Poco claro el desarrollo de los mercados emergentes

Hoy en día es imposible hablar de los mercados emergentes como un solo bloque, por lo que vaticinar qué sucederá con ellos se ha vuelto una empresa casi imposible.
Jonathan Eley, editor de finanzas personales del FT y representa al periódico en eventos externos de radio y televisión.
Jonathan Eley - editor de finanzas personales del FT y representa al periódico en eventos externos de radio y televisión.

Estados Unidos

Probablemente no necesitas preocuparte por el resultado de las elecciones generales del Reino Unido si eres un inversionista a largo plazo. Las elecciones no afectan al mercado bursátil tanto como los eventos en otras partes del mundo.

Pero digamos que estás un poco nervioso por el resultado, o consideras que es prudente darle un poco más de diversidad en tu portafolio, ¿En dónde debes invertir? El mercado estadounidense se ve cada vez más sobrevaluado. Todos los índices All World (más de la mitad de los cuales son empresas estadounidenses) difieren de las estimaciones de ganancias, lo que sugiere que las valoraciones no se respaldan por el crecimiento de utilidades.

Europa solía ser barata. Pero desde que Mario Draghi, el presidente del Banco Central Europeo, aumentó la imprenta y el mandato de los bancos centrales nacionales para comprar deuda pública, los inversionistas europeos empezaron a ser más prudentes.

Pero los mercados bursátiles festejaron también. Esto bien puede continuar, como nuestro columnista Ken Fisher de FT Money señaló, el Dax de Alemania aumentó 24% este año (en términos de euro), alrededor de tres veces más de lo que lo hizo el FTSE 100. Mientras tanto, en Japón, esta semana el Nikkei rompió la barrera de los 20 mil puntos, así que sólo faltan otros 20 mil puntos para que regrese a su máximo de 1989.

¿Qué pasa con los mercados emergentes? Ya no es posible -si alguna vez lo fue- hablar de los mercados emergentes como un solo bloque. Más que nunca, caen en distintos grupos: productores de petróleo y consumidores de petróleo; los que dependen de las exportaciones y los que aumentan su consumo; los que acogieron las reformas estructurales y los que las rechazan: los que tienen enormes deudas y los que tienen finanzas más sólidas. Incluso los proveedores de índices no se ponen de acuerdo cuando se trata de mercados emergentes: FTSE dice que Corea del Sur es un mercado desarrollado, y el MSCI dice que no.

Las valoraciones también varían mucho. India, el que tuvo el mejor desempeño en el último año, todavía tiene grandes progresos, se beneficia con los menores precios del petróleo y tiene un gobierno reformista con un mandato fuerte y una gran cantidad de buena voluntad. Pero según los datos de Bloomberg no es ninguna ganga, ya que su mercado bursátil opera a una valuación más alta que el de EU. La mayor parte de los fondos de capital de India registraron grandes ganancias en 2014.

Un vistazo a Rusia, el chivo expiatorio de 2014. Las acciones de Rusia se encuentran en sus mínimos, pero el mercado todavía es más barato que Grecia y los inversionistas británicos también obtienen un impulso por la moneda, una libra ahora compra 75 rublos, frente a los más de 100 que compraban a principios de año (la tasa bancaria base allá es de más de 8%). Al parecer las sanciones no derrumbaron la economía, que logró crecer 0.4% en el primer trimestre. Pero el país todavía es de alto riesgo, dada la situación en Ucrania y su dependencia al gas y petróleo.

Brasil también se ve bastante barato, pero las noticias que fluyen son espantosas; manifestaciones en las calles, racionamiento de agua, escándalos de corrupción y los brotes de dengue. Y ahora sigue China, tan fascinante como siempre. Su economía se desacelera; la producción del primer trimestre sólo aumentó 1.3%, de acuerdo con las cifras oficiales, pero los analistas de Lombard Street Research piensan que en realidad fue una caída de 0.2%.

Pero nunca sabes eso al observar su mercado bursátil doméstico. Las acciones A están en medio de una burbuja espectacular, duplicaron su valor con respecto al año pasado. Al hacer un poco de números y cuentas, James Mackintosh, editor de FT Investment, muestra que el promedio de la relación precio/ganancias en Shanghai es de 30, y en Shenzhen es de 39, más del doble que el 18 del S&P 500.

El dinero salió del mercado de bienes raíces y el sistema “bancario paralelo” y entró en las acciones; en un momento del año pasado, los operadores abrieron 97 mil nuevas cuentas de operación cada día.

Existen algunos fondos cotizados que monitorean el mercado de acciones A, pero la mayoría de los inversionistas extranjeros no compran acciones domésticas chinas. Estas no se incluyen en el índice de Mercados Emergentes del MSCI porque MSCI piensa que los mercados de capitales chinos no son lo suficientemente abiertos.

Finalmente, todo el caso de inversiones para los mercados emergentes se complicó por la reciente fortaleza del dólar, que aumentó de valor frente a las otras monedas porque los inversionistas esperan que las tasas de interés en EU suban en algún momento este año.

El dólar en aumento generalmente se considera algo malo para los mercados emergentes, ya que alienta a que los flujos de capital regresen a EU y hace que la deuda con denominación en dólares (de la cual tienen mucha) sea más cara. Países con una gran cantidad de deuda en dólares, como Turquía, tuvieron un momento muy difícil.

El aumento del valor de dólares probablemente no continúe, dado que los recientes datos económicos son más débiles. Pero el FMI advirtió sobre un posible super taper tantrum una vez que la reserva federal aumente las tasas de interés; y dado que el taper tantrum (una especie de sacudida por la reducción paulatina de liquidez) original en 2013 provocó una salida masiva de los mercados bursátiles emergentes, esta es una amenaza que debe tomarse muy en serio.