Barry Diller: "Mi jubilación es más dinámica que Hollywood"

La retiro del ex presidente de Paramount Pictures fue todo menos descanso: hoy es el presidente y director ejecutivo de IAC/InterActivCorp, una de las empresas más lucrativas de internet.
“Los estadounidenses tiene el derecho absoluto de recibir programación de emisoras sobre el aire sin ningún filtro entre ellos y la emisora”, Barry Diller
“Los estadounidenses tiene el derecho absoluto de recibir programación de emisoras sobre el aire sin ningún filtro entre ellos y la emisora”, Barry Diller (Shutterstock)

Estados Unidos

Es un día frío y húmedo en el centro de Manhattan, pero el Grill Room en el Four Seasons es un refugio muy bien puesto para la lluvia. Barry Diller, de 73 años, tiene décadas que viene aquí, tiempo durante el cual se reinventó una y otra vez. Olvídense de la línea de F. Scott Fitzgerald acerca de que no hay segundos actos en las vidas estadounidenses: Diller está en su cuarto o quinto.

Fue en la década de los 90 cuando Diller acogió el internet, empezó el grupo que se convirtió en IAC/InterActiveCorp., propietario de una cartera de compañías digitales que incluyen a los sitios de citas Match.com y Tinder, así como el sitio de noticias Daily Beast, la red social Ask.fm y el sitio de videos Vimeo.

En 2005, IAC se separó de Expedia, el operador en línea de viajes. Según Forbes, Diller tiene una fortuna actual de 2 mil 300 millones de dólares (mdd). Pero no todo ha sido fácil. Perdió con Viacom de Sumner Redstone cuando quiso comprar el estudio cinematográfico Paramount en 1994; más recientemente, el año pasado, la Corte Suprema dictaminó que la tecnología que utilizó para Aereo, el sitio de videos en línea, era ilegal y violaba los derechos de autor de las emisoras. Diller dice que cuando escuchó el dictamen quedó “hecho trizas”. A este revés le siguió su infructuoso respaldo, en 2010, al intento de Tina Brown para revivir la revista Newsweek de 83 años de antigüedad, a la que vendió a los tres años de adquirirla.

Diller describe los millones que perdió durante el tiempo en el que fue propietario de Newsweek como “nada más que una pulga en un elefante”, y su entusiasmo para empresas públicas y privadas permanece intacto. Por ejemplo, el mes pasado, Expedia adquirió a Orbitz, el sitio de viajes rival, por mil 600 mdd, mientras Diller, y su esposa, la diseñadora de modas Diane von Fürstenberg, recientemente anunciaron un plan de 130 mdd para crear un nuevo parque en la ribera que se construirá en los pilotes sobre el río Hudson en la parte oeste de Manhattan.

Quiero saber sobre sus experiencias en Hollywood, en Paramount, así que le pregunto sobre la transición que hizo de la televisión al cine, cuando el estudio lo contrató como presidente.

Diller fue el primer jefe de un estudio que provenía de la televisión. “Y, no es que no lo mereciera, pero me trataron muy mal por un tiempo”. ¿Quién? Le pregunto. “¡Todo el mundo!”. Lo miraban por encima del hombro y lo “ridiculizaban” por su pasado en la televisión.

“Empecé sin saber nada y traté de aprender y adaptarme; en ese periodo hicimos películas horribles que fracasaron estrepitosamente. Pero después empezamos a tener un poco de fluidez. La primera película fue "Bad News Bears" ("Los osos revoltosos"). Después de eso "Looking for Mr Goodbar" ("Buscando a Mr. Goodbar"). Y después vino el gran éxito de "Saturday Night Fever" ("Fiebre de sábado por la noche"), "Heaven Can Wait" ("El cielo puede esperar"). Y entonces”, añade tapando la comisura de su boca con su servilleta, “ya no me ridiculizaban”.

Quiero saber sobre la última fase de su carrera, que realmente empezó en la década de los 90 cuando empezó a invertir en compañías de tecnología. La mayoría de los otros grandes jefes de los estudios suelen jubilarse cuando dejan Hollywood, dijo. “Mi jubilación definitivamente tiene más que dinamismo en ella”, sonríe.

Estas inversiones en tecnología algunas veces chocan con su vida anterior en los medios. Aereo se concibió como un nuevo método para capturar señales de televisión para que pudieran verse en dispositivos digitales. Incluso ahora, a pesar del dictamen de la corte para desconectarlo, Diller sigue apasionado con la idea. “Los estadounidenses tiene el derecho absoluto de recibir programación de emisoras sobre el aire sin ningún filtro entre ellos y la emisora”, insiste.

Sólo hay un problema: las emisoras lo odiaron. En los últimos años, estaciones gratuitas como CBS demandaron cientos de millones de dólares a los operadores de cable y televisión satelital para llevar sus canales. Aereo no pagaba por el derecho del uso de las señales de las emisoras, incluyendo CBS, Fox, que demandaron. La Suprema Corte dictaminó a su favor.

Al final, Aereo le permitió a Diller desafiar a lo establecido, algo que es un tema recurrente en su carrera en los medios. Por ejemplo, el tiene opiniones firmes sobre la concentración de poder en un puñado de empresas, con conglomerados como Time Warner, Comcast y Viacom con el control de los estudios cinematográficos, emisoras de televisión y canales de cable más importantes. Esto, afirma, llevó a una disminución en la calidad. “Cuando un estudio cinematográfico es tu octavo activo más grande entonces incluso si el CEO tiene un interés en las películas, ya no tiene una importancia primordial y sólo se maneja con una base financiera”.

“Hace veinte o treinta años, había un interminable número de compañías productoras independientes”, continúa. “Ahora todas son propiedad de conglomerados”. Es una mala “formación” para la industria, dice. “Un caso raro es Rupert (Murdoch, director ejecutivo de News Corporation), quien es un constructor y toma riesgos que lo mantienen siempre fresco y en el límite”, coloca el tenedor en su plato. “Los demás sólo son trajeados”.