Las empresas ganan más al aumentar el salario mínimo

Las compañías como Walmart que aumentan sus salarios, tienen una ventaja sobre su competencia, ya que los costos totales de producción se reducen, no aumentan.

Estados Unidos

La decisión de Walmart de aumentar los salarios de sus empleados con los menores sueldos es algo importante, y no sólo para los empleados de Walmart que se beneficiarán por el incremento. Bien puede marcar un momento cultural y político ahora que las preocupaciones por los bajos salarios y la desigualdad en los ingresos llegan a la corriente principal, y en hechos y no sólo palabras.

Esto puede sonar como muy pretencioso. Pero es Walmart, el empleador más grande del sector privado en el mundo (y uno de los más grandes de todos: una encuesta en 2012 informó que sólo el Ejército Popular de Liberación y el Departamento de la Defensa de Estados Unidos emplean a más personas).

La acción de Walmart se monta a la cresta de dos olas simultáneas, ambas visibles en EU y el Reino Unido. Una es la presión política cada vez mayor para aumentar el salario mínimo. La otra es el número de empresas privadas en sectores de bajos salarios que introducen “salarios dignos” voluntariamente.

En el Reino Unido, el nivel del salario mínimo se convirtió en punto de debate en el periodo previo a las elecciones generales de mayo. El primer ministro, David Cameron, también intenta realizar una persuasión moral: en un discurso para empresarios la semana pasada, le dijo a las compañías: “es momento para darle un aumento a Gran Bretaña”. En EU, el presidente, Barack Obama, presiona para que haya un salario mínimo federal más alto, y varios estados continúan con el suyo.

Es más sorprendente que muchas compañías aumenten sus salarios por voluntad propia. Una es Aetna, la aseguradora de salud, que hace unos meses introdujo una salario mínimo de 16 dólares por hora para sus empleados. Se informó que su director ejecutivo, Mark Bertolini, le dio a sus colegas ejecutivos copias de Capital en el Siglo 21, el improbable éxito de ventas del economista francés Thomas Piketty, famoso por demostrar cómo aumentó la desigualdad en EU y Europa desde la década de los 70.

Cuando Walmart lo haga, ya no sólo será un ejecutivo excéntrico: será Estados Unidos corporativo el que estreche la mano de Piketty.

¿Por qué tanta generosidad aparentemente gratuita? Una posibilidad es que a lo ejecutivos realmente les preocupa la justicia social, que aparentemente fue parte de la motivación de Bertolini.

Pero para los más cínicos, hay otras dos explicaciones importantes.

Una es que estas son acciones preventivas. Al aceptar voluntariamente un aumento en los salarios, las empresas eliminan la presión de los esfuerzos de los políticos y sindicatos para legislar a favor de un mayor salario, lo que puede resultar en mayores y desagradables requisitos. Mejor aumentar los salarios por tu cuenta y mantener cierto control en lo que haces.

Pero otra razón para que las empresas que maximizan las utilidades empiecen a pagar más de lo que necesitan es que esto, bueno, maximiza las utilidades. Hay evidencia contundente de que cuando una empresa paga mejor, aumenta la productividad por toda una serie de razones: hay menos rotación de personal, mejor desempeño, menos ausentismo e indisciplina, menos necesidad de supervisar a los trabajadores. Y aunque la evidencia académica lo demuestra, no necesitamos más que sentido común para ver que es difícil para los trabajadores enfocarse en el trabajo si tienen una preocupación crónica para saber cómo llegar al fin de mes. De hecho, todo esto sugiere que las compañías que pagan más, pueden salirse con la suya de tener una ventaja sobre su competencia, ya que los costos totales de producción se reducen, no aumentan.

Contar con mayores salarios para los trabajadores con menor sueldo también puede tener un efecto en la productividad más allá de las que implementan las compañías. La caída de la proporción del salario en el ingreso es probablemente un culpable de la reducción de demanda que retrasó la recuperación e incluso es culpable de llevarnos al estancamiento secular. Y la evidencia se acumula de que la alta desigualdad retrasa el crecimiento económico.

Así que generalizar la acción de aumentar los salarios en la parte inferior de la escala debe dársele una rotunda bienvenida. En particular, no debemos temer a los efectos macroeconómicos negativos. Si se extiende lo suficiente  para aparecer en las cifras de inflación salarial, también debe de hacerlo por las razones que se mencionaron anteriormente, mejorar la productividad en la economía,lo que significa que no necesita traducirse en el tipo de inflación de precios que provocan mayores tasas de interés.

Todo esto plantea una pregunta adicional: Si tener mayores salarios es tan bueno para las empresas, ¿por qué vemos salarios miserables, para empezar? Esta es una pregunta que siempre confunde a los economistas: si hay un almuerzo gratuito disponible, ¿por qué nadie se lo come?

La respuesta es que los negocios, como todo el mundo, tienen influencia de la ideas y lo que aprenden por la experiencia. Pero las ideas populares pueden ser incorrectas; y aprender frecuentemente sólo viene después de equivocarse. Así que tal vez, las empresas estadounidenses empiecen a darse cuenta de que la codicia no siempre es buena, y que más de tres décadas de enamoramiento con la miope maximización de utilidades no cumple lo que promete.

Si es así, la acción de Walmart en verdad es un gran momento.