Gina Rinehart, destituida de multimillonario fideicomiso

La disputa legal contra dos de sus cuatro herederos duró tres años y medio.
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(Cortesía)

Sídney

Gina Rinehart, la persona más rica de Australia, perdió el control del multimillonario fideicomiso familiar en medio de una amarga disputa legal de tres años y medio con dos de sus cuatro hijos.

El juez Paul Brereton nombró el jueves a Bianca Rinehart, la hija mayor de Rinehart, como administradora y ordenó a Gina a entregar todos los documentos que se relacionan con el fideicomiso, que tiene un valor de 4 mil millones de dólares australianos (3 mil millones de dólares).

En la sentencia, el juez Brereton dijo que Gina Rinehart había hecho "esfuerzos extraordinarios" para mantener el control del fideicomiso familiar, que es propietario de 24 por ciento de Hancock Prospecting, empresa que fundó su padre Lang Hancock. Pero descartó una acusación de que Rinehart modificó de manera inapropiada la constitución de Hancock Prospecting en 2006 en detrimento de los beneficiarios del fideicomiso.

El proceso judicial puso en los reflectores los asuntos de Gina Rinehart, una figura polémica en Australia, donde es propietaria de empresas de mineral de hierro, carbón, medios y agricultura con un valor de miles de millones de dólares.

Es dueña de 76 por ciento de Hancock Prospecting, una empresa que heredó de su padre, quien descubrió los yacimientos más grandes del mundo de mineral de hierro en la década de los años 50 en el oeste de Australia. Este año demandó a Channel Nine por transmitir House of Hanckock, una miniserie de televisión basada en su pintoresca familia y sus intereses de negocios, que sus abogados compararon con la telenovela estadunidense Dallas.

Lang Hancock estableció el fideicomiso Hope Margaret Hancock Trust en 1988 a nombre de los hijos de Gina, John, Bianca, Ginia, y Hope. Gina Rinehart fue nombrada como administradora.

La actual disputa surgió a raíz de las enmiendas que hizo Gina a la constitución del fideicomiso poco antes de que debía ceder los derechos en septiembre de 2011, cuando su hija menor, Ginia, cumplió 25 años. Rinehart extendió la fecha para ceder los derechos de administración del fideicomiso para el año 2068 sin informar a sus hijos.

El posterior caso judicial dividió a la familia, Gina Rinehart y su hija menor, Ginia, se enfrentaron a los hijos más grandes, Bianca y John. Otra de sus hijas, Hope Rinehart Welker, llegó a un acuerdo con su madre por 45 millones de dólares.

Los demandantes, John y Bianca, interpusieron un recurso para destituir a Gina Rinehart como la administradora por irregularidades. Gina Rinehart renunció poco antes de que se realizara la audiencia.

Durante el caso actual, Gina Rinehart propuso designar a una compañía fiduciaria con licencia como administradora del fideicomiso, mientras que Bianca y John argumentaron que Bianca debería ser designada como la fideicomisaria.

El juez Brereton midió el equilibrio del peso de los deseos de los beneficiarios y favoreció la designación de Bianca. Dijo que su condición como beneficiaria presenta un riego de "conflicto de interés". Agregó que el riesgo puede mitigarse al imponer una condición de que debe obtener asesoría judicial o consentimiento antes de que se tomen decisiones importantes.

El juez Brereton descartó la propuesta de Gina Rinehart para designar una empresa fiduciaria con licencia como administradora, y dijo que demostró que era capaz de ejercer una enorme presión y tiene una gran influencia para controlar el fideicomiso.

"Hay una inferencia muy razonable de que probablemente ella intente someter a cualquier administrador, incluido a un fiduciario profesional, que actúe contra sus intereses", dijo.

Un portavoz de Hancock Prospecting dijo que la compañía está satisfecha de que la objeción a las enmiendas a su constitución fue rechazada y que esas enmiendas todavía son válidas.