión Europea, Estados Unidos, Noruega, Canadá y Australia. Andrei Belousov, asesor de Putin, dijo que Rusia podría ampliar la prohibición de importaciones a los autos, textiles y otros productos ligeros manufacturados.

El primer ministro ruso, Dmitry Medvedev, dijo que Moscú también puede prohibir volar en el espacio ruso a las aerolíneas europeas.

Para ejercer presión, Rusia emprendió una guerra en contra de algunas empresas occidentales, utilizando a los reguladores y a la policía. Hasta ahora, la víctima de mayor perfil es McDonald's. En julio, el regulador de seguridad alimentaria de Rusia le solicitó a un tribunal prohibir algunos productos de la cadena de comida rápida.

Un mes después, los reguladores clausuraron temporalmente las sucursales de McDonald's, incluida la emblemática sucursal de la Plaza Pushkin de Moscú, uno de los McDonald's con mayor movimiento en el mundo y un símbolo del fin de la Guerra Fría.

Una docena de sucursales fueron clausuradas y 100 inspeccionadas. A pesar de que es una fracción de los 440 restaurantes de McDonald's en Rusia, destaca la probabilidad de una mayor interferencia en los negocios occidentales.

Alexei Pushkov, presidente del comité de asuntos exteriores del parlamento ruso, dejó entrever un probable motivo político, al tuitear: "53% de sus habitantes va regularmente a McDonald's. Por lo tanto, su cierre en Rusia es un paso simbólico".

El 12 de septiembre, las autoridades allanaron la matriz en Rusia de la cadena sueca Ikea. Se informó que la policía investiga un negocio inmobiliario de su primera tienda en Moscú, que abrió hace 14 años.

Redadas con policías enmascarados y armados, cateos de oficinas y fábricas, desde hace mucho tiempo han sido emblemas de la frágil legalidad y los derechos de propiedad en ese país. Pero las redadas en empresas extranjeras eran cada vez más raras, ya que Rusia intentaba cortejar inversiones.

Eventualmente, Kiev y Moscú llegarán a un acuerdo, y las sanciones quedarán atrás. Pero después de 20 años de esfuerzos para integrar a Rusia a la economía mundial, el mercado podría estar subestimando el daño perdurable a los negocios internacionales.