Impresoras 3D aún no generan ganancias

En parte, la razón es que la patente de la impresión 3D expiró en 2009, lo que provocó la proliferación de empresas más pequeñas.
Estos lentes inteligentes son fabricados gracias a impresión 3D.
Estos lentes inteligentes son fabricados gracias a impresión 3D. (Cortesía)

Desde antes de que Michael Jackson cantara "Beat It", la impresión 3D ya estaba presente. Las acciones de las empresas de impresoras 3D que cotizan en bolsa últimamente se encuentran muy activas, como si fueran los adolescentes sobre los que cantaba, con toda la volatilidad de una industria inmadura.

En parte, la razón es que la patente de la impresión 3D expiró en 2009, lo que provocó la proliferación de empresas más pequeñas. A partir de entonces el mercado oscila entre ser muy popular o quedar congelado; en promedio, los precios de las acciones de las empresas de impresoras 3D cayeron a la mitad en 2014.

Incluso las firmas más antiguas —Stratasys y 3D Systems— quedaron atrapadas en los cambios de humor. Tuvieron que recortar las proyecciones de ingresos del año pasado, debido a las adquisiciones (Stratasys) y a los retrasos de producción (3D Systems). A medida que el mercado evoluciona, las dos compran rivales más pequeños para fortalecer sus ofertas, aunque se trata de un pasatiempo costoso.

A pesar de que el crecimiento orgánico fue robusto, el valor de sus acciones cayó. Con un valor de empresa de cuatro veces las ventas, las dos son más baratas que algunos de sus rivales más pequeños, y ambas tienen una extensa biblioteca de patentes.

Para los participantes más pequeños del mercado la volatilidad es incluso más pronunciada. La impresión 3D se presenta en diferentes sabores (plásticos, metales, fibra de carbono) y no hay un modelo dominante.

Las acciones de ExOne, SLM, Arcam y Voxeljet presentan una apuesta sobre quién la hará en grande o quién será comprada. La volatilidad se agrava por los pedidos inestables (algunas compañías solamente venden un par de máquinas al año) y por la intensidad de capital que se necesita en el negocio, asegura Morgan Stanley.

La idea de la impresión en 3D es muy atractiva: se espera que el mercado anual crezca de mil millones a 7 mil millones de dólares en 2025, de acuerdo con IDTechEX. Y a esto lo eclipsará el crecimiento de la demanda para materiales impresos en 3D.

Así que el crecimiento está ahí, pero las acciones de las empresas son menos atractivas. Esto todavía es un hardware tecnológico (dificultades técnicas): los márgenes caen y los precios se reducen, exactamente lo que sucede con Stratasys y 3D Systems. En un mercado con pocas barreras para entrar, mucha competencia y una gran dosis de publicidad, es difícil encontrar el valor.