Jefe de fondo nipón alerta de crisis en automotrices

Con ocho grandes fabricantes de automóviles y un imperio de proveedores, la industria automotriz se mantiene como el sector más fuerte de Japón.
El prototipo del auto personalizable y eléctrico de Nissan.
El prototipo del auto personalizable y eléctrico de Nissan. (AP)

Tokio

El director de un fondo de inversión del gobierno japonés quiere una reestructuración de la industria automotriz del país para evitar el destino de sus marcas de productos electrónicos.

“Tengo una fuerte sensación de crisis”, dijo Toshiyuki Shiga, presidente ejecutivo de Innovation Network Corp of Japan (INCJ) y vicepresidente de Nissan.

“Me gustaría desempeñar un papel en la consolidación o reestructuración de los fabricantes de autopartes con el fin de que la industria automotriz japonesa mantenga su competitividad”.

Con ocho grandes fabricantes de automóviles y un imperio de proveedores, la industria automotriz se mantiene como el sector más fuerte de Japón, pero los comentarios de Shiga llegan en medio de la preocupación de que el surgimiento de los coches autónomos y el aumento en el uso de software llevará a una mercantilización que afectó a los productos electrónicos de consumo que fabrican Sharp, Panasonic y Sony. Los proveedores de autopartes también están bajo presión de empresas del tamaño de Continental y Bosch.

Un acuerdo del año pasado de ZF Friedrichshafen de Alemania para pagar 12 mil 400 millones de dólares (mdd) por TRW Automotive, un fabricante estadounidense de sistemas de radar, es solo el comienzo de una consolidación más general, dicen los banqueros.

Shiga, quien a menudo señala el éxito de la alianza Nissan-Renault, dice que la consolidación no implica solo la fusión de los participantes nacionales; significa adquirir empresas extranjeras o incluso convertirse en una filial de un gran grupo global.

“En Japón hay demasiados participantes en una sola industria”, dice Shiga. “Y las empresas japonesas todavía se resisten a que las compren compañías extranjeras”.

INCJ, el primer fondo de inversión con respaldo del gobierno japonés, se formó en 2009 con 17 mil mdd con la capacidad para promover tecnologías innovadoras y canalizar capital a startups pequeñas o medianas, pero es más conocida por su papel para estimular las fusiones en industrias abarrotadas.

Sigue como inversor en Japan Display, que se creó con la combinación de las divisiones de Hitachi, Toshiba y Sony y que fabrica las pantallas para los smartphones de Apple.