Irlanda presume un crecimiento de 26.3% del PIB

La inversión extranjera resulta la base del incremento, según revela el gobierno.
Las industrias locales poco aportan a las finanzas.
Las industrias locales poco aportan a las finanzas. (Clodagh Kilcoyne)

Dublín

En Irlanda se realizaron algunas de las obras más notables de ficción. Algo que posiblemente se puede sumar a la obra nacional es la narrativa oficial de la economía del país, que, de acuerdo con los datos publicados ayer, tuvo un crecimiento de 26.3 por ciento el año pasado.

Ese es el nivel más alto de crecimiento en décadas y supera por mucho las estimaciones del año pasado, que la oficina central de estadísticas ubicó en 7.8 por ciento.

Es casi tres veces superior que el máximo nivel que registró el Tigre Celta en sus años de auge a principios de la década de 2000.

Las cifras se encontraron con una mezcla de desconcierto y desdén. “Economía de duendes (leprechaun)”, tuiteó Paul Krugman, el economista galardonado con el Premio Nobel.

Tom Healy, director del grupo de expertos Nevin Economic Research, dijo: “No sé si incluso Rusia en la época soviética de la década de 1930 superó esas cifras”.

La explicación oficial da tres razones para el aumento del producto interno bruto: “inversiones”, que las empresas trasladan sus activos o ponen a Irlanda como domicilio para aprovechar su tasa de impuesto a las corporaciones de 12.5 por ciento; los grupos mueven su propiedad intelectual allí por la misma razón; y las reestructuraciones corporativas.

En otras palabras, las cifras solo tienen una relación tenue con la actividad en la economía real y las cosas tangibles como la creación de puestos de trabajo.

Los datos económicos de Irlanda son volátiles debido a la naturaleza de la economía, pequeña, abierta y a la que domina la inversión extranjera directa, en especial la de Silicon Valley, las farmacéuticas. Los datos oficiales se revisan frecuentemente, para la frustración de los economistas y de los inversores.

El cambio de ayer es el más extremo. “Esta revisión refleja principalmente las reclasificaciones estadísticas que se relacionan con el tratamiento de acuerdos de inversión en el que participan multinacionales estadunidenses, compras por parte de firmas de alquiler de aeronaves y empresas que reubican sus activos”, dijo Philip O’Sullivan, economista de Investec Ireland.

Es probable que los datos puedan reforzar el cinismo doméstico sobre la tan pregonada recuperación de Irlanda de una de las peores crisis financieras en su historia. Si existe ese repunte, se concentró en Dublín y principalmente en el sector de inversión extranjera directa más que en las industrias nacionales como los servicios, la agricultura y la pequeña y mediana empresas.